28A – Día mundial de la seguridad y la salud en el trabajo

Noviembre de 2019. Ingenio La Esperanza, Jujuy. Un incendio feroz provocado por la explosión de tanques en el área de destilería se lleva, en principio, la vida de 5 trabajadores. De ellos, sólo uno pudo ser reconocido “a primera vista”, el resto se hallaba calcinado completamente. Con el paso de las horas el número oficial de muertos ascendió a 8, mientras que por parte del Sindicato de Obreros y Empleados del Ingenio “La Esperanza” denunciaban que ese número era erróneo, que el verdadero saldo del incendio era de 12 muertos, distribuidos en las morgues de 3 hospitales distintos de la región. ¿Las causas? Como siempre, la patronal –en este caso el grupo Bodaguer- con lágrimas de cocodrilo en los ojos señaló un supuesto error humano como causal de la mal llamada tragedia. Porque si se tienen en cuenta los antecedentes del Ingenio, despidos, inversiones que nunca llegaron, reiteradas denuncias por parte del Sindicato ante la Secretaría de Trabajo, y la declaración de 2 trabajadores de que en la zona del hecho había un cable “haciendo chispas”, el nombre que se le puede asignar es uno sólo: asesinato.

Es asimismo este nombre el elegido por la organización Basta de Asesinatos Laborales (BAL), que año a año desde 2016 viene denunciando mediante informes anuales el número de muertes de trabajadorxs que podrían haber sido totalmente evitables. Durante el año 2019, esas cifras arrojaron un número atroz: 1 trabajador muerto cada 14 horas, un total de 500 durante todo el período. Si este número era escalofriante, las cifras arrojadas durante el año 2020 de la mano de la pandemia de COVID-19 son peores: durante los 12 meses falleció 1 trabajador/a/e cada 7 horas. Cabe destacar la labor de BAL, ya que en ese informe se incluyen también quienes trabajan de manera informal o sin registrar.

Y aquí nos topamos con otra cuestión: en Argentina existe un sistema de protección por riesgos de trabajo, que debería abarcar no sólo las indemnizaciones correspondientes cuando ocurre una enfermedad, accidente o fallecimiento, sino también la prevención de los mismos. Pero hay dos factores que agravan la situación arriba detallada: por un lado, en tiempos de crisis los burgueses no quieren perder ni dos centavos de ganancia, por lo cual a los despidos y suspensiones, se suman la falta de condiciones de seguridad e higiene apropiadas; y por otro lado, quienes se encuentran trabajando sin estar debidamente registradxs, desde ya que no cuentan con ningún tipo de protección por parte de la ley.

No es un detalle menor si se tiene en cuenta que, según la Encuensta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, en el último trimestre de 2020, de un total de 16.702.000 de trabajadorxs ocupadxs, 3.845.000 eran trabajadorxs no registradxs, un incremento de 1.305.000 con respecto al segundo trimestre de 2020.

Con respecto a las enfermedades profesionales (EP) y accidentes de trabajo (AT) – términos legales que denotan atenuantes frente a la responsabilidad estatal y patronal, como si tal o cual enfermedad fuera inescindible de un empleo por sí misma-, los últimos datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo – entidad estatal que tiene a su cargo la regulación y fiscalización de las Aseguradoras de Riesgo de Trabajo, el funcionamiento de las Comisiones Médicas, entre otras- en el informe de Accidentabilidad Laboral provisorio correspondiente al 2020, arrojan las siguientes cifras: de un total de 9.515.892 trabajadorxs cubiertxs, se denunciaron 580.721 contingencias –número global que incluye AT, EP, accidentes in itinere y casos de COVID-19. Esto, recordamos, solamente teniendo en cuenta lxs trabajadorxs registradxs.

Con respecto al impacto del COVID-19, podemos encontrarnos con distintas denuncias de organizaciones sociales y sindicales en cuanto al escaso o nulo cumplimiento de las medidas de seguridad por parte de las empresas: durante 2020 pudimos ver que en Quilmes clausuraron el frigorífico “El Federal” después de la muerte por coronavirus de Francisco Galarza, trabajador de SENASA en dicho establecimiento. Hecho que llevó a la constatación de nuevos casos positivos y la falta de medidas de distanciamiento preventivo, provocando un alto riesgo de contagio. Asimismo, el supermercado Coto, ya conocido por sus múltiples violaciones a los derechos de lxs trabajadorxs, fue denunciado por haber conocido la existencia de casos positivos entre sus empleadxs, y no notificarlo al resto ni tomar las medidas pertinentes. Ante la presión de un grupo de ellxs, finalmente cerraron por un día su sucursal de Recoleta para la desinfección. Estos hechos se suman a los de varias empresas, como Ingenio Ledesma –que cuenta con 20 trabajadorxs fallecidxs por COVID-19 según Basta de Asesinatos Laborales- que de manera criminal obligaron a les operarixs a no cumplir con los protocolos del gobierno. Quizás la peor parte se la lleven lxs trabajadorxs de la salud, ya que según lo relevado por BAL, fallecieron más de 400 personas que se desempeñaban en esta área tan fundamental. No es menor el caso de lxs docentxs, sumadxs a lxs miles de trabajadorxs que fueron obligadxs a continuar sus tareas de forma presencial o semi-presencial sin miras de ser vacunadxs.

Más allá de las cifras, lo que debe rescatarse es el absoluto desprecio de este sistema por nuestras vidas, ya que esto no hace más que denotar lo prescindibles y reemplazables que somos para la burguesía, que sólo busca engordar sus bolsillos. Día a día somos rociadxs con veneno, en el aire, la tierra, el agua y la comida que llevamos a nuestras bocas. Asimismo, somos obligadxs a trabajar en pésimas condiciones, por salarios de miseria, a riesgo de enfermar o morir por acción u omisión en nuestros lugares de trabajo. “Me matan si no trabajo, y si trabajo me matan”, o la síntesis de la situación actual. Este 28 de abril, día de la Seguridad y la Salud en el trabajo, y a escasas horas del 1º de mayo, día internacional de la clase trabajadora, es una fecha para enarbolar nuestras banderas de denuncia frente a los atropellos patronales, una fecha para seguir peleando por un mundo sin explotarxs ni explotadxs.

Queríamos terminar con una cita del Che, donde plantea cuál es el rol del trabajo liberado en la sociedad nueva: “…el trabajo debe adquirir una condición nueva; la mercancía-hombre cesa de existir y se instala un sistema que otorga una cuota por el cumplimiento del deber social. Los medios de producción pertenecen a la sociedad y la máquina es sólo la trinchera donde se cumple el deber. El ser humano comienza a liberar su pensamiento del hecho enojoso que suponía la necesidad de satisfacer sus necesidades animales mediante el trabajo. Empieza a verse retratado en su obra y a comprender su magnitud humana a través del objeto creado, del trabajo realizado. Esto ya no entraña dejar una parte de su ser en forma de fuerza de trabajo vendida, que no le pertenece más, sino que significa una emanación de sí mismo, un aporte a la vida común en que se refleja; el cumplimiento de su deber social. Hacemos todo lo posible por darle al trabajo esta nueva categoría de deber social y unirlo al desarrollo de la técnica, por un lado, lo que dará condiciones para una mayor libertad, y al trabajo voluntario por otro, basados en la apreciación marxista de que la persona realmente alcanza su plena condición humana cuando produce sin la compulsión de la necesidad física de venderse como mercancía”.

Asamblea 10 de abril 2021 – Proyecto Político Emancipatorio.

Este sábado 10 de abril se concretó la Asamblea virtual que inauguró nuestro nuevo Proyecto Político Emancipatorio.

Con más de 200 conexiones simultáneas, la participación de 10 organizaciones políticas y sociales desde diferentes provincias y un amplio nivel de acuerdo político y organizativo, la asamblea confirmó que esta iniciativa tiene suelo fértil y potencia militante.

Por eso, seguimos convocando a quienes quieran ser parte de este proyecto a completar el formulario de contacto en nuevoproyectoemancipatorio.com.ar, así como a comunicarse vía mail a proyectoemancipatorio@gmail.com, para sumarse a las iniciativas que haremos públicas en los próximo días.

Hemos dado el primer paso para cambiar todo lo que deba ser cambiado. Te invitamos a hacerlo colectivamente.

GANANCIAS TIENEN LAS EMPRESAS

Parece tan simple que hasta resulta caricaturesco tener que explicarlo, pero es así. Los trabajadores y las trabajadoras tenemos salarios, no ganancias; es tan viejo como el capitalismo.

Sin embargo, los capitalistas, que son quienes mayores ganancias obtienen gracias a los miserables salarios de sus trabajadores, quieren hacernos creer, una vez más, que todos tenemos ganancias.

El pasado sábado se dió media sanción al proyecto de ley presentado por Sergio Massa que prevé elevar el piso del mal llamado impuesto a las ganancias para que solo lo paguen quienes perciban un salario bruto mayor a ciento veinticinco mil pesos. A su vez, hay otro proyecto de Ley que pondrá en discusión si los jueces de la Corte Suprema deberían o no pagar este impuesto al salario. En ambos casos el objetivo es el mismo: distraer. Para eso cuentan con un aparato político-mediático fabuloso que ya puso los motores en marcha para hacernos creer que los Robin Hood del Frente de Todos están sacandole plata a los más ricos para beneficiar a los más pobres (hasta la propia vicepresidenta renunció publicamente a tener el “privilegio” de no pagar impuesto a las ganancias, porque no quería estar en el mismo lugar que los jueces supremos.

Pues todo esto es una farsa. En Argentina y en el mundo capitalista en general la injusticia no es quién paga más o menos impuestos, lo que está mal es que haya gente que gane fortunas, y gente que pase hambre; gente que viva en casas de lujo y gente que duerma bajo un puente; gente que viaja en autos de lujo y gente que tenga que empujar un carro lleno de cartones para poder comer. Eso es lo que no quieren discutir.

Si los jueces ganan mucho, discutamos porque pasa eso mientras miles y miles no tienen trabajo, pero no un impuesto al salario. El impuesto al salario es una trampa para justificar que pueden quitarle a los trabajadores y trabajadoras una parte de su sueldo.

Para lograr equidad, hay que repartir las riquezas, el resto es pan y circo.

El regreso a ¿Qué escuela?

Por Mya Borgue, Docente de la Provincia de Santa Fe.

Si hacía falta más pruebas de los pocos escrúpulos del ex-Presidente Mauricio Macri, hizo su magistral regreso a la escena nacional (previo paseo en plena pandemia por la Costa Azul Francesa y el supuesto “trabajo en FIFA” pasando por Suiza) con la consigna “Abran las escuelas”. La derecha intentaba ganar terreno en los medios a modo de una especie de reclamo por la reanudación de las clases presenciales. Porque las clases y el trabajo docente nunca se detuvo desde el comienzo de la pandemia y la emergencia sanitaria. Pero esto a la Derecha nunca le interesó y así lo mostraba la gestión de Larreta que no hizo nada por la conectividad en los hogares más excluidos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Porque tampoco era una preocupación real cuando gobernó el país la alianza derechista de Cambiemos (ahora Juntos por el Cambio) por 4 años, recortando presupuestos, eliminando paritarias docentes y cuando NO construyeron ni uno de los 3000 jardines prometidos en campaña.

El ala conservadora del actual Gobierno Nacional, incluso algunas gobernaciones, no quisieron quedarse al margen del oportunismo y se prendieron a la consigna. Entonces inmediatamente se lanzaron a diestra y siniestra grandes anuncios de regreso a la presencialidad de manera inmediata. En ese mismo sentido el ministro de educación de la Nación, Nicolás Trotta, ya se animó a subirse al barco y hacer declaraciones en esa línea, incluso haciendo curiosos enunciamientos como ser: “Queremos lograr que la presencialidad en la escuela vuelva a ser ordenador”.

Pero cabía preguntarse al respecto; ¿Había alguno de los indicadores sanitarios que mostraban un cambio sustancial en el desarrollo de la pandemia? ¡NINGUNO! Al contrario, los números de contagios y fallecimientos por COVID 19 estaban en los valores más altos de la pandemia desde finales de 2020 hasta principios de este año. ¿Cuantas obras, partidas especiales o refuerzos presupuestarios se habían resuelto para atender los requerimientos de una vuelta en medio de la pandemia? ¡NADA! Y por último ¿Ordenador de qué cosa pretendía el ministro en el medio de una pandemia que aún no se vislumbraban grandes variaciones?

De hecho sindicatos docentes de CABA denunciaban el tremendo recorte presupuestario en educación que había aprobado el gobierno de Horacio Larreta y su secretaria de la cartera, admiradora de nazis y discriminadora de docentes avejentados e ideologizados, Soledad Acuña.

Figura 1: Curva de casos que grafica que la pandemia aún está en niveles muy altos. Cuando Macri hace las declaraciones en nivel de casos estaba en pleno pico.

Se puede afirmar, de manera contundente, que fue marginal el apoyo económico y didáctico para docentes para sostener el teletrabajo. Tampoco se dió una solución para garantizar la conectividad y/o los dispositivos digitales a las familias trabajadoras de bajos ingresos. Por último llegó tardísimo, recién a finales de Agosto, el decreto que establece a Internet, la televisión paga y la telefonía móvil como servicios públicos. Recién ahora están ofreciendo los nuevos paquetes de conectividad y que está por verse las posibilidades reales de acceso. Por lo tanto, todo el ciclo lectivo del año pasado, la virtualidad fue costeada con los bolsillos docentes y de las familias de les estudiantes. En este sentido, se estableció una especie de arancelamiento encubierto o brecha digital entre quienes tienen o no acceso a internet y al uso de soportes tecnológicos. Los gobiernos han abandonado a un conjunto importante de nuestro estudiantado.

La crisis sanitaria agudizó y profundizó la desigualdad por el derecho de acceso a la educación. Precariza, aún más, la labor docente y los recursos con los que se cuenta. Puso en tensión los contenidos curriculares con lo que se pretende formar y preparar a las generaciones futuras para lidiar con los problemas sociales y económicos que seguimos atravesando. Ni siquiera permite atender las causas y consecuencias de la pandemia en sí misma. En simultáneo, para quienes terminan sus estudios ¿Qué oportunidades se les ofrece? Argentina es el país con mayor desempleo juvenil de la región, cuando 2 de cada 10 jóvenes están desempleados. Mientras el 26% de los jóvenes del quintil más bajo de ingreso es desempleado, solo el 9% de los jóvenes del quintil más alto está en esa situación. El género es otro predictor de vulnerabilidad laboral: el 25% de las mujeres jóvenes están desempleadas frente al 15,4% de los varones. A las escuelas públicas van los del quintil más bajo, por tanto desigualdad y falta de oportunidades profundizan más aún la injusticia social. Y además con salarios que están para el 50% de la fuerza trabajadora por debajo de la canasta de Pobreza: ¿Qué futuro es que está ofreciendo el sistema capitalista para la inmensa mayoría de jóvenes que terminan sus estudios?

Por lo tanto ante la premura por el regreso a la presencialidad les preguntamos: A ¿qué Escuelas? Aquí intentaremos desarrollar esta pregunta con algunos aspectos que conforman el combo Instituciones-comunidad-currículum educativo, que es un todo complejo pero que a la hora de lanzar consignas en años electorales la demagogia oportunista no distingue, ni debate. Pero a la que trabajadores y estudiantes nos atraviesa cada día que se desarrolla el proceso educativo.

Desfinanciamiento, descentralización y desigualdad neoliberal.

Al recorrer el componente estructural-económico de la educación podemos encontrar todas las consecuencias de los fenómenos que caracterizaron el proyecto neoliberal educativo que culmina en el gobierno del recientemente fallecido Carlos Menem. El desfinanciamiento fue acompañado con la transferencia nacional de las instituciones educativas a cada provincia. Esto se realizó con ausencia de recursos presupuestarios consolidando las bases de la desigualdad educativa que hasta hoy segrega aún más a la sociedad, ya dividida en clases sociales, y que la educación privada también manifiesta. De ahí el sincericidio del por entonces presidente Macri, al valorar negativa y penosamente a quienes “caían en la escuela Pública”.

Hacia finales de los 90 la “carpa blanca” fue un símbolo de resistencia ante el abandono de la educación pública por parte del Estado. Recién como corolario de la rebelión popular del 2001, y las importantes luchas sociales y educativas que le prosiguieron, se logra una ley de financiamiento educativo nacional (2010) que plantea la erogación presupuestaria de un 6% del PBI para el área educativa. Como puede verse en la Figura, que acompaña este texto, solo durante un solo año se cumplió con dicha ley. Y peor aún, en los últimos años fue en caída permanente el financiamiento conjunto del Estado Nacional y las provincias. Entonces encontramos un contexto de desinversión progresiva y sostenida.

Figura 2: Metas estipuladas según LFE y LEN e inversión consolidada en educación según jurisdicción, en porcentaje del PIB (2005-2019). Fuente CIPPEC.

Esos millones que no se invirtieron, en una población con un continuo crecimiento demográfico, trae serias consecuencias que se expresan en exclusión, desigualdad y deterioro de las condiciones de vida de manera directa e indirecta.

Condiciones y medio ambientes de trabajo.

La desinversión presupuestaria que repasamos anteriormente afectó de manera elocuente las condiciones de trabajo y estudio. Porque la mayoría del presupuesto es utilizado en el pago de sueldos, que obviamente, no se pueden dejar de pagar. Pero lo que sí se puede dejar de gastar es en el mantenimiento y desarrollo de las infraestructuras del sistema educativo. Eso lo padecemos con escuelas públicas containers, sin calefacción y/o ventilación, sin suficientes (o inexistentes) herramientas didácticas, sin internet, sin dispositivos digitales, sin ambientes sanos de educación. Ahora, con pandemia de por medio, que requiere un nivel más exigente de condiciones medio ambientales, de higiene y seguridad volvimos a trabajar y estudiar con penosas situaciones. Así los sindicatos y comunidades educativas lo salieron a denunciar. Pero el escarnio y cerco mediático fue tan fuerte para sostener las consignas de derecha (“Abran las escuelas”, ), al que la sociedad desinformada se sumó en algunos casos, que apenas fue escuchada la voz de en quienes recae la labor educativa. Mientras tanto el virus SARS COV 2, se encuentra en circulación masiva, con todavía una alta capacidad de contagio y que ya terminó con la vida de más de cincuenta y dos mil con-ciudadanes. Pero esta demanda sigue vigente y aún no termina la lucha para evidenciar esta contradicción entre los anuncios y la realidad.

Foto: Protesta de docentes en Rosario, Sante Fe, frente a la condiciones medioambientales y de bioseguridad, encontradas en el regreso a la presencialidad. . Foto prensa AMSAFE Rosario.

Contenido curricular y métodos de enseñanza-aprendizaje

Aquí debemos plantear la ausencia de un proyecto económico material de sociedad para el cual se forma y educa a las actuales generaciones de miles de niñes y adolescentes. En un país con un proyecto dependiente para pocos, sostenido sobre la base del extractivismo, el saqueo de recursos comunes, carente de un proyecto desarrollo industrial que genere trabajo, el único rol que le cabe a la escuela es el de disciplinar y contener los cuerpos de un pueblo sin oportunidades.

Pensar en una nueva educación nos obliga a reflexionar acerca de las luchas actuales, de los movimientos sociales que discuten estas bases materiales de existencia y vincular el proyecto educativo en un sentido emancipador que rompa con la educación instrumentalista. Es necesario que el proyecto curricular y pedagógico desarrolle el empoderamiento de sujetos y sujetas de transformación social. Hay que formar constructores de realidad y no simples espectadores de un presente, desigual e injusto, ya determinado e inmodificable.

¿Para qué proyecto de sociedad queremos educar?

La pandemia acrecentó el fenómeno de deserción escolar en los sectores de los trabajadores más empobrecidos. Lamentablemente aún somos pocos educadores y educadoras que nos preguntamos cómo motivar a esos estudiantes a continuar con sus estudios a pesar de las dificultades. Pero nos encontramos con una sociedad que ofrece poco y nada hacia esa nueva generaciones a pesar de nuestros esfuerzos. Frente a la falta de perspectiva de futuro, les jóvenes no encuentran motivación para continuar con sus estudios. Porque ni siquiera la escuela garantiza la posibilidad de acceder a un trabajo digno donde se cumplan los derechos básicos de los trabajadores. Más aún frente a la crisis económica provocada por la pandemia donde muchísimas familias quedaron sin trabajo y les jóvenes, para contribuir a la economía familiar, han tenido que salir a trabajar a través de changas y trabajos informales. Todo esto se ha profundizado con la ausencia, en este año, de las asistencias brindadas durante el primer año de pandemia (IFE y ATP) y con el aumento generalizado, e imparable, de precios de alimentos, combustibles y vestimenta.

Estamos frente a un problema pedagógico nuclear. Porque como plantea Paulo Freyre,el pedagogo de la liberación, “Tampoco hay diálogo sin esperanza ya que ésta es la que moviliza a los hombres en permanente búsqueda. La desesperanza nos inmoviliza y nos hace sucumbir al fatalismo en que no es posible reunir las fuerzas indispensables para el embate recreador del mundo”.

¿Qué es lo que se pretende ocultar de la coyuntura?

De este modo la consigna “abran las escuelas” es un tiro a la estratósfera de la derecha para evitar hablar de los problemas verdaderos. Como la estafa del endeudamiento brutal y eterno con el cual se compromete ingentes recursos económicos para la inversión educativa necesaria. La criminal fuga de capitales que no es más que el excedente económico producido con el trabajo de millones que se van a los paraísos fiscales. La patológica desinversión productiva, que a pesar de que el empresariado la “junto con palas” durante años, sigue sin invertir en la ampliación de capacidad y diversificación productiva. El mal que quedó expuesto con las tomas de tierra: la especulación inmobiliaria y la concentración de la propiedad de la tierra. Por último el tema del saqueo y contaminación de la megaminería y fracking que tiene a pueblos enteros movilizados que se resisten a liquidar la naturaleza a cambio de cantos de sirena de supuesto progreso y modernidad. Todos estos temas son los que se quiso y quiere evitar, porque muchas personas tienen serias responsabilidades, y así se postergan cada vez más seres humanos a salir de la miseria y la exclusión al derecho de una vida digna y feliz. Y sobre todas las cosas, si habláramos de esos temas, sobre todo en los grandes medios, no tendrían cabida muchos proyectos y partidos políticos. Quedarían en evidencia que son defensores de los privilegios de las clases acomodadas y de negocios para pocos.

Quienes trabajamos en la educación debemos seguir organizándonos desde abajo, como trabajadores, como comunidad e integrarnos a las demás luchas de manera transversal y solidaria. Nuestro destino común es construir junto al pueblo un proyecto educativo emancipador al servicio de las mayorías trabajadoras. En eso estamos y aún tenemos mucho camino por recorrer. Pero en este momento y coyuntura es una obligación ética y moral denunciar a los personeros del poder dominante que con su politiquería pretenden hacernos responsable del descalabro del sistema de clases que ellos defienden, y del cual son los únicos beneficiados.

Sexto día de la Huelga Nacional Aceitera- Entrevista-Video

Entrevistamos a tres Delegados del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de Rosario (SOEAR) en la planta de la multinacional Dreyfus (LDC) ubicada en Gral. Lagos, provincia de Santa Fe .

Lxs trabajadorxs aceiterxs protagonizan su sexto día de huelga, en defensa del Salario Mínimo Vital y Móvil y nos cuentan los motivos de su lucha y los métodos para llevarla adelante. Un ejemplo vital para el conjunto de la clase trabajadora de Argentina. Transcribimos algunos párrafos de lo que nos transmitieron los delegados, pero no dejen de ver la nota completa.

La dignidad del salario no la vamos a negociar. Nosotros entendemos muy bien qué es el Salario Mínimo Vital y Móvil, que es lo que dice la Constitución y el artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo. Son necesidades básicas, vivienda digna, esparcimiento. La baja del SMVyM es renunciar a algunas de esas necesidades básicas”.

“A pesar que llevamos cinco días la gente está con ánimo, con ánimo de pelear. Estamos enfocados en conseguir la dignidad, el SMVyM, no solamente para los aceiteros, sino que sea una punta de lanza para todos los gremios y todos los trabajadores. La culpa no es de los trabajadores aceiteros por tener un buen salario, sí tenemos la culpa de pelear por el salario, pero por ahí otros gremios no se hacen cargo de las cosas y pasa lo que pasa: salarios a la baja, emparejar para abajo. Vamos a estar acá hasta que consigamos lo que estamos exigiendo“.

“En 2015 estuvimos 25 días parados, por ahí hay algunos distraídos que se piensan que no nos acordamos, pero esa fuerza de esos 25 días hoy sigue fluyendo en la sangre de nuestros compañeros, porque hay concientización en ellos. Nosotros somos un sindicato transparente, donde a los compañeros le decimos lo que pasa, desde esa verdad arrancamos.
¡El SMVyM no se mancha.!”

“Cuando el gobierno en marzo decretó el trabajo esencial a estas empresas las denominaron como trabajo esencial. Nosotros afrontamos esa situación. Fuimos declarados esenciales y nosotros cumplimos de venir a trabajar y poner el cuerpo y arriesgarnos, arriesgarnos con el cuerpo, arriesgar a nuestras familias. Pero bueno, hoy nos encontramos con que dejamos de ser esenciales a la hora del reconocimiento de la recomposición salarial. Se olvidaron de todo lo que pasó, que estas empresas no pararon. De estas empresas salió un barco cada dos días, cargado. Entonces, si dicen que no pueden pagar, que muestren los balances.   

No nos quieren dar este aumento y no es una cuestión de guita, la plata está, es una cuestión política, es para presionar al gobierno de turno para tener más rentabilidad.

Nosotros no vamos a perder el objetivos, vamos a seguir peleando por lo que nos corresponde, que es el SMVyM y que es el faro de los trabajadores. La solidaridad nuestra es darlo a conocer, para que otros trabajadores puedan reclamar y saber cuánto nos corresponde, porque lo que está pasando también que los trabajadores no saben cuánto tienen que ganar realmente. El 50% de los trabajadores en Argentina están bajo la línea de la pobreza y nosotros estamos diciendo cuánto vale la fuerza de trabajo. La ley dice que las empresas tienen que presentar los balances y no hay una empresa que los presente. El gobierno tendría que exigir que se presenten los balances. Este no lo hace, el anterior no lo hizo y el anterior a ese tampoco.

Nosotros hacemos lo que tenemos que hacer, estar acá peleando, luchando con los compañeros, codo a codo, resolvemos en asamblea y vamos a seguir adelante”.  

Solo con la lucha permite defender y conquistar los derechos colectivos.

¡Viva la HUELGA aceitera y viva la clase trabajadora!

Hablan los pescadores, la voz que faltaba sobre el ecocidio en las islas

Por Camilo Napalpi

Nelson Yapura, el “Tucu”, es un pescador que hace años se le reconoce por su extensa militancia entre las comunidades costeras desde el Norte de la cuenca del Paraná, en el río Pilcomayo, hasta el sur en su desembocadura. Además de su compromiso con la defensa de los DDHH de ayer y hoy para los pueblos. Es descendiente del pueblo Quilme, antiguos pobladores originarios de los Valles Calchaquíes, hijo de obrero azucarero y militante en su Tucumán natal. Migró a Rosario cuando era muy joven y  hasta crió sus hijos en las islas del delta frente a la ciudad. Es un profundo conocedor del medio ambiente que conforman los islotes del delta del Paraná. 

Los fenomenales incendios causados por el interés depredador de los capitales ligados al agronegocio y la ganadería han puesto de manifiesto una catástrofe ambiental y sus consecuencias. En los últimos meses fue imposible ocultar a los ojos y pulmones de la ciudadanía el ecocidio en curso y se abrió un debate al respecto de sus consecuencias inmediatas y a largo plazo. Entrevistamos al “Tucu” para escuchar una de las voces que no han salido a la luz, ya sea por racismo, discriminación o subestimación de lxs “obrerxs del agua”, como ellxs se identifican a si mismxs. Su voz permanece invisibilizada por los grandes medios, pero también por organizaciones preocupadas por estos temas. Pareciera importar poco la opinión de ese pueblo que mantiene una forma de vida muy ligada y entrelazada a los humedales y su entorno. 

Nelson Yapura

Senda Guevarista: ¿En qué afecta la vida de lxs pescadorxs y su medioambiente la quema de las  islas del Delta del Paraná?

Nosotrxs vivimos en el agua junto con toda la vida biodiversidad, la flora y la fauna. Es nuestro medio de vida y por esa razón históricamente hemos reclamado contra esas quemas. De la noche a la mañana ves como la flora y fauna terrestre principalmente es desterrada por el fuego. Para nosotrxs eso es un tema muy doloroso porque lo vivimos todos los días.  Vemos las miles de hectáreas que se van quemando desde Rosario hasta el norte de la provincia Santa Fe. Nuestra institución (Asociación Civil de Pescadores de Alto Verde) tiene muchas comunidades y ver todas las miles de hectáreas que han quemado lógicamente que nos afecta.  Te puedo decir que vos parabas en la costa caminabas y cortabas un poco de leña seca, hacías fuego y armas, como comúnmente nosotros le decimos, “la ranchada” para empezar con la jornada laboral.  Ahora te encontrás con todo quemado, animales sin resguardo y sobreviviendo.  Desde un ratón o una víbora que se tuvieron que mover en plena época invernal. Porque la mayoría, como en el caso de las víboras o las iguanas, son especies que hibernan en el hueco de los árboles o en cuevas entre la vegetación. Todo eso sumado a la bajante del río ha hecho que muchas especies se tuvieran que mover a buscar lagunas con mejor agua. Porque no te olvides que las lagunas al no estar alimentada por los arroyos,  sino por crecientes de ríos, las aguas se decantan y se empiezan a podrir. Son aguas que tienen muy poco oxígeno entonces eso hace que especies como el carpincho o la nutria, tan emblemáticas en la isla, se ven obligados a salir de los arroyos a los cauces principales del río a beber el agua. 

Entonces tenés que ir sumando siempre el fuego que los lleva a migrar a buscar otros lugares a donde hay menos quemazón. A dónde queda un poco de montes y ni hablar que el poco pasto que había para esas especies ahora no les quedó nada. Como ejemplo ya tienen una competencia muy grande las abejas con las flores para buscar una flor. Los carpinchos con los brotes de las plantas que comen ellos y las nutrias, y que ya tenían una competencia grande con las vacas. Porque la vaca es como la chancha guacha: lo que no come los pisa y un carpincho y una nutria no van a comer yuyo pisoteado por la hacienda. Eso es bastante complejo y lógicamente que uno ve todo eso uno lo ve uno se lamenta. 

Senda G.: ¿Consideran que se ha escuchado la voz de ustedes, frente a este desastre?

Nosotros llevamos una lucha que se podría decir sorda, a donde nadie nos escucha porque no somos como los ecologistas, cabañeros y la gente de la pesca deportiva, que son gente que tienen plata y pueden propagandear y hacer una cosa y otra.  Y nosotros los pescadores somos obreros de base. Productores de alimentos primarios de los más sanos que se pueden consumir en nuestro país y que no son  transgénicos. En el 2016 presentamos un escrito avalado por 11 instituciones de la provincia de Santa Fe en las cuales había cooperativas y asociaciones civiles de pescadores pidiendo el cierre de la exportación de pescado. Se le presentó a la legislatura, a los intendentes de cada comunidad que está afectada de la pesca para exportación, al Ministerio de producción, Ministerio de medio ambiente e hicieron oídos sordos y nunca nos respaldaron o salieron a decir si estás bien lo que pedíamos. Al contrario hicieron oídos sordos y menos hicieron cuando los frigoríficos mandaron gente para que nos amenazara. Esa es más o menos la realidad que uno vive en el agua. Que uno vive. A ustedes les molesta el humo y sienten la impotencia de ver cómo las Islas arden. Nosotros la vivimos en carne propia porque estamos ahí. Sin ir más lejos hace dos días atrás estuve con mi compañera pescando a la salida del Canal principal de Santa Fe en el río Colastiné.  Atrás a 20 metros teníamos un incendio terrible que sé que lo había hecho una agente de pesca deportiva que ahí andaban cazando carpinchos. Cuando cargaron todas las cosas en la lancha le arrimaron un encendedor a todos los pastos secos. Fue tan simple y sencillo como eso.  Y después está la quema por culpa del gran ganadero que tienen hacienda en la isla. Siempre termina pagando el puestero que está ahí para cuidar la hacienda del patrón.  No encuentran al ganadero porque está tranquilo en su casa en su “Country” en los pueblo principales. Y el que tiene que salir a poner la cara como siempre es el obrero que en este caso es un puestero que se dedica a cuidar ganado. En fin, es una realidad a la cual no podemos escapar y negar.

ASamblea pescadores

Senda G.: ¿Qué opinión tienen al respecto de una Ley de humedales para proteger de esa explotación destructiva de la naturaleza? 

Sobre el tema de la ley de humedales nosotros estamos de acuerdo, estuvimos hablando con Daniel Somma (Presidente del directorio de la Administración de Parques Nacionales) que estaba visitando unos pescadores referentes de allá en San Lorenzo y la isla espinillo. Gente con la que le recomendé para que hablaran con él.  Uno de los temas principales que se trató el tema de quema de pastizales desde el punto de vista de Los Pescadores y puesteros. Hablaron de cómo nos afectaba socialmente a nosotros y  también del abandono que tienen Los Pescadores. En ese sentido sobre la Ley humedales te vuelvo a repetir nosotros estamos de acuerdo. Y pensamos que esa ley tiene que estar para proteger los humedales. En cierta medida nosotros no asumimos ninguna postura ecologista y conservacionista. Sino como obreros de base nosotros lo que queremos que se proteja son nuestra fuente de trabajo y nuestra fuente de vida, tan simple y sencillo como eso.  No hay otra cosa.  Y sobre el tema te doy un ejemplo. Ojalá hagan una ley de humedales donde contemplen los actores del caso qué somos los nativos isleños, los autóctonos de la isla. No como en el ejemplo del parque Jaaukanigás, al norte de Santa Fe con unas 498.000 hectáreas, donde lo declararon como sitio Ramsar y se le prohibió a los Pescadores hacer uso de los recursos. No pueden pescar ni con espinel ni nada. Se le entregó todo a la pesca deportiva, cabañeros (Donde hay denucnias incluso de prostitución infantil), hotelería y todo lo que sea esparcimiento. A los Pescadores lo mandaron frente a las ciudades de Goya y de Bella Vista, en Corrientes. En la actualidad hay una isla  donde Los Pescadores fueron e hicieron un pueblo. Tienen 12 horas de viaje por el agua. Es muy doloroso ver que les hicieron y se la entregaron toda a los ricachones. 

Si sale una ley de humedales y de la noche a la mañana quieren sacar a todos los isleños,  a los colmeneros, etc. A los que de alguna manera u otra viven de forma artesanal de los recursos naturales, creo que estamos equivocandonos. Hay ambientalistas y ambientalistas, donde algunos salieron a decir que había que sacar a todos. Pero que nunca los he visto hacer piquete contra Monsanto. El Paraná está privatizado por esas corporaciones y se nos mete en la misma bolsa.  El Paraná tiene dueño literalmente porque la concesión del dragado del Paraná está en manos privadas.  El canal de tráfico fluvial y marítimo está privatizado. Hay ambientalistas que desde internet sentados en una computadora opinan y hacen parecer que es una moda ser ecologista. Yo siempre digo que hay que cuidarlo nosotros.  Tenemos que cuidarlo los Pescadores y crear conciencia y todo eso. Trabajar en eso pero viéndolo desde un punto de un medio natural que nos da trabajo como una fuente de trabajo y tiene racìces ancestrales en la Cuenca del Plata.  Datan de 7.000 a 14.000 años de antigüedad desde los pueblos indígenas en su evolución del ser humano de la actualidad.  

Senda G.: ¿Han hablado sobre este tema con las autoridades gubernamentales y/o organismos responsables? 

El otro día hablando por teléfono, así medio a las apuradas, lo hablé con Juan Cabandié, el ministro de medio ambiente. Los profundice un poco con el tema y también con Daniel Somma de Parques Nacionales. Les estuve planteando que si van a crear una reserva natural se debían sacar las vacas de los grandes ganaderos. Pero que queden ahí donde los puebleros que tienen 10 vaquitas,  4 o 5 ovejas y 3 o 4 caballitos. Porque no tienen un impacto negativo para el medio ambiente.  Pero si van a hacer algo que tiene que ver con seguir dando tierras para negocios inmobiliarios de empresarios, como aquel rosarino que presentó un pedido para hacer casas de fin de semana estamos hablando de otras cosas y se está errando en  los cálculos. Pero a la vez pienso y me pregunto ¿Quién le va a tocar el poncho a Paladini que tiene miles de hectáreas en las islas, con cientos de cabezas de ganado?  Me gustaría ver quién se anima a cuestionar el papel de esos empresarios con tanto renombre en  la ciudad porque son los verdaderos intereses a tocar y nunca nadie se anima. 

“Hoy murió un campañero por covid”. Carta de un obrero de siderar

por Trabajador de Siderar

Paolo Rocca y la concha de tu madre.

Así, re caliente, como sale, todavía masticando bronca, ni tiempo para pensar que la madre de Roca no tiene la culpa, pero salió así, fue lo primero que se me cruzó decir cuando me dieron la noticia. Ahora estoy escribiendo rápido, mientras vuelvo del trabajo, pensando que esta bronca no puede quedar entre las paredes de la fábrica, no, tiene que salir de acá, de alguna manera, aunque parezca que estoy tirando una piedrita en el mar, que no tiene sentido, que no cambia nada. No me importa, no me calienta, de alguna manera hay que gritar tanta bronca acumulada, tanta impotencia ¿Qué más se puede hacer cuando te sentís solo? Mejor dicho, cuando somos 500 compañeros juntos, pero nos sentimos solos, necesitamos gritar, aunque escuchen 2 personas.

La empresa Ternium- Siderar nos hace trabajar a pesar de la pandemia, nos recorta el sueldo, nos suspende, nos persigue, cada día nos precariza un poquito más, cada día que pasa tenemos una tarea nueva, cada minuto que pasa tenemos que ser un poquito más rápidos. Y cuando te sentís solo no te queda otra que decir que sí o simplemente no decir nada y hacerlo. Se aprovechan de la situación, de nuestra situación, nadie quiere perder el trabajo y menos en época de pandemia. Al que dice que no, lo suspenden (hay compañeros que hace más de 100 días que no vuelven a su puesto de trabajo), al que pregunta de más lo mandan a trabajar a otra planta, bien lejos, cosa que el mensaje quede claro, o te callás la boca y laburás o la pasas peor.

El Gremio no aparece, o peor aún, aparece en televisión diciendo que la empresa cumple todos los protocolos. Aparecen en el WhatsApp diciendo “tengan cuidado, la mano esta jodida”. Aparece, sí, pero en fotos comiendo asados con la gerencia. ¡Vengan a la planta, manga de garcas! ¡Den la cara”

Hoy Murió un compañero de Covid 19, tenemos otro tanto de compañeros infectados y algunos más en evaluación. La producción sigue, la chapa sigue pasando y pasando. La empresa aun no dio la noticia, ni siquiera un mísero comunicado oficial, nada. Sigue como si nada hubiese pasado. Mientras estoy escribiendo me llama un compañero en turno para avisarme que la empresa o el gremio o los 2 juntos, ya no se sabe, decidieron parar la producción. Sí, se paró la producción, 10 minutos, de 19 a 19:10.

Nos sentimos solos, necesitamos ayuda.

«Doblando el lomo pa’ que que otros doblen los bienes». La Ley de Emergencia «Solidaria» en Entre Ríos encubre un ajustazo contra lxs trajadorxs y jubiladxs

Este 27 de junio fue anunciado por el Ministro de Economía, Hacienda y Finanzas de la provincia de Entre Ríos, Hugo Ballay, un proyecto que se hace llamar de “Emergencia Solidaria”. El mismo tocaría aportes a bancos, financieras, droguerías además de la rentas agrarias, y a funcionarios. Pero su letra no tan chica también incluye en ésta punción a trabajadores activos y pasivos del estado. Es decir, un claro ajuste sobre sus salarios. 

El proyecto actuaría sustrayendo 2.228 millones de pesos de distintos sectores, con la idea de declarar un estado de emergencia pública en materia económica, sanitaria, administradora y previsional en el lapso de un año. Pero ahora, ¿cómo planea realizar el gobierno esta recaudación?

Podemos decir que por un lado, se plantea un incremento en la base imponible de a) actividad financiera y bancaria, b) comercio al por mayor de medicamentos y c) propiedades de más de mil hectáreas. Hasta acá, y en consonancia con lo que desde esta organización se viene militando, creemos que #NoTienenCoronita, que aquellos que más se enriquecieron (en 2019, los bancos ganaron $430 millones gracias a los Leliqs) en base a explotación, fugas y saqueos seriales, paguen esta fiesta -siempre es su fiesta-. En estos sectores el gobierno de Gustavo Bordet espera absorber un monto de $780 millones. 

Pero entonces, ¿de dónde saldría el resto del dinero que se pretende recaudar? Sí, del bolsillo de lxs trabajadorxs y jubiladxs. El proyecto, que fue aprobado con media sanción este miércoles 1 de julio en la Cámara de Diputados de Entre Ríos y que será tratado y votado el jueves 2 de Julio en el Senado provincial, descontaría en los salarios de bolsillo entre el 2% y el 4 % a lxs trabajadorxs activxs que cobran más de $75000 de salario nominal -salario bruto, previo a la aplicación de los descuentos previstos por ley- por ejemplo. Entonces, en este caso, los aportes personales ascenderían a un total de 16%. Cabe aclarar que este régimen no abarca a jueces/juezas, que además están exentxs del régimen de Ganancias. 

En cuanto a lxs trabajadorxs pasivxs, el proyecto establece “aportes solidarios extraordinarios” para aquellas personas que perciban más de $75000 de salario nominal. Esto amenaza gravemente el percibimiento del 82% móvil para jubiladxs. Ese incremento comprenderá sólo al 15% de los empleados y jubilados de los tres poderes del Estado, es decir, quienes perciben los haberes más altos.

El mismo proyecto de normativa prevee una duración del régimen de estado de emergencia de 1 año, hasta el 30 de junio de 2021, prorrogable por única vez por el término de 180 días mediante decreto del Ejecutivo Provincial. 

Con respecto a los incrementos salariales, El Diario del día martes 30 de junio de 2020 detalla que: “Finalmente, se consigna que ningún organismo ni ente descentralizado del Poder Ejecutivo, Legislativo o Judicial podrán incrementar sus haberes por fuera de los acuerdos paritarios que el gobierno defina con los gremios”. Es decir, sólo la Administración Central de la provincia podrá negociar incrementos salariales con los distintos sindicatos. Esto afectaría a trabajadorxs Viales, de Energía, Luz y Fuerza, Seguros, etc. Incluso desvincula los aumentos previstos por el Poder Judicial de la Nación con respecto al Poder Judicial local. 

Nuevamente los ajustes caen y recaen sobre nosotres, trabajadores. No es la primera vez y tampoco es en la única provincia argentina que se implementan o intentan implementar medidas de emergencia solidaria, o de ajustes a trabajadores. En Chubut hace meses que empleados del sector estatal no cobran, en Córdoba se avanza en la reforma Previsional, en Mendoza se paga escalonadamente el aguinaldo, entre otras.

En la Sesión del día Miércoles 1 de julio pudimos escuchar a los diputados de distintos tintes políticos tirar para el mismo lado: la demagogia de los discursos oficialistas diciendo que son tiempos de sacrificio y que siempre van a estar del lado de lxs opirmidxs, y aquellos de la oposición llorando por la supuesta injusticia de sacarles de sus arcas a los extractivistas del sector rural. Se habló de diálogo entre los sectores pero, aún así el proyecto fue aprobado en esta cámara, sin excluir los artículos 4 y 5. 

Los gremios se movilizaron y convocan a movilizar y apoyar medidas de fuerza durante toda la semana.

Ahora, ¿otra vez tenemos que pagar los platos rotos la clase trabajadora?, porque quienes más se enriquecen y lo siguen haciendo a costa del pueblo son los que deberían hacerlo. Hoy más que nunca en el contexto mundial actual exigimos que en la Argentina se aplique el Impuesto a las Grandes Fortunas y rechazamos que en Entre Ríos se aprueben los artículos de la Ley de Emergencia Solidaria que realiza ajustes en salarios y jubilaciones de trabajadorxs (4 y 5).

Sabemos que en los últimos cuatro años en la Argentina los especuladores fugaron US$88.000 millones, que los bancos ganaron US$25.000 millones, y que lxs laburantes perdimos un 20% de nuestro poder adquisitivo. A esto se suma que ni bien inició la crisis las empresas accionaron sobre 2.600.000 trabajadores, con despidos, suspensiones o rebajas en sus salarios, ni bien comenzó la pandemia del Covid-19. Como contraposición, nos encontramos a miles y miles haciendo cola para acceder a los $10000 del IFE, mientras la gran burguesía ve sus arcas seguir llenándose, ya sea por acceder al ATP para pagar los salarios de ejecutivos, por negociar salarios a la baja o despidos. Sobre esta temática invitamos a leer la nota  Teoría y práctica de la conciliación de clases en tiempos de pandemia, de este mismo periódico. 

Es ante este contexto que vemos necesario seguir defendiéndonos entre trabajadorxs, porque es en estos tiempos donde se puede apreciar con claridad que sólo el Pueblo ayuda al Pueblo. 

NO SOMOS VARIABLES DE AJUSTE.

¡¡¡No a las leyes de Emergencia que quitan al pueblo trabajador!!!

¡No Tienen Coronita! ¡Impuesto a las Grandes Fortunas YA! 

La precarización que esconde la Provincia de Buenos Aires. 1.800 trabajadorxs de la salud que no cobran hace 4 meses.

Por Rocío Villa, trabajadora de la salud de Ensenada. 

Es de público conocimiento la pandemia mundial que estamos atravesando a nivel Global. Sus repercusiones económicas, sociales y culturales nos están llevando a un abismo donde, siguiendo con los lineamientos neoliberales, “gana quien está más preparade”. Se viven las lógicas meritocráticas más agudizadas que nunca. Es en este contexto, de individualismo y sálvese quien pueda, cuando asume un gobierno autoproclamado popular para hacerle frente al enemigo del 2020: el covid-19. 

Dentro de las estrategias para afrontar la pandemia, el gobierno nacional decide importar bienes e insumos que abastezcan a los hospitales, además de institucionalizar propagandas y protocolos para la prevención del virus. A la par del establecimiento del Aislamiento Preventivo Obligatorio, que ya supera al día 100 de cumplimiento irrestricto en Área metropolitana de Buenos Aires, bajo la gobernación de Axel Kiciloff. Desde el mes de Marzo, el gobernador bonaerense contrató a más de 1800 trabajadores en el Ministerio de Salud Provincial, con el fin de darle algo de soporte al sistema de salud pública, que viene desfinanciado y marginado de la agenda pública desde hace años. El objetivo procura preparar a los Hospitales Públicos para el pico de la pandemia –que actualmente estamos viviendo, con más de mil infectades cada día en provincia de Buenos Aires-, reconociendo así que les trabajadores de esta región serán quienes sufran las consecuencias de la falta de personal y recursos. A pesar de esto, en las múltiples cadenas donde el gobernador se presenta a detallar el nuevo equipamiento y personal adquirido para la cobertura de este difícil momento, ha ocultado una realidad, en complicidad con los medios hegemónicos: desde el momento de su contratación, aun no se ha acreditado ni un pago para la totalidad de nueves trabajadores de la salud.

Somos más de 1800 trabajadores de la salud en toda la Provincia de Buenos Aires que no estamos cobrando nuestro sueldo hace 4 meses. Y es muy probable que sean 5, porque no hay movimiento en el Ministerio que indique que nuestros expedientes hayan sido firmados por el Ministro de Salud Provincial (Daniel Gollan), el Jefe de Gabinete Provincial (Carlos Bianco) o por el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires (Axel Kicillof). Estamos viviendo días de incertidumbre, a partir de las distintas especulaciones que se hacen con nuestro salario. Ya que desde el mes de Marzo las autoridades vienen diciendo que “este mes cobran” o “se pateó para el próximo mes, pero quédense tranquiles que van a cobrar”. Percibir nuestro salario como trabajadores del Estado es nuestro derecho, y están faltando no sólo a las leyes que nos nuclean como trabajadores, sino también a su compromiso siendo este un momento tan delicado el que estamos viviendo. 

Quienes estamos en la primera línea de fuego ante la pandemia del Covid-19 somos nosotres: Mediques, Enfermeres, Camilleres, Trabajadores de Limpieza, Mantenimiento, Personal del Same, entre otres. Con propaganda política, fotos, y conferencias sobre la nueva estructura de los Hospitales Públicos para afrontar esta crisis sanitaria, el gobierno se autoproclama discursivamente como el más responsable con la población, de cara a la pandemia desatada por el coronavirus. Pero se olvidan de mencionar que aquellas personas a quienes contrataron no estamos percibiendo nuestros salarios, no tenemos ART, no estamos bajo la protección de ninguna obra social, y tampoco tenemos aportes jubilatorios. Estamos más allá de la precarización laboral, estamos siendo descartables para nuestro empleador: el Estado. 

Da bronca y enojo no ser valorades por quienes hacen parábola de la justicia social, pero nos da mas bronca y enojo que expongan nuestras vidas sin consideración alguna, puesto que el resto de les trabajadores han conseguido que la ART les cubra el contagio por covid-19 como enfermedad laboral, mientras nosotres que ya empezamos a trabajar hace meses aun no tenemos reconocimiento alguno. Somos quienes estamos testeando a quienes tienen síntomas, desinfectando constantemente cada rincón de los hospitales para que nadie contraiga este virus, somos quienes cuidan ¿pero quién nos cuida a nosotres? Desde los distintos sindicatos nos han dado respuestas varias, ante la organización asamblearia de todes les que estamos en esta situación, que van desde “tengamos reuniones, agotemos todas las instancias de diálogo” hasta “organicemos y hagamos ruido”. Esto se dificulta ante las distintas realidades de quienes trabajamos en el sector salud, siendo un trabajo principalmente feminizado en todas sus áreas (profesionales y trabajadores), por lo que se nos suman otras responsabilidades y tareas de cuidado hacia familiares, hijes y demás. Estamos obligades a ir del trabajo a la casa para cumplir con el aislamiento.

En la Ciudad de La Plata, hace dos semanas estamos llegando a distintas instancias colectivas, de la cual salen propuestas concretas a las que invitamos a las organizaciones a acompañar: la semana que viene vamos a concentrarnos en gobernación el Miércoles 1° de Julio a las 14hs. A posterior organizaremos una conferencia de prensa esperando que nuestro reclamo sea escuchado. 

Abogamos a la solidaridad de las organizaciones de base, organizaciones políticas y sindicatos que estén del lado de les trabajadores. 

Queremos nuestros nombramientos, nuestros salarios y cobertura social.

¡Basta de precarización, no somos descartables! 

1° de Mayo: Me matan si no trabajo y si trabajo me matan

Noviembre de 2019. Ingenio La Esperanza, Jujuy.Un incendio feroz provocado por la explosión de tanques en el área de destilería se lleva, en principio, la vida de 5 trabajadores. De ellos, sólo uno pudo ser reconocido “a primera vista”, el resto se hallaba calcinado completamente. Con el paso de las horas el número oficial de muertos ascendió a 8, mientras que por parte del Sindicato de Obreros y Empleados del Ingenio “La Esperanza” denunciaban que ese número era erróneo, que el verdadero saldo del incendio era de 12 muertos, distribuidos en las morgues de 3 hospitales distintos de la región. ¿Las causas? Como siempre, la patronal –en este caso el grupo Bodaguer- con lágrimas de cocodrilo en los ojos señaló un supuesto error humano como causal de la mal llamada tragedia. Porque si se tienen en cuenta los antecedentes del Ingenio, despidos, inversiones que nunca llegaron, reiteradas denuncias por parte del Sindicato ante la Secretaría de Trabajo, y la declaración de 2 trabajadores de que en la zona del hecho había un cable “haciendo chispas”, el nombre que se le puede asignar es uno sólo: asesinato.

Es asimismo este nombre el elegido por la organización Basta de Asesinatos Laborales (BAL), que año a año desde 2016 viene denunciando mediante informes anuales el número de muertes de trabajadorxs que podrían haber sido totalmente evitables. El año pasado, esas cifras arrojaron un número atroz: 1 trabajador muerto cada 14 horas, un total de 500 en todo 2019. Cabe destacar la labor de BAL, ya que en ese informe se incluyen también quienes trabajan de manera informal o sin registrar.

Y aquí nos topamos con otra cuestión: en Argentina existe un sistema de protección por riesgos de trabajo, que debería abarcar no sólo las indemnizaciones correspondientes cuando ocurre una enfermedad, accidente o fallecimiento, sino también la prevención de los mismos. Pero hay dos factores que agravan la situación arriba detallada: por un lado, en tiempos de crisis los burgueses no quieren perder ni dos centavos de ganancia, por lo cual a los despidos y suspensiones, se suman la falta de condiciones de seguridad e higiene apropiadas; y por otro lado, quienes se encuentran trabajando sin estar debidamente registradxs, desde ya que no cuentan con ningún tipo de protección por parte de la ley.

No es un detalle menor si se tiene en cuenta que, según el mismo INDEC, en el último trimestre de 2018 –últimas cifras disponibles- de un total de 15.676.000 trabajadorxs asalariadxs,  4.981.000 eran trabajadorxs no registradxs, un incremento del 0,8% con respecto al mismo período de 2017.

Con respecto a las enfermedades profesionales (EP) y accidentes de trabajo (AT) – términos legales que denotan atenuantes frente a la responsabilidad estatal y patronal, como si tal o cual enfermedad fuera inescindible de un empleo por sí misma-, los últimos datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo – entidad estatal que tiene a su cargo la regulación y fiscalización de las Aseguradoras de Riesgo de Trabajo, el funcionamiento de las Comisiones Médicas, entre otras- en el informe denominado “Informe Anual de Accidentalidad Laboral”, correspondiente también a 2018, arrojan las siguientes cifras: ese año se denunciaron 549.161 EP y AT, de las cuales 69.888 ocasionaron una incapacidad permanente en quien la sufrió. Esto, recordamos, solamente teniendo en cuenta lxstrabajadorxs registradxs.

Como podemos observar no hay cifras actualizadas, pero si venimos siguiendo el impacto del COVID-19, podemos encontrarnos con distintas denuncias de organizaciones sociales y sindicales en cuanto al escaso o nulo cumplimiento de las medidas de seguridad por parte de las empresas: en Quilmes clausuraron el frigorífico “El Federal” después de la muerte por coronavirus de Francisco Galarza, trabajador de SENASA en dicho establecimiento. Hecho que llevó a la constatación de nuevos casos positivos y la falta de medidas de distanciamiento preventivo, provocando un alto riesgo de contagio. Asimismo, el supermercado Coto, ya conocido por sus múltiples violaciones a los derechos de lxs trabajadorxs, fue denunciado por haber conocido la existencia de casos positivos entre sus empleadxs, y no notificarlo al resto ni tomar las medidas pertinentes. Ante la presión de un grupo de ellxs, finalmente cerraron por un día su sucursal de Recoleta para la desinfección. Quizás la peor parte se la lleven lxs trabajadorxs de la salud, ya que desde el Observatorio de Salud de la Izquierda Diario, al día 28 de abril de 2020 se denuncian 638 casos positivos registrados entre estxs trabajdorxs, con 8 muertxs, lo que representaba a ese entonces el 15,5% de los contagios. Y la lista sigue.

Más allá de las cifras, lo que debe rescatarse es el absoluto desprecio de este sistema por nuestras vidas, ya que esto no hace más que denotar lo prescindibles y reemplazables que somos para la burguesía, que sólo busca engordar sus bolsillos. Día a día somos rociadxs con veneno, en el aire, la tierra, el agua y la comida que llevamos a nuestras bocas. Asimismo, somos obligadxs a trabajar en pésimas condiciones, por salarios de miseria, a riesgo de enfermar o morir por acción u omisión en nuestros lugares de trabajo. “Me matan si no trabajo, y si trabajo me matan”, o la síntesis de la situación actual. Este 1º de mayo, día internacional de la clase trabajadora, es una fecha para enarbolar nuestras banderas de denuncia frente a los atropellos patronales, una fecha para seguir peleando por un mundo sin explotarxs ni explotadxs

Queríamos terminar con una cita del Che, donde plantea cuál es el rol del trabajo liberado en la sociedad nueva: “…el trabajo debe adquirir una condición nueva; la mercancía-hombre cesa de existir y se instala un sistema que otorga una cuota por el cumplimiento del deber social. Los medios de producción pertenecen a la sociedad y la máquina es sólo la trinchera donde se cumple el deber. El ser humano comienza a liberar su pensamiento del hecho enojoso que suponía la necesidad de satisfacer sus necesidades animales mediante el trabajo. Empieza a verse retratado en su obra y a comprender su magnitud humana a través del objeto creado, del trabajo realizado. Esto ya no entraña dejar una parte de su ser en forma de fuerza de trabajo vendida, que no le pertenece más, sino que significa una emanación de sí mismo, un aporte a la vida común en que se refleja; el cumplimiento de su deber social. Hacemos todo lo posible por darle al trabajo esta nueva categoría de deber social y unirlo al desarrollo de la técnica, por un lado, lo que dará condiciones para una mayor libertad, y al trabajo voluntario por otro, basados en la apreciación marxista de que la persona realmente alcanza su plena condición humana cuando produce sin la compulsión de la necesidad física de venderse como mercancía”.

Notas sobre el trabajo estatal en tiempos de pandemia 

La coyuntura actual se encuentra atravesada por tensiones y contradicciones. La pandemia pone en manifiesto lo que implican las políticas de ajuste y austeridad, volviendo a revalidar el rol del Estado a través de “políticas de excepción” y preventivas, pero a la situación de emergencia la enfrentan trabajadorxs que vienen de un largo proceso de precarización. Como trabajadorxs estatales nos parece importante en este contexto repensar nuestros lugares de trabajo, las políticas públicas que llevamos adelante y los desafíos que se abren desde la acción sindical y el laburo estatal en general.

Que el árbol no tape el bosque o que la emergencia no tape la precarización 

Las situaciones excepcionales son complejas. Nos ponen frente al desafío de pensar alternativas en escenarios adversos, suspenden la vida tal como la conocíamos (con todos sus pros y contras) pero, sobre todas las cosas, sacan a relucir grandezas y miserias.

 Hoy el estado aparece como “esencial”, dato impensado hace un año atrás. En la línea de priorizar la prevención, el gobierno decidió ampliar el gasto social a servicios públicos. La mayoría de las áreas que se encuentran en funcionamiento debido a su calidad de esenciales,  se enfocan en el acceso a derechos para personas en situación de calle, hogares y refugios para adolescentes, niñas y niños, violencia de género, salud, comedores comunitarios, entre otras. Muchas otras áreas como educación y políticas agropecuarias también se encuentran trabajando de manera remota, lo que muchas veces, además de difícil por los medios técnicos y las tareas de cuidado, es verdaderamente esclavizante.  

La paradoja es que que en la mayoría de estos sectores encontramos desde salarios de miseria y formas de contratación precaria hasta falta de recursos básicos como barbijos y alcohol en gel. Esto se suma, fundamentalmente en los espacios de infancia, a la sobrepoblación y hacinamiento en los refugios y hogares, deterioros de infraestructura y falta de  servicios básicos. En efecto, desde fines del año pasado, paradores como CAINA y “boquita” vienen denunciando el resultado de años de vaciamiento de las políticas públicas en la ciudad de Buenos Aires: salarios que no llegan a la canasta básica, contratos precarios y en febrero incluso uno de estos dispositivos se vio obligado a cerrar sus puertas por falta de operadorxs.

Lxs trabajadorxs estatales vienen de recibir el 28% en la paritaria del 2019 a nivel nacional, que se terminó de cobrar en febrero del 2020 y del 19% en el GCBA, con una inflación que alcanzó el 50,3% en febrero de este año. A la ya histórica caída salarial de lxs estatales, que se profundiza durante el macrismo, se le suma la paralización de las recategorizaciones, falta de viáticos para garantizar traslados, reasignación de tareas sin garantía de las condiciones laborales, modalidades de contratación irregulares sin acceso a ART, haciendo visible la fragilidad de estxs trabajadorxs en momentos de emergencia. En algunas áreas como educación, las administraciones gubernamentales generalmente demoran el pago de salarios a monotributistas e intentan desligarse de su responsabilidad, no reconociendo la relación de dependencia laboral que mantienen. Otrxs trabajadorxs desprotegidxs en estos momentos de crisis, son lxs trabajadorxs tercerizadxs de limpieza, pertenecientes a empresas con las cuales el estado establece contratos que no garantizan la continuidad en los puestos de trabajos después de la cuarentena obligatoria. 

Mientras se afirma la necesidad de poner en el centro la vida, la pandemia hace perceptible las contradicciones que enfrenta el estado. En efecto, desde que comenzaron las restricciones se registraron 32 femicidios y travesticidios, desde el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad se ampliaron números para comunicarse por whatsap, pero su funcionamiento no es igual en todas las provincias: en algunos lugares no funciona, en otros la precariedad laboral como el recorte de horas extras, sin acceso al aguinaldo, licencias pagas, sobrecarga laboral  vuelve difícil la atención a las personas que sufren violencia de género. En muchos territorios el asesoramiento funciona pero no hay dispositivos de atención, las fiscalías y juzgados dedicados a estos temas decidieron no funcionar cuando comenzó la cuarentena y en otras provincias la articulación con el 911 no funciona. Hoy quedarse en casa se vuelve algo imposible para muchas y las políticas lanzadas como “el Barbijo Rojo” se vuelven insuficientes y exponen más de lo que cuidan en este contexto de emergencia que vivimos. Estas dificultades revelan la necesidad de presupuestos acordes y políticas integrales para comenzar a desmantelar las lógicas patriarcales que caracterizan las estructuras del estado.

Otra de las dificultades es el sostenimiento de políticas públicas alimentarias con trabajo no pago. Actualmente  se sostienen comedores comunitarios con jornadas laborales de 6hs promedio, sin pagar salarios, solo se financia la compra de mercadería con presupuestos totalmente alejados a los precios que se encuentran en las principales empresas de alimentos. Aumentó la demanda de prestaciones alimentarias en los comedores comunitarios, solo en el barrio Don Orione de Alte Brown, por poner un ejemplo, están cocinando para más de 700 personas todos los días, allí trabajan mayoría mujeres y sin acceso a un salario. 

La necesidad de hacer respetar el aislamiento social necesario, recrudece la lógica de la vigilancia y estigmatización. Un ejemplo de esto es el intento de convertir la residencia de libertad restringida Juana Azurduy, perteneciente a la dirección penal juvenil del consejo de derechos de niños, niñas y adolescentes en una especie de “comisaría para jóvenes y niñxs que violen el aislamiento social”. Esta medida, decretada de manera sorpresiva y verticalista no sólo es violatoria de todos los protocolos sobre infancias a nivel nacional e internacional sino que tampoco tuvo en cuenta q la “juana” es exclusivamente para mujeres y tiene capacidad para solo 6 personas. El gobierno tuvo que retrotraer la medida por la presión social de trabajadorxs y organizaciones que trabajamos por los derechos de las niñeces. Se activó esa maravillosa red de organizaciones territoriales, sindicales y políticas que siempre está cuando el estado quiere “cuidarnos” tanto que nos expone a dispositivos penales lesivos para el goce de otros derechos.

Trabajadores de la Salud en la primera línea

Lxs trabajadores de la salud, por su parte, son noticia en diversos medios de comunicación,  incluso se ha instalado en torno a ellxs una imagen heroica, que no mejora un ápice sus condiciones laborales. Es necesario enfrentar esta  crisis con análisis y propuestas claras. Nuestro sistema de Salud, es mixto (público y privado) y se encuentra descentralizado a nivel nacional, por lo que existen 24 administraciones diferentes en todo el país, lo que implica distintos tipos de sueldos, contrataciones y protocolos de implementación, según cada administración. En el contexto de pandemia se potencia la necesidad de un sistema  único y centralizado. 

El sistema público de salud está compuesto, además de profesionales  contratados como planta permanente  (con salarios devaluados por la terrible inflación del 2019)  por enfermerxs que no son consideradxs como profesionales  y cobran por debajo de la línea de la pobreza; por residentes que llevan una lucha histórica por su reconocimiento como trabajadorxs y hoy día cobran aproximadamente $139 por hora y con una sobrecarga horaria no reconocida; concurrentes que trabajan de forma gratuita, sin tener ni siquiera ART,  trabajadores administrativos y trabajadoras de limpieza expuestas y poco reconocidas en estos contextos, en muchos casos se encuentran tercerizadxs, con contratos miserables e inestables.  Todas estas personas sostienen el sistema  público de salud  hoy día y se encuentran trabajando sin las pautas de  cuidados necesarias. No existen medidas oficiales en los hospitales,  para la distribución y rotación del personal en grupos con el objeto de evitar contagios, aún viendo que estos últimos días los casos sospechosos y confirmados  de COVID 19 en trabajadores de salud  han sido noticias recurrentes. 

La cuestión de los insumos no es menor, son tan insuficientes como ineficientes; se entrega un barbijo quirúrgico por día (cuando la recomendación es de uso por 2 horas pero se usan entre 6 y 8 horas), escasez de alcohol en gel,  faltantes de repelentes  (porque el Dengue es otra de las enfermedades a la que nos exponemos en el cotidiano), entre otras cosas. Asimismo, las medidas que se van tomando desde las autoridades  tienden más al control que a la participación colectiva, como es costumbre. En este sentido las decisiones son tomadas por unxs pocxs e incluso la información sobre los casos  en los efectores es negada, llegando en algunas instancias a enterarse por los medios de comunicación antes que por autoridades oficiales sobre casos de compañerxs confirmados. La opinión de la mayoría de lxs trabajadores, que son  quienes ponen su cuerpo en el cotidiano, no es tomada en cuenta.

En este contexto de emergencia, además  se presenta la  dificultad en  la atención de otros padecimientos y enfermedades que han quedado relegados, pero no por esto son menos graves para las personas que los atraviesan, aún no hay protocolos sobre la atención de estas situaciones, dejando de lado a la salud desde una perspectiva integral, sin tener en cuenta todas las situaciones, esas  que algunos medios comienzan a llamar “daños colaterales”.

La crisis pandémica muestra claramente que los trabajos necesarios para la reproducción social son los más explotados, feminizados y precarizados. Señalamos estas dificultades no solo por las condiciones materiales de existencia de lxs trabajadorxs, sino también recuperando el esfuerzo militante de varios sectores organizados, la relación entre las condiciones laborales de lxs trabajadorxs del estado y la relevancia que se le da a las políticas públicas. Una gestión estatal que le pone relevancia al presupuesto y a los salarios  es darle centralidad a políticas que se dirigen directamente a sectores vulnerables, hoy en riesgo, dada una situación que expresa y profundiza la desigualdad en la que nos encontramos.   

Desafíos para lxs estatales

A todas luces se hace necesario, en estos tiempos, refundar la idea de solidaridad, pero no como una prerrogativa individual e individualizante, que apele a un carácter moral del laburo,  práctica patronal desplegada por el kirchnerismo y hasta por Vidal para mellar las huelgas docentes pensando en “lxs niñxs” hoy reciclada para apelar a nuestra responsabilidad como “trabajadores esenciales” mandandonos a  cubrir baches que dejan los años de vaciamiento, sino como espacios de construcción solidario en las bases y por lxs mismos trabajadorxs que claramente somos capaces de auto-regularnos y auto-gobernarnos. En efecto, somos lxs que más sabemos qué se necesita y dónde. La construcción de espacios sindicales de base es la tarea. 

Revertir la histórica precarización laboral de nuestro trabajo es uno de los grandes desafíos gremiales que tenemos les laburantes y activistas sindicales del estado, para ello fortalecer las articulaciones ya impulsadas entre estatales y organizaciones sociales puede ser uno de los caminos, como así también impulsar redes gremiales de base para sostenernos en estos contextos de tensión e incertidumbre, no solo ahora sino también para nuestros futuros cercanos. Hoy las seccionales tanto a nivel nacional como capital de ATE, UPCN y SUTEGBA mantienen una relación estrecha con el gobierno, incluso llegando a aceptar y promover la cuotificación de aumentos y las suspensiones salariales, lo cual impacta fuertemente en las posibilidades de revertir nuestra situación.  

Creemos que recuperar la organización de largo aliento de nuestra historia como clase trabajadora, hoy sumando los aportes de los  feminismos respecto a la importantancia de los trabajos que sostienen la vida y la reproducción social, es crucial para los escenarios que se abren. Junto a estos movimientos sociales nos podemos permitir pensar ¿Qué está en juego en esta crisis?. Articular agendas, fortalecer las luchas que se vienen acumulando para visibilizar la contradicción de nuestro estado empleador nos permitirá dar la disputa de sentido sobre esta crisis. La organización colectiva es la principal estrategia para prepararnos a responder y fortalecerla es el desafío que tenemos frente a  esta coyuntura.

Las medidas económicas del gobierno en medio de la cuarentena. (Las políticas de protección del trabajo no alcanzan)

Por el Equipo Territorial de CABA

En estos últimos días la discusión nacional pasó de poner el eje en la necesidad de la cuarentena frente a la pandemia del COVID-19, a la necesidad de también dar respuesta a la recesión económica en esta situación. Los medios masivos de comunicación, junto a políticos liberales, han manifestado la importancia de volver a abrir la economía. Las medidas de restricciones por la cuarentena han generado, en mayor o menor medida, pérdidas para muchos grandes capitales que piden a gritos una reactivación más allá de la cuestión sanitaria y los riesgos en la salud de la población.

Reconocemos que estas primeras discusiones sobre el aspecto económico actual pierden de vista la situación de quienes lo motorizan y lo hacen funcionar: lxs trabajadorxs. Los discursos de los medios sostienen los intereses empresariales y parecen no contar, o se les resta importancia, a las suspensiones, las reducciones de sueldo, la represión. Por su lado, las medidas paliativas que el gobierno ha buscado implementar y que no han dado respuesta total, como el IFE, el DNU contra los despidos, etc., tampoco tienen un lugar en los medios desde un punto de vista crítico.

Durante el mes que lleva la cuarentena se han sucedido los despidos de 1450 trabajadorxs en Techint, el pago parcial de sueldos, con reducciones de hasta el 50%, en empresas de comida rápida (Mc Donald’s, Burger King, etc.), en locales comerciales, entre otros. También se dio la represión en el frigorífico Penta de Quilmes, donde 250 trabajadorxs no cobraban desde hacía dos semanas, y la entrega parcial del IFE, con aproximadamente 4 millones de personas pendientes que deberán volver a cargar sus datos y estar a la espera[1].

Desde Senda Guevarista le consultamos su experiencia a un trabajador tercerizado de los espacios verdes de CABA. Sumamos su testimonio como producto de la situación económica y del accionar de las empresas. Mantenemos anónima su identidad para preservarlo de cualquier conflicto que pueda ocasionarle con dicha empresa:

Yo trabajo en una empresa de mantenimiento y limpieza de espacios verdes: jardines, parques y plazas en la ciudad de Buenos Aires. Somos tercerizados, el gobierno de la ciudad contrata a la empresa y la empresa contrata a los trabajadores.

Con respecto al pago, nosotros ya veníamos del año pasado con retrasos en nuestros salarios, nos pagaban en dos veces el sueldo, siempre se atrasaban. Ahora nos pagaron el sueldo recién el día 15 y nos pagaron el 95% del sueldo nada más. Además el gobierno de la ciudad depositó a la empresa la mitad de la plata para el pago de salarios y no teníamos información de por qué se atrasaban con nuestro salario. Creemos que la empresa tendría que haber depositado su parte para compensar y luego complementarlo cuando el gobierno de la ciudad le deposite en su cuenta lo acordado.

Estos resultados y testimonios se cruzan y entran en contradicción con los discursos y políticas del Gobierno. Las advertencias contra los despidos de Alberto Fernández en sus cadenas de prensa y el DNU prohibiéndolos, no están siendo efectivos. Los empresarios están incumpliendo el DNU o encontrando los puntos flacos (grises) en los convenios laborales particulares por rubro o en otras leyes del trabajo para poder aplicar sus ajustes, suspensiones y bajas del sueldo[2], como es el caso Techint.

El pasado domingo 18 de abril, el Gobierno se vio en la necesidad de ampliar el Programa de Asistencia y Emergencia al Trabajo y Producción (ATP) con un nuevo DNU, considerando que es necesario disminuir el impacto negativo en la actividad económica; debido al alargamiento del aislamiento social, preventivo y obligatorio.

El DNU dispone que el Estado financiará el 50% de los salarios netos del sector privado, tomando como referencia los salarios cobrados en febrero 2020, con fondos de la Anses. El subsidio por trabajador tendrá un piso equivalente al salario, mínimo, vital y móvil que equivale a $16.875 y un tope de la suma de dos salarios mínimos, vitales y móviles. Cabe aclarar que este decreto elimina las restricciones que habían sido impuestas anteriormente, y todas las empresas podrán acceder al ATP sin importar la cantidad de personal que manejen, pero accederán a distintos beneficios. Serán beneficiadas las empresas que se encuentren paralizadas total o parcialmente en su actividad y aquellas en las cuales las demandas de sus servicios o productos se hayan visto seriamente afectadas. La asistencia se mantendrá mientras dure el aislamiento impidiendo la normalización de las actividades de cada uno de los sectores en cuestión. El decreto también incluye el acceso a crédito tasa cero para pequeñxs contribuyentes y trabajadores autonomxs, un seguro de desempleo que va de 6 mil a 10 mil pesos, entre otras medidas.

Entendemos que el nuevo DNU se lanza, además de lo mencionado por el gobierno, debido a fracasos en medidas anteriores, como el mismo DNU de prohibición de despidos olas trabas impuestas por los bancos y su lentitud para otorgar créditos a tasa subsidiaria, en las cuales se encontraban especialmente afectadas las pymes que no podían acceder a los mismos ya que no se hallaban dentro del radar de los bancos, más allá que el Estado saliera como garante.

La efectividad y alcance de este nuevo decreto está por verse. La perspectiva de que proteja en tiempo y forma a lxs trabajadorxs que siempre son lxs que pagan los costos más altos de las crisis económicas, no es una certeza. Las empresas deberían cumplir con la parte que les toca, ya que a pesar de la crisis obvia que atraviesa la economía, están recibiendo una importante ayuda del Estado, con la reducción y prorroga de los aportes patronales y “el salario complementario”, sin embargo siguen utilizando vericuetos legales para reducir y cesantear personal, hacer abuso de poder como aprietes por parte de lxs empleadorxs a sus trabajadorxs obligandolxs a firmar acuerdos que no lxs favorecen bajo la amenaza de echarlxs, o haciendolxs trabajar desde su casa con disponibilidad las 24hs y/o incluso no entregándoles las herramientas de trabajo para quienes trabajan en esta modalidad, generando a lxs trabajadorxs complicaciones, gastos extras y más. [3]

Ante este panorama, más allá de las medidas financieras del Gobierno hacia las empresas, hay que resolver las vulnerabilidades legales de las que se aprovechan los empresarios para suspender y despedir a lxs laburantes en este periodo de excepción. Se vuelven necesarias políticas con más peso para cuidar el trabajo de la población. Se debe priorizar legalmente el DNU que impide los despidos frente a los convenios u otro tipo de leyes. Las leyes de cuidado y de protección del trabajo deben valer más que las condiciones que lo vulneran.

El gobierno aprueba decretos, pero no contempla medidas concretas para su aplicación y cumplimiento. Tienen con qué hacerlo pues están a su disposición los recursos y poderes del Estado. Debe haber consecuencias para las empresas que incumplen, y como bien decíamos, estos DNU deben estar por sobre leyes y acuerdos previos en vistas de la situación de emergencia. No debe quedar en mano de lxs trabajadorxs hacer las denuncias y vérselas con abogados y largos procesos. Deberían estar habilitados canales más directos de intervención estatal. Por otro lado, no podemos dejar de mencionar que el nuevo DNU busca evitar despidos garantizando el pago de sueldos que en muchos casos estarán alejados de los sueldos previos de dichxs trabajadorxs, y que para quienes tienen familia, se hace aún más precario. Desligando a su vez a las empresas de muchas obligaciones, otra vez, el Estado prioriza dar subsidios antes que obligar a las empresas a hacerse cargo de dar respuestas, especialmente a las grandes empresas que perfectamente podrían hacerlo.

Sabemos que una recesión fuerte, con subas en las cifras de desocupación, puede implicar tensiones sociales, que el gobierno quiere evitar. Buscando equilibrar entre contener la expansión de la pandemia, garantizar las ganancias de lxs capitalistas y a la vez la gobernabilidad, dan respuesta, aunque no sean totales, a dichas tensiones sociales. Entendemos que esto se refleja en la insuficiencia de las medidas, y la poca firmeza en hacerlas cumplir, priorizando subsidios y paliativos.

Indec
Gráfica del Indec sobre el índice de precios de marzo

Además de todo esto, la situación económica se empeora al registrar un 3,3% de inflación en Marzo, la mayor registrada del año. Esto evidencia una vez más, pese a la queja de los grandes capitales sobre las restricciones a la economía, que ellos siguen especulando y acumulando ganancia a costa de lxs laburantes que sufren las condiciones laborales antes mencionadas. Nuevamente vemos la insuficiencia de las medidas tomadas por el Gobierno, que los límites a las subas, los precios cuidados y otras políticas similares no están generando el efecto esperado. Y para quienes especulan, en toda la cadena de producción y distribución (no sólo en los supermercados y negocios de venta al público), no parece haber consecuencias.

Frente a esto aparece la posibilidad de un impuesto a las grandes riquezas para solventar esta grave situación económica. Rápidamente, los mismos medios de comunicación que piden la reactivación económica en correlación a los intereses empresariales, salen a defender a estos sectores y a plantearse en contra de dicho impuesto. Estamos hablando de un impuesto a dueñxs de la producción que ostentan millones de dólares en sus cuentas, un impuesto que es apenas un pequeño porcentaje de su riqueza, que significa muy poco de su capital y que podría ponerse en función de la salud y de los sectores más perjudicados. A pesar de esto, la negativa persiste y el bloque de diputadxs de Cambiemos ya se manifestó en contra. Es insólito y contradictorio que nos digan que tenemos que poner el cuerpo, solidarizarnos y hacer un doble esfuerzo en el trabajo para sobrellevar esta situación mientras quienes más tienen no pueden hacer lo mismo y dar un poco de su capital acumulado a costa de nuestro trabajo. Estas contradicciones discursivas aparecen en los medios masivos de comunicación, en los políticos liberales y en lxs diputadxs del Pro.

Rocca
Foto del Encuentro de Trabajadorxs, Organizaciones sociales y territoriales de la Matanza

Esto es aún más indignante viniendo de lxs políticxs de Cambiemos que, gobernando la Ciudad de Buenos Aires hace más de 12 años, vienen desfinanciando a los sectores públicos y reduciendo el personal hace años. Con el contraste de estas políticas de ajuste, el gobierno de la ciudad le pide de forma cínica a sus trabajadorxs que se solidaricen, distribuyendolos por sectores y tareas para las que no fueron contratadxs. Esto conlleva una sobreexigencia para estxs laburantes que podrían cubrirse y mejorarse con una nueva financiación a partir del impuesto a la riqueza al que se oponen.

Lo que se dirime en este momento y es importante resaltar y problematizar, frente a la posibilidad de recuperar recursos, aunque sea en una mínima medida, con este impuesto a las grandes riquezas, ¿Qué pesará más en sus balanzas, los intereses del pueblo o los de empresarixs ricxs?¿Darán acaso respuesta a las necesidades evidentes e insoslayables del pueblo trabajador? ¿Está el gobierno nacional dispuesto a tocar intereses para dar esa respuesta, enfrentando a la oposición de Cambiemos y a la casta de empresarixs?

Notas

[1]https://www.telam.com.ar/notas/202004/451392-la-anses-abre-una-nueva-inscripcion-para-el-ingreso-familiar-de-emergencia.html

[2]Para profundizar esta información se puede recurrir a esta nota de La Tinta: https://latinta.com.ar/2020/04/despidos-recortes-suspensiones-cuarentena-derechos-laborales/?fbclid=IwAR3v8BDfjUrmR08UPsTr5eT_ZXP6Ln_ur0s04UcN88V2Uovol7frHotC9s4

[3]Dejamos el detalle de este DNU comunicado por el Boletín Oficial:
https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/227988/20200420

«Nadie se salva solo». Documento de Aceiteros y organizaciones gremiales

Republicamos este importante documento impulsado por la Federación Aceitera y firmado por más de 50 organizaciones gremiales de primer, segundo y tercer grado del país. Compartimos las preocupaciones y la perspectiva de clase, necesaria para afrontar los problemas del momento.

Nadie se salva solo

La clase trabajadora y sus organizaciones nos enfrentamos a una doble amenaza: el Covid-19 y sus consecuencias en la economía real, profundizando una crisis mundial que crece al ritmo de la pandemia.

Desde el comienzo de la emergencia sanitaria, muchos y muchas nos vimos obligados a trabajar en los puertos, en las industrias agro-exportadoras, en las alimenticias, los hospitales, la comunicación y el transporte, entre otras actividades exceptuadas del aislamiento social obligatorio. Allí nos encontramos con la falta de protocolos oficiales de higiene y seguridad en los procesos productivos, a lo que se suma el debilitamiento de los resortes del Estado que deben velar por el efectivo cumplimiento de la normativa laboral.

Los Ministerios de Trabajo y de Salud, tanto nacional como provincial, no llegan dentro de las fábricas y de los lugares de trabajo, donde los trabajadores y trabajadoras sólo cuentan con la representación sindical, allí donde la hay. Es el sindicato organizado la más efectiva defensa ante los riesgos de la pandemia y ante las empresas que priorizan su rentabilidad a la salud de los trabajadores y de la sociedad. La organización sindical, junto a las comisiones internas y los cuerpos de delegados, actúan hoy como verdaderos controles ante la prepotencia patronal, pese a la limitación de ciertas actividades sindicales que dispuso el Ministerio de Trabajo.

Distinta es la suerte de aquellos trabajadores y trabajadoras que se encuentran cumpliendo con el aislamiento obligatorio, para los cuales los empresarios conocen y repiten una vieja receta: la reducción salarial o el despido. Las medidas tomadas por el Gobierno Nacional para proteger el empleo y el salario parecieran no aplicarse a un gran sector del empresariado que despide, suspende y rebaja salarios, desconociendo los decretos de emergencia y la legislación laboral, transformándolos en letra muerta.

Esa ha sido la reacción de algunos de los empresarios más poderosos del país ante la decisión del Gobierno Nacional de priorizar la salud sobre la economía. Durante los últimos cuatro años, e inclusive antes, hay sectores que han sido los grandes ganadores del modelo. Compañías eléctricas, gasíferas, agroexportadoras, concesionarias de peaje, bancos, han acumulado grandes ganancias y no han hecho ningún aporte en la emergencia. No desconocemos tampoco los problemas que la crisis y la paralización de la actividad económica generan en pequeñas y medianas empresas, pero eso no puede derivar en la vieja receta de asociar a los trabajadores a las pérdidas.

De seguir así, las medidas que buscan proteger a los trabajadores sólo quedarán como un catálogo de buenas intenciones, y todos los esfuerzos del PEN no podrán evitar una mayor profundización de la crisis.

Los sindicatos, el Estado, la sociedad en su conjunto no podemos permitir que las consecuencias de la crisis recaigan sobre las espaldas de los trabajadores y trabajadoras. Por ello exigimos la intensificación de la intervención del Estado en la protección del trabajo, conforme el mandato constitucional.

Cada trabajador que pierde su empleo, cada salario recortado, es un herida más en el tejido social que produce un daño que puede ser irreparable.

Deben tomarse acciones concretas con quienes despiden, suspenden y rebajan salarios, con aquellos que especulan con las necesidades de la sociedad para sacar una mayor ventaja, deben ser sancionados e intervenidos.

Las empresas deben implementar todas las medidas necesarias para garantizar la salud, siendo impostergable la participación del Estado que posee la capacidad y tiene la obligación de velar por la integridad psicofísica de los trabajadores, reconociéndose el COVID-19 como enfermedad profesional.

Existen sectores de la clase trabajadora que como monotributistas o bajo el régimen de trabajadores autónomos viven de su trabajo, son obreros y empleados que sostienen sus familias con su labor diaria, que necesitan afrontar esta emergencia con un salario garantizado, independientemente de las categorías tributarias que se les han impuesto.

Del mismo modo es necesario atender a aquellos trabajadores y trabajadoras de la economía popular, ampliando la cobertura, no solo aumentando los beneficiarios sino también extendiéndola en el tiempo ya que, superada la parte más aguda de la pandemia, continuarán sufriendo en mayor medida sus consecuencias.

Sabemos que no es tarea fácil romper con un modelo económico mundial que hace más de 40 años descansa sobre las finanzas y el capital ficticio, en una burbuja cada vez más alejada de la realidad económica, pero la crisis adquiere una velocidad que no tolera respuestas a medias tintas. Las acciones que se tomen para combatirla no pueden estar signadas por la ortodoxia y el capital financiero, que empujan a descargar sobre el trabajo todas sus consecuencias.

Somos los trabajadores los que creamos la riqueza del mundo, y muchas de las organizaciones que suscribimos la presente representamos a quienes siguen trabajando todos los días para garantizar la salud, la alimentación, el transporte, la exportación, entre otros servicios importantes no sólo para esta emergencia sanitaria sino para la economía del país, convencidos del lugar histórico que ocupamos. Pretendemos que en este contexto el Estado intervenga con determinación y medidas concretas frente a las empresas que no se expresan con el mismo compromiso, privilegiando sus intereses por sobre los del resto de la sociedad.

12 de abril de 2020

FTCIODyARA, Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina; FeMPINRA, Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval de La República Argentina; FOCRA, Federación Obrera Ceramista de la República Argentina; CTA, Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma; ATE, Asociación de Trabajadores del Estado; FGB, Federación Gráfica Bonaerense; FESPROSA, Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina; FJA, Federación Judicial Argentina; FeTERA, Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina; CONADU Histórica, Federación Nacional de Docentes, Investigadores y Creadores Universitarios; UTEP, Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular; Movimiento Barrios de Pie-Libres del Sur; FeNaT, Federación Nacional Territorial; SOMU, Sindicato de Obreros Marítimos Unidos; AAPM, Asociación Agentes de Propaganda Médica de la República Argentina; APJ GAS, Asociación del Personal Jerárquico de la Industria del Gas Natural, Derivados y Afines; SIPREBA, Sindicato de Prensa de Buenos Aires; CISPREN, Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba; Sindicato Luz y Fuerza de La Pampa; Sindicato Luz y Fuerza Mar del Plata; Sindicato Luz y Fuerza Zárate; OTECH, Organización de Trabajadores Eléctricos de Chaco; SOEAIL, Sindicato de Obreros y Empleados del Azúcar del Ingenio Ledesma; SOEASI; Sindicato de Obreros y Empleados del Azucar San Isidro; SITRAIC, Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Afines; UCRA, Unión de Conductores de la República Argentina; APJBO, Asociación Personal Jerárquico de Bancos Oficiales; SITEBA, Sindicato de Trabajadores de Entidades Bancarias y Financieras; SECEIC, Sindicato de Empleados, Capataces y Encargados de la Industria del Cuero; FAG, Federación Argentina de Guardavidas, GOA, Gremio Odontológico Argentino; ABP, Asociación de Buzos Profesionales; STA, Sindicato de Trabajadores del Azúcar; SOEALFFM; AECPRA, Asociación de Empleados de Correos Privados de la República Argentina; SITOSPLAD, Sindicato de Trabajadores de OSPLAD; NUSISA, Salud Capital; NOSG, Nuevo Sindicato Gastronómicos; UETTEL, Telefónicos; FEDERACIÓN SITECH, Educación Chaco; UTEM, Educación; SRUPP, Panaderos Villa María; UTRACOS, Comercio Villa María; UTEM, Municipales Villa María; SITEMCO, Municipales Corrientes; SINPESEDO, Casas Particulares Río Negro y Neuquén; SINDECAF, Casas Particulares BS. As.; SIDECAF, Casas particulares San Juan; AMPECAF, Casa Particulares, Río IV; ATSN, Seguridad Neuquén; SUTRAS, Seguridad Misiones; SIVISA, Seguridad Salta; SITRVIP, Seguridad San Luis; OSTV, Seguridad Capital; SATIVA, Vidrio BS. As.; SUCEV, Costureros, BS. As.; SUTEPA, Sindicato Unido de Trabajadores y Empleados de PAMI.

Fuente: http://federacionaceitera.com.ar/2020/04/12/nadie-se-salva-solo/

Tierra, pan y salud: Lucha campesina en el norte de Misiones

Por Mariano Iturri

En momentos como el actual, cuando la salud es nuestra principal preocupación, quiero contarles sobre una experiencia vivida este año. A fines de enero tuve la posibilidad de conocer a un grupo de campesinas y campesinos del Movimiento Campesino de Liberación (MCL) en Montecarlo, Misiones. Me encontré con historias conmovedoras y una ejemplar construcción colectiva. Esta experiencia campesina, atravesada por la salud pública, la desigualdad social, la explotación laboral, el deterioro del medio ambiente y la lucha política, tiene mucho para decirnos sobre lo que debe hacerse para que toda la población alcance bienestar y salud.

 Injusticias y lucha en tierra Misionera

Antes que nada, debemos saber que, además de tener las Cataratas del Iguazú, Misiones tiene en su territorio muchísimos pinos y eucaliptus para la industria pastera. La provincia no escapa al modelo económico extractivo imperante en el resto del país y gran parte de su suelo apto para la agricultura está ocupado por estos árboles y no dedicado a la producción de diversos alimentos y yerba.

En las últimas décadas, para aumentar sus ganancias, los empresarios misioneros reestructuraron su producción y cambiaron las formas de organización del trabajo (con la aplicación de costosos paquetes tecnológicos). Este proceso, por un lado, fortaleció a los grandes propietarios y, por otro, tuvo consecuencias negativas sobre la naturaleza y empobreció a gran parte de los trabajadores de la tierra: aumentó la desocupación y el hambre.

Cansados de padecer esta pobreza, algunos sectores de la clase trabajadora instalaron el debate sobre la tierra. Sin recetas sobre cómo hacer la reforma agraria, quienes no tenían ni trabajo ni tierra comenzaron a pensar cómo conseguir una porción de suelo para cultivar y vivir dignamente y sin hambre. Fue así que unas 100 familias, organizadas en el MCL, ocuparon 300 hectáreas a unos pocos kilómetros de la ciudad de Montecarlo y se pusieron a producir.

Estas familias me recibieron en sus chacras y pasé unos 20 días entre las producciones, su escuela y su espacio compartido de cocina y comidas. Allí escuché sus historias, sus trabajos, sus luchas y sus razones.

Misiones

Historias de explotación

Hace unas semanas, leyendo sobre la pandemia, me encontré con textos del médico e investigador catalán Joan Benach. Él dice que las injusticias y las desigualdades sociales dañan la salud y producen, a gran escala, sufrimiento y muerte prematura de la población. Las personas más oprimidas, explotadas y excluidas de la sociedad son quienes mayores problemas de salud padecen. Los sectores de la clase trabajadora con menos recursos económicos, desempleados o con empleos precarios, con viviendas sin condiciones adecuadas en barrios con contaminación y sin los necesarios servicios sociales y sanitarios, están expuestos a mayor cantidad de factores de riesgo que afectan su estado de salud.

En mi estancia por Misiones, saqué un libro de la biblioteca de un amigo con textos de Rafael Barrett. Estos escritos de 1908 describen una realidad impactante que, tristemente, me resulta muy actual. Tras recorrer Paraguay decía:

“La degeneración más espantosa abate a los peones, a sus mujeres y a sus pequeños. El yerbal extermina a una generación en quince años. A los 40 de edad el hombre se ha convertido en un mísero despojo de la avaricia ajena. Han dejado en él la lona de su carne. Caduco, embrutecido hasta el extremo de no recordar quiénes fueron sus padres, es lo que se llama un peón viejo. Su rastro fue una lívida máscara, luego tomó el color de la tierra, por último el de la ceniza. Es un muerto que anda.”, Rafael Barret (1908), Lo que son los yerbales.

Las campesinas y los campesinos de Montecarlo me expresaron su cansancio por entregar su esfuerzo a un patrón y que su trabajo siempre beneficie a otros. La mayoría ha sido tarefero (trabajadores en la cosecha de la yerba) y vieron cómo con su esfuerzo en el yerbal estuvieron pagando lo que comen los zánganos… y solo recibían unas pocas migajas. Además de la explotación, recuerdan los señalamientos, la estigmatización, la criminalización de sus reclamos y la represión. Sienten que a los trabajadores siempre se les ha cargado la culpa sobre muchas cosas y que nadie habla de la responsabilidad de los ricos en los males que sufre la población. Afirman que las empresas no dieron trabajo, solo trajeron explotación, pobreza y enfermedades. Las y los trabajadores sufren en sus cuerpos los dolores que les quedaron por la explotación laboral y la producción extractivista, que contamina el aire, el suelo y el agua; son muchos los casos de hernias, cáncer, abortos espontáneos y muertes tempranas.

Gran parte de las personas con las que compartí esos días fueron expulsadas de su lugar de origen por falta de tierra y de trabajo y por las malas condiciones de vida. Como su territorio no era vivible, involuntariamente, tuvieron que migrar (desde Paraguay a Misiones o de Misiones a Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe o Buenos Aires, principalmente).  Y en los sitios a donde llegaron, generalmente las grandes ciudades de nuestro país, se encontraron, en la mayoría de los casos, sin servicios básicos, con trabajos de más de 14 horas, con la inseguridad, el narcotráfico, la contaminación y padeciendo el desarraigo. Esto último estuvo muy presente en sus anécdotas: no se hallaban en el lugar donde fueron a parar, se sentían extraños, como pájaro enjaulado.

El camino de la lucha colectiva

Hoy los campesinos y campesinas del MCL de Montecarlo tienen sus chacras para superar las injusticias sociales que han padecido. También han construido su escuela Ñande Kokue. En esta, además de aprender a mejor las técnicas de cultivo y de cuidado del suelo, también se forman política e ideológicamente. Es su espacio central porque también lo utilizan para hacer sus asambleas y llegar a acuerdos sobre las acciones de lucha para conquistar derechos. También es a donde acuden trabajadores municipales, de la cerámica, de salud, madereros y docentes en momentos de conflictividad en la búsqueda de solidaridad campesina… y la encuentran.

Durante mi visita, al compartir charlas y espacios, escuché distintas voces con sus historias personales. Estos relatos, sin embargo, daban cuenta de una historia común de padecimientos y luchas, que es quizá la razón que hace que hoy estén juntos y juntas.

Observé, a su vez, cómo compartían entre los campesinos sus conocimientos sobre la agricultura, sobre cómo aprovechar la naturaleza y cuidar el suelo, combinar cultivos, respetar los ciclos de regeneración de nutrientes, etc. Todos saberes aprendidos por ser hijos e hijas de familias campesinas o por trabajarles la tierra a diferentes patrones. Por su historia, ellos y ellas conciben a la tierra como forma de vida, de alimentación y de salud (mejoraron su alimentación y recuperaron saberes de la medicina ancestral).

Esta organización campesina se está construyendo poco a poco. No es un camino sin dificultades. Todavía se acarrean muchas prácticas individualistas y el poder político y económico no deja de ponerle obstáculos. Sin embargo, en cada actividad van estrechando lazos de solidaridad, responsabilidad colectiva y forjando proyectos comunes.

Reforma agraria y reforma urbana

La Reforma agraria es la bandera principal de estos hombres y mujeres del Movimiento Campesino de Liberación. Luchan por la tierra, el agua y las semillas, y consideran que son necesarias nuevas formas de propiedad, de organización del trabajo y de producción: la tierra debe ser para quien la trabaja y debe producirse de forma agroecológica y para la soberanía alimentaria.

Como continuidad de uno de sus objetivos principales de producir alimentos sanos –sin  agrotóxicos que enferman– para sus familias y para la comunidad, en el MCL también discuten y luchan por la Reforma Urbana. Consideran que las clases populares tienen derecho a disfrutar de la ciudad y que, por lo tanto, debe desnaturalizarse el hecho de que se los condene a vivir en malas condiciones. Es por esto que reclaman que el Estado debe garantizar condiciones de vida dignas y, entre otras cosas, debe apoyar la práctica de la agroecología.

La enseñanza del campesinado montecarlense

El campesinado de Montecarlo, en su lucha por conseguir la tierra, está haciendo su camino por la libertad y el fin de la explotación. Considero que su historia debe ser conocida ampliamente porque es un ejemplo a seguir: es el pueblo organizado, luchando y construyendo propuestas alternativas.

Las acciones de unidad de la clase trabajadora del norte de Misiones y su radicalidad no abundan en nuestro país. Allí, las necesidades fueron convertidas en una voluntad política de transformar la realidad y se le han arrancado conquistas al poder. A partir de una lectura sobre su situación social, económica y política fueron capaces de ampliar los márgenes de intervención y representan hoy una amenaza al empresariado local.

El esfuerzo cotidiano de la clase trabajadora para satisfacer sus necesidades básicas debe ser organizado para aspirar a algo más que la mera supervivencia, para ser gobierno, para vivir. Algo de esta épica, necesaria pasa acabar con el capitalismo, está presente en Misiones.

Larreta y Tagliaferri vaciaron las políticas sociales en CABA

Las políticas públicas sociales y el trabajo en la Ciudad de Buenos Aires se encuentran en un acuciante estado de emergencia. Los principales responsables son Horacio Rodríguez Larreta y Guadalupe Tagliaferri, candidata a senadora y actual ministra de la cartera de Desarrollo Humano y Hábitat de CABA.

Un poco de historia

Tagliaferri dirige el Ministerio que debería dar respuesta a las problemáticas sociales de los sectores más vulnerados de la sociedad, que son quienes más necesitan de una política activa por parte del Estado, cuya función según lo establece la ley, es la de promover y restituir derechos. Sin embargo esto no ocurre. En lo que respecta al rol del Estado y sus obligaciones, durante los 13 años de Gestión del PRO, primero con Mauricio como Jefe de Gobiernoen CABA, y ahora con Horacio Larreta, y los distintos equipos del Ministerio de Desarrollo Humano, encabezados primero por María Eugenia Vidal, luego por Carolina Stanley y actualmente por Tagliaferri, han desfinanciado las políticas públicas sociales que atienden a las poblaciones más vulneradas.

¿Por qué las políticas sociales están en emergencia?

El vaciamiento de los programas que se ocupan de dar respuesta a lxs niñxs que se encuentran alojadxs en hogares, las mujeres víctimas de violencia y/o el negocio de la trata, a quienes se encuentran en situación de calle, niñxs y adolescentes con consumo problemático de sustancias, etc., es producto del desprecio absoluto que tienen lxs funcionarixs del PRO con esta población. Los intereses de clase de estos gobernantes abren un abismo insalvable, una verdadera grieta, que se profundiza a diario. Mientras reparten migajas, demuestran que su interés es continuar teniendo ganancias extraordinarias junto a sus socios. Actúan como si siguieran al mando de sus empresas, pero son funcionarixs públicos, que tienen la obligación de garantizar y promover derechos.

Este vaciamiento está vinculado a las prioridades que la gestión de Larreta tiene para destinar el presupuesto de la ciudad más rica del país. El Metrobus y el Paseo del bajo son ejemplos de obras que le costaron a la ciudad millones de pesos y con las que Larreta busca calzarse el mote de “Faraón”. La plata que va destinada allí es dinero que no va a los hogares en los que se encuentran niñxs y adolescentes, hogares que hoy en día se caen a pedazos, a los que les faltan insumos básicos y un mínimo de personal profesional. Mientras se destinan millones de pesos para el mantenimiento de las macetas que se encuentran distribuidas en las esquinas de la ciudad, el gobierno de la ciudadle brinda escaso apoyo económico a las víctimas de violencia de género, necesario para que éstas dejen de depender económicamente de quienes las violentan. Abundan los ejemplos de áreas a las que se debería destinarle presupuesto y el GCABA no lo hace porque elige orientarlo a aquello que le puede significar algún rédito político o económico, para ellxs o sus socios.

La precarización laboral es la otra cara del vaciamiento de la política pública

La precarización laboral es una política de Estado que se ha profundizado durante la presidencia de Macri y el gobierno de Larreta. Lxs trabajadorxs de las políticas sociales de CABA se ven particularmente afectadxs: no existe estabilidad laboral, los salarios se encuentran por debajo de la línea de pobreza y hay multiplicidad de modalidades de contratación para trabajadorxs que realizan la misma tarea y cumplen la misma cantidad de horas.

En el Ministerio que dirige Guadalupe Tagliaferri hay más de mil trabajadorxs, de un total de cerca de 5500, que aún se encuentran bajo la modalidad de contrato de locación de servicio y asistencia técnica. Estxs trabajadorxs no tienen ART, no cobran aguinaldo ni bono, no tienen estabilidad laboral y su salario no está sujeto a las paritarias que se firman. Esta es una clara política de fraude laboral en el que Larreta y Tagliaferri son abanderados. Además del disciplinamiento de lxs trabajadorxs, tienen por objetivo “ahorrarle” al Estado miles de millones al año, millones que luego serán destinados a otras áreas más redituables para el PRO: publicidad, veredas que se rompen una y otra vez, plazas, bici sendas, “playas” sin agua ni arena, etc. Esta es la otra cara del vaciamiento de las políticas públicas sociales: lxs trabajadorxs precarizadxs son sinónimo de políticas públicas precarizadas.

Y entonces, ¿qué hacemos?

El estado de situación es realmente crítico y con un futuro sombrío pero previsible: si Larreta gana en la Ciudad, el vaciamiento de las políticas públicas y sociales se va a profundizar, y con ello se acentuará, a su vez, la vulneración de derechos de la población más vulnerada y de los trabajadorxs que llevan a cabo las políticas públicas. La tarea más inmediata es hacer lo necesario para ponerle fin a este gobierno de ricos gobernando para ricos en detrimento de lxs más pobres. Y esto tiene que plasmarse en las urnas el próximo 27 de octubre: el “Fuera Macri” debe traducirse en CABA en un “Fuera Larreta”.

Sin embargo, la tarea no termina allí, y lo estratégico radica en poder hacer de la necesidad de las políticas públicas integrales y de calidad una necesidad de toda la población, un derecho inexpugnable que debe ser garantizado por cualquier gobierno que se encuentre al frente del Estado.

Chubut. Negro, rojo, primavera

Rawson, 18 de Septiembre de 2019

La noche de Chubut es de negro fúnebre y el viento es de frío filoso. La noche de Rawson esconde oscuros vaticinios entre sus pliegues penumbrosos.

La madrugada en Chubut llegó y trajo consigo; fuego, humo, gases y corridas.

En la madrugada de Chubut la policía reprime a les compañeres de Jorgelina y María Cristina. En la Madrugada de Rawson la policía reprime sentimientos, reprime la bronca y la impotencia de les compañeres de Jorgelina y María Cristina.

Horas antes, en la tarde de Chubut, Jorgelina y María Cristina marcharon y debatieron junto a sus compañeres docentes. En la tarde de Chubut, Jorgelina y María Cristina comparten un mate y sonríen, debaten y votan seguir con el puño en alto, sostener la lucha. Luego parten de nuevo a sus hogares a replicar entre sus cumpas docentes lo decidido en el plenario.

En la Legislatura, el tenue fuego del campamento ayuda a palear la precariedad del refugio de pallets, rápidamente improvisado. Reina la decisión, pues el espíritu de lucha se forja en el calor del compañerismo y viceversa.

Se aprestan los ingredientes para la olla popular. Un teléfono suena. Un aullido de dolor nos convoca violentamente, llanto y rostros desencajados aparecen en el contingente de Comodoro. Llega la mala noticia con una ferocidad inmisericorde: Compañeres se accidentaron en la ruta, hay dos personas fallecidas.

No podemos dar crédito a lo que oímos, atónitos nos escrutamos los rostros que palidecen en busca de una explicación que nunca llegará. Se oyen gritos de dolor y quebranto entre les compañeres más cercanos de las chicas fallecidas. En el resto de los contingentes nos contagiamos de esa amarga tristeza que nos cala más hondo que el frío, más hondo aún que la oscura noche. A duras penas contengo las lágrimas, la voz quebrada por la emoción me impide informar de la tragedia a mis cumpas en casa. Jorgelina y María Cristina no llegarán nunca más a sus hogares, a sus familias. ¿¡Teníamos que llegar a esto?!

A gritos maldecimos e interpelamos a los sordos de siempre, esos que son ausentes perpetuos porque tan sólo habitan su ambición. El llanto y el dolor crecen y mutan en bronca, en furia. Nos dirigimos a Legislatura. Se exige la presencia inmediata de nuestros legisladores. Esto debe terminar acá. La policía no se compadece, persiste en obstruirnos el camino, cierran las puertas, arrojan gas lacrimógeno. Nos gana la ira.

En la madrugada de Chubut nos buscamos entre el humo ocre de las cubiertas que arden, en medio de los gases y los disparos nos llamamos a gritos. Nos cuidamos entre todes apelando a nuestros nombres, ya no queremos ni podemos perder a nadie más. La impotencia nos gana, la bronca reprimida de tantos días y tantas semanas, el desgaste y la tensión nos pierden. Pienso en Jorgelina y María Cristina, pienso en esa frase que leí algún día en algún lado: “Si un día no vuelvo; prendé fuego todo”. Ahora la furia alimenta el fuego, los cristales estallan, ya no hace frío, no tenemos hambre ni sueño. Más disparos, más corridas…

Finalmente con el transcurso de las horas llega la cordura, la calma. No tenemos herides ni detenides, damos gracias por ello.

Con el sol de la mañana empiezan a llegar compañeres de Trelew, Madryn, Rawson y otros lugares del Valle. Comodoro aún está acá. Son la columna más enlutada de todas, les saludamos y damos el pésame. Se asamblea marchar por la ciudad capital. Marchamos. Rawson nos mira pasar, nos observa en silencio, a su modo nos ofrece sus condolencias. Frente a casa de gobierno la columna se detiene, Jorgelina y María Cristina son un enorme lienzo negro, ahora las compañeras son bandera y marchan a la cabeza. Colocamos esa bandera sobre las enormes vallas que rodean casa de gobierno. Se canta el Himno. ¡Jorgelina y María Cristina presentes, ahora y siempre! Es el grito desolado y urgente. Nueva asamblea. ¡A resistir cumpas! Se vuelve a armar el acampe, esa medida que horas atrás habían votado también nuestras fallecidas compañeras. Se consiguen tarimas, nylon, clavos, ollas, etc. Les compañeres vuelven a instalar el acampe a fuerza de pulmón y pese al abandono de sus dirigentes gremiales. Son decididos mis cumpas. Los admiro, me conmueven hasta las lágrimas. Pienso que no puedo fallarles, que debo estar a la altura de su dignidad y sacrificio. Pienso que es un honor luchar codo a codo junto a elles.

Es de noche nuevamente en Chubut, arden tenues fuegos en el campamento de legislatura, somos pocos, apenas los suficientes para sostener la medida.

Apenas los suficientes para hacer frente al frío viento que no se compadece. Arde el fuego en que nos entibiamos las manos y arde también la esperanza de que otres compañeres atraviesen las distancias, que lleguen para el relevo y que sean suficientes.

La madrugada en Chubut es oscura, el viento silba el nombre de nuestras mártires. En Rawson la madrugada es de frazadas y mate y esperanza y lucha.

¡Jorgelina Ruiz Díaz y María Cristina Aguilar, Presentes! ¡Ahora y Siempre!

Prof. Elvio

Chubut, la miseria planificada y la muerte

Chubut está de luto. Las escuelas de todo el país están de luto. La miseria planificada ha provocado dos nuevas muertes. Dos docentes de Comodoro Rivadavia, Jorgelina Ruíz Díaz y María Cristina Aguilar fallecieron este martes, en un accidente automovilístico cuando volvían de participar en una marcha y plenario provincial de delegades de ATECH (sindicato docente de Chubut) realizado en Rawson.

Como reflejábamos en una nota publicada hace unos días, la situación de la provincia es muy grave, y cada minuto que pasa se torna más dramática, porque no hay respuestas para les laburantes.

La noticia de la muerte de las compañeras provocó una explosión de bronca y se inició una fogata en la puerta de la legislatura, mientras los vidrios estallaban a pedradas. Por su parte la policía respondió con gases e intentó disolver la concentración.

Mientras tanto, ayer mismo, y en medio de un severo ajuste, congelamiento salarial y pagos en cuotas, el gobernador Arcioni envió un proyecto de ley para aumentarse su salario en un 100%.

El plenario docente por su parte, había resuelto comenzar un acampe afuera de la legislatura, para exigir la aprobación de una ley de reforma tributaria de emergencia, acompañado de otras medidas contundentes como los cortes de ruta.

Una vez más consultamos a una compañera de nuestro frente docente, que nos dijo lo siguiente:

«el gobierno parece que busca sostener esta situación de crisis sin tocarle los intereses a las empresas petroleras, ALUAR o las pesqueras, que es lo que se viene exigiendo desde varios sectores estatales con la presentación de un proyecto de ley de emergencia tributaria.Por eso es que se había definido apuntar las acciones a legislatura».

«El otro problema que tenemos es que buena parte de la Mesa de Unidad Sindical (MUS) juega a dilatar el conflicto con acciones que no repercuten, de hecho las medidas más fuertes se han llevado adelante a pesar de las dirigencias. Están garantizando la continuidad del gobierno, de hecho todas las exigencias de renuncia de funcionarios y ahora del gobernador han salido siempre desde las bases. A fuerza de traccionar mantenemos la lucha pero sin un plan realmente organizado».

«El otro elemento importante es la cuestión de la mega-minería, proyecto que este gobierno defiende y evidentemente está dispuesto a implementar a fuerza de profundizar la crisis».

Ya lo advertíamos hace unos días, a contramano de una clase trabajadora movilizada, hay una dirigencia gremial que camina a paso lento, frente a una situación que se torna dramática para les trabajadores. Cada día se torna más necesario romper los acuerdos con los partidos patronales. Se abren días duros. El dibujo de presupuesto que presentó ayer el ministro Lacunza contemplaba un feroz ajuste para poder pagar los servicios de la deuda. La grieta entre ajustadores y ajustades se agudiza rápidamente. Chubut parece ser el primer ensayo del ciclo que se abre. Les laburantes nos debemos el máximo de unidad y de conciencia.

¡Con toda la unidad y la fuerza! ¡Por la vida digna!

Chubut, después de 40 días de huelga, la lucha sigue hasta vencer

La provincia de Chubut es un caldero. Desde el año pasado que se sostiene un duro enfrentamiento entre el gobierno provincial y los/as trabajadores de diferentes reparticiones estatales. Las razones son múltiples, pero hay una que se impone por sobre las demás: el salario. Este año los/as trabajadores están cobrando de forma escalonada. ¡Algunos/as lo hacen el 29 del mes! Los salarios están congelados y el gobierno, después de las elecciones, aseguró que no pagará la cláusula gatillo acordada en las paritarias.

La situación se torna dramática, la docencia lleva 40 días de paro, y a pesar de las movilizaciones no se avizora una salida. Este lunes, la Mesa de Unidad Sindical (MUS), que agrupa a los principales sindicatos docentes y otros gremios estatales, ha convocado a paros para toda la semana, con ollas populares en toda la provincia, para el día miércoles.

Manuel, delegado de ATECH (sindicato docente de Chubut) nos cuenta la situación que se vive en la provincia. Nos comenta que además del tema salarial hay otras problemáticas:

“No se realizan las reformas de los edificios escolares. En muchos casos las escuelas no pueden funcionar porque no tienen calefacción y acá en Patagonia se siente el doble el frío. Sumado a esto, salieron a la luz varios casos de corrupción, donde se destapó que la Ministra de Educación -Graciela Cigudosa- hacía negocios con empresas amigas, haciendo obras truchas y cobrando sobreprecios. Por ejemplo, llegaron a facturar 200 mil pesos por el cambio de una canilla. Esta mujer, que tuvo que renunciar, asumiría en diciembre como diputada. A esto se suman los casos del ministro de economía, de infraestructura, el director del (ISSyS) Instituto de Seguridad Social y Seguro de la Provincia (la caja previsional), donde hay una defraudación comprobada: compraban terrenos, campos, un curro tremendo”. “En 2015 la caja tenía superávit y ahora tienen un déficit de 30 millones”.

Ante esta grave situación, que afecta los ingresos, la salud, y las condiciones de trabajo de todo el conjunto, el proceso de lucha fue escalando en Chubut. Muchas veces al margen de algunas estructuras sindicales que tardaron en dar respuesta.

“Después del receso escolar ATECH sacó un paro de 36 horas, mientras los jubilados tomaron el ISSyS porque no cobran la jubilación”, nos cuenta Manuel. Después de eso se inició “un paro de forma indeterminada, hasta el día de hoy- ya van 40 días- y empieza el proceso de cortes de ruta”.

A causa de los primeros piquetes, “en Comodoro Rivadavia metieron preso al Secretario Gral. de la regional Sur, junto a una delegada de escuela. Al otro día los cortes se sostuvieron hasta que los liberaron”. Como continuaban los cortes, “los petroleros no pueden bajar a los pozos y entonces sucede que “Loma” Ávila, que es presidente de “Petrominera Chubut” (que es un organismo del Estado) y Secretario General de Petroleros de Chubut, envió una patota para romper el corte y sucede lo que todos vimos”.

“Después del ataque de la patota hubo una repercusión muy importante. Se dice que en Comodoro llegaron a movilizar 30 mil personas, la movilización más grande de toda la historia de la ciudad. También se movilizó en Trelew, en Esquel, Puerto Madryn, en las localidades más importantes. Hubo además pronunciamientos de todas las escuelas”.

Por otro lado, CTERA llamó a un paro nacional con movilización. “CTERA siempre atrás, el año pasado también, con la toma del ministerio de educación, después de 30 y pico de días recién sacó un paro nacional”, destaca el compañero.

Y aquí nos metemos en el otro punto de la cuestión. El rol del sindicato durante el conflicto.

“La mayor problemática que tenemos acá es la conducción provincial del sindicato ATECH, que es “la Celeste” (kirchnerista), nos cuenta el delegado. En general son refractarios a la movilización y hacen equilibrio entre las demandas de los/as trabajadores y sus acuerdos con el oficialismo provincial. Hay un caso paradigmático que es el del proyecto de Reforma Tributaria que impulsa la MUS, donde ATECH es hegemónico. La reforma propone que “las pesqueras, ALUAR, las petroleras, paguen un canon diferenciado,  para salir de la crisis”. Sin embargo, la conducción del sindicato nunca se juega a movilizar para presionar que se apruebe la reforma. Relata Manuel: “cuando les decimos en el cuerpo de delegados, vamos a movilizar, convoquemos a la legislatura, vamos a presionar ahí, con la fuerza de los/as trabajadores, no mandan a la casa…. No se la juegan en profundidad, es de la boca para afuera, un doble discurso. Porque hay muchos acuerdos por atrás entre la conducción provincial del sindicato y los diputados”.

La situación en Chubut, más allá de sus particularidades, puede ser un espejo interesante para mirar la coyuntura. Mario Arcioni ganó la elecciones con la alianza Chubut al Frente, que en las nacionales se alineó en el Frente de Todos. Después del proceso electoral, Arcioni anunció que no había plata para respetar las paritarias y congeló los salarios. El ajuste es con todo(s). A su vez, mientras las escuelas tienen graves problemas edilicios, salen a la luz las causas de la desinversión: los/as funcionarios/as hacen negocios con la plata del pueblo trabajador. ¡Y después claro, el estado no tiene fondos!

Esta presunta crisis del estado provincial tiene además un punto que mueve a sospecha. Desde el año pasado que vienen queriendo imponer la megaminería como única salida para superar el déficit fiscal. A ello se opone una clara conciencia popular que sabe que nuestros recursos, nuestra salud y ambiente no pueden ser rifados a las grandes multinacionales extractivistas. Coincidentemente, a nivel nacional, todas las fuerzas políticas tienen sus ojos puestos en Vaca Muerta como el gran “salvador”: con su modelo de fracking  contaminante y su reforma laboral que ya costó varias vidas obreras.

Por otro lado, en este conflicto se puede ver que una parte de la dirigencia gremial camina a paso lento, frente a una situación que se torna dramática para los/as trabajadores. Mientras que, la dirigencia de los petroleros, del mismo signo político que el gobierno y con evidentes contactos con las patronales del sector, promueve los enfrentamientos entre trabajadores. O mejor dicho, utiliza la patota del gremio para golpear laburantes que defienden sus ingresos, sus derechos y el derecho de todos/as los/as chubutenses a poder estudiar sin morir de frío.

A contramano de todo esto hay una clase trabajadora movilizada. Miles salieron a las calles contra el atropello de las patotas. Miles vienen protagonizando una lucha larga, con asambleas, cortes de ruta, y marchas. Incluso un sector utilizó la cobertura de ATE para poder salir a la huelga cuando ATECH seguía haciendo la plancha.

Es vital que los/as trabajadores de Chubut ganen esta pelea. Por ello es fundamental que las centrales de trabajadores estén a la altura de la situación y convoquen a medidas nacionales en solidaridad con el conflicto.

Es necesario comprender que la grieta entre ajustadores y ajustados/as no está marcada por ningún sello partidario. La clase dominante está dispuesta a descargar todo el peso de la crisis sobre nuestras espaldas (aun más). Es por ello que desde la clase que vive de su trabajo debemos tener el máximo de unidad, el máximo de movilización y solidaridad.

¡Si gana Chubut es un triunfo de los/as laburantes!

Luche, Luche, luche y que se escuche. El pueblo de Chubut dice no al ajuste

Desde fines de julio se viene profundizando la conflictividad en la provincia del Chubut, afectando a todas las reparticiones del Estado. Lo que en un principio devenía por problemas de infraestructura escolar, falta de medicamentos en los hospitales, vacunas, transporte y el pago del salario fuera de tiempo, terminó de detonar cuando en este mes el gobierno declaró que no tenía fondos para abonar los salarios.

En la coyuntura de dicho mes fueron los/as auxiliares de la educación y los jubilados los que iniciaron medidas de fuerza. Los primeros reclamando un retroactivo no abonado, y los trabajadores jubilados reclamando por la obra social y la defensa de la Caja Previsional.

A esta situación se sumó el “No Inicio”, establecido por los/as docentes ante el incumplimiento del Plan Invierno, que establecía un orden de reparación de 80 edificios escolares de toda la provincia.

Sumando a esto, desde hace más de cuatro meses la obra social, SEROS, se encuentra cortada en forma intermitente por diversos prestadores médicos. Lo cual afecta a la mayoría de los/as empleados públicos de la provincia, activos y pasivos. Y la caja de Jubilación se tornó deficitaria.

Desde las estructuras sindicales, -sin llegar a una articulación de la totalidad de los sindicatos estatales- se realizaron acciones aisladas para expresar el malestar, pero sin ninguna acción contundente que tensione de manera final la solución.

Por otro lado, en lo que sería una versión menor de la Mesa de Unidad Sindical (M.U.S.) del año pasado, conformada principalmente por gremios docentes (ATECH, SADOP y Sitraed) y de otras reparticiones menores como vialidad provincial y administración de puertos (SITRAVICH-SUTAP), se intentó desarrollar diversas acciones, pero conteniendo el conflicto previo a las PASO nacionales, en clara sintonía con la lectura del Frente de Todos/as “hay que llegar a octubre”.

Por un lado ATE, -dividido en tres facciones debido a la situación interna y las elecciones de agosto- y su salida de la M.U.S. generó la profundización de las medidas, tendientes a garantizar el 11% de recomposición firmado en paritaria, impulsando un paro de larga duración en todas las reparticiones del estado hasta el día de la fecha. La línea verde de Anusate traccionó el paro total de actividades en las escuelas, sumando bajo su cobertura legal a los docentes. Mientras los otros dos sectores de ATE, con vínculos políticos más estrechos al gobierno de turno, manifestaron mayores dificultades de intervención.

En este marco fueron las bases docentes, quienes por fuera de la estructura del sindicato mayoritario, ATECH, y recurriendo a la cobertura gremial de ATE, fueron superando la tibieza del principal gremio del sector y exigiendo que la M.U.S. no se constituyera en una limitante para los procesos de lucha.

La situación provincial terminó por aclararse cuando, superado el 4to día hábil del mes de agosto, fecha de largada establecida por la burocracia, no se percibieron los salarios. Esto sumado a anuncios contradictorios por parte de los funcionarios de gobierno sobre la forma de pago y el no pago de la cláusula gatillo, llevaron a la declaración de paros de 120 horas, cumpliéndose esta semana la segunda en este marco.

Las medidas de fuerza fueron complementadas por movilizaciones de diversa consideración, hasta llegar a los cortes de ruta de la semana pasada. Teniendo el día viernes 16 el momento de mayor tensión, cuando al inicio de ese día fueron detenidos ilegalmente dos dirigentes gremiales docentes en Comodoro Rivadavia, llevando a que se reclamara, y lograra, la liberación del compañero y la compañera, aunque sin solución para el conflicto de fondo.

El marco general en que se encuentra la provincia, que se viene perfilando hace ya varios años, busca generar conflictos económicos para lograr establecer un consenso social que habilite a la mega minería, situación que a la fecha no es posible.

A esto se suma que, superada la interna burguesa a nivel provincial y habiendo quedado reelegido el gobernador Arcioni por cuatro años más, la búsqueda de establecer una paz social, que fuera la causal de los rápidos cierres de las paritarias a principio de año, deja de ser un objetivo explícito del gobierno. Además el hecho de que el mismo gobernador se alineara con la formula Fernández/Fernández también constituye una limitante para las burocracias gremiales encolumnadas en la misma fórmula.

No se avizora un cierre fácil del conflicto, pende en el aire la memoria del Chubutazo de 1990, cuando fue destituido el gobernador Perl (PJ), asumiendo en su lugar su Vicegobernador, pero donde la acción de los sindicatos era mucho más explícita, con un sistema de organización mucho más amplio: las multisectoriales por localidades (partidos políticos, vecinales, sindicatos, comunidad educativa, etc.). En un contexto donde la especulación ganó terreno a partir del capital financiero y los recursos petroleros de nuestra provincia son saqueados, el PJ apuesta a garantizar la gobernabilidad sin tocar los intereses empresarios, sus intereses.

La lucha en las calles comprende ese germen de resistencia contra el ajuste que se viene ejecutando contra el pueblo, contra los derechos adquiridos por la clase obrera. Hoy en esta coyuntura resistimos una vez más, retomando con mayor presencia el legado histórico de nuestros compañerxs masacrados el 22 de agosto de 1972, su ideal de unidad, de movilización de las bases, de solidaridad, de lucha por el pueblo y la creación de una alternativa socialista, una alternativa de la clase obrera. A eso los/as invitamos.

Equipo Docente Chubut

Red de Trabajadores: “Lo importante es tomar, sobre todo, cada conflicto como si fuera propio.”

En la previa de su participación en la Cátedra Che Guevara de CABA, conversamos con Omar Rombolá, trabajador de Coca Cola Femsa, sobre la Red de Trabajadores, espacio que impulsa desde hace algunos años en el seno de la clase trabajadora junto a un grupo, cada vez más grande, de compañeros y compañeras.

¿Cómo y cuando surge la Red de Trabajadores? ¿Cuáles es el propósito con el cual se crea?

La red de trabajadores surge como una iniciativa de compañeros de distintos gremios (metalúrgicos, de UTA, de aguas gaseosas, de call centers, ferroviarios, docentes, etc.) que veíamos la necesidad de generar y promover lazos de solidaridad de clase y de coordinación, y a su vez coadyuvar de trabajadores donde no la había. Este proceso de construcción, más bien este enfoque (ya que la Red más que una organización en sí misma es un enfoque para la acción de clase), nace aproximadamente en el 2008.

La Red de trabajadores no es una organización partidaria, ni es colateral de ninguna organización político partidaria. La Red respeta a las agrupaciones políticas. No compite con ellas ya que el fundamento de su existencia es otro. El tema central es el intento de trascender las fronteras organizativas para lograr la unidad de clase.

En la Red actúan compañeros independientes, como así también compañeros que tienen militancia en organizaciones políticas o partidos. En actividades de la Red, para dar un ejemplo de la amplitud en las acciones, han participado desde compañeros peronistas a anarquistas, desde trotskistas y guevaristas hasta del PC.

¿Cuál es su forma de trabajo? ¿Por qué entienden como necesario la coordinación de los laburantes en paralelo a las estructuras sindicales tradicionales existentes?

El tema de la forma de trabajo de la Red tiene que ver con que nosotros caracterizamos que en la clase trabajadora pesa una dura derrota y que hay cuestiones que en otras épocas surgían más o menos naturalmente, como la solidaridad de clase o la autorganización. Esto hoy no es así, la solidaridad de clase no surge naturalmente y la organización tampoco. Entonces vimos la necesidad de coadyuvar a ese proceso, tratando de penetrar fronteras, corralitos que se generan muchas veces, en las organizaciones sindicales o políticas para lograr la unidad de clase, superar fronteras, que dividen a la clase para intentar la unidad, la solidaridad y la acción común.

¿En qué conflicto y procesos de lucha se vio involucrada la Red?

La red participó y participa de varios procesos de lucha… Podría destacar, por ejemplo, los conflictos de EMFER, La 60, el conflicto del call center Kleiman Sygnos, el de Tyrolit, etc.

El conflicto de Tyrolit, en 2014, lo doy como un ejemplo porque, de alguna manera, es una forma de mostrar un estilo de cómo se encara el trabajo. Creo que sirve más que una explicación teórica. Tyrolit (fábrica de abrasivos, herramientas de corte y máquinas para la construcción) tenía una planta en Morón (nosotros teníamos relación con algunos compañeros de esta planta) y otra en San Luis. Fue un conflicto que surgió en medio de la paritaria salarial. Los compañeros fueron al paro tanto en Morón como en San Luis. El sindicato levanta el paro a las 48 horas en Morón pero en San Luis continúan con la medida de la toma de fábrica. No solamente estaban con toma de fábrica en San Luis sino estaban con paro y en coordinación, además, con una planta que quedaba en Justo Daract (que es Black and Decker). Todo esto a contramano del sindicato que quería levantar la medida y firmar la conciliación obligatoria. El conflicto duró veintipico de días. En el transcurso del conflicto nosotros mantuvimos una relación estrecha con los compas de San Luis (nos comunicábamos todos los días) y, en ese transcurso, empezamos a hacer el trabajo de Red, que consistía en utilizar todos los recursos de todos los compañeros con los que nos relacionábamos para la acción en relación al conflicto. Hicimos varias reuniones de solidaridad en las que resolvimos volantear la planta de Morón, hacer escraches a las oficinas comerciales de la empresa en el Dot. Dentro de estos escraches, nosotros habíamos investigado que la empresa tenía sus raíces en el nazismo (ya que era una multinacional austriaca) y eran del clan Swarovsky, que son los dueños de cadenas de joyería fina, a la vez de algunas bodegas de vino y, a la vez, de esta empresa, que es del gremio minero. Entonces, nosotros, en combinación con los compas de San Luis, hicimos volanteadas, los escraches a las oficinas y repartimos una nota con esta investigación que hicimos explicando esta procedencia. Ellos habían sido parte de la maquinaria industrial militar del nazismo, le hacían las lentes ópticas para las armas del ejército alemán. La difusión de esto tuvo mucho impacto. A la vez logramos que compañeros en Austria le realicen un escrache allá pidiendo el cese de la represión de los compañeros de San Luis. Todo esto fue articulado en clave de Red, es decir, tratando de trascender totalmente nuestras fuerzas y nuestras posibilidades e ir más allá, ligándonos a todos los compañeros que podrían articularse para la acción. Posteriormente, los compañeros de Black and Decker levantan el paro porque llega el dinero la empresa. Cuando levantan el paro, despiden a 16 compañeros en Tyrolit. Inmediatamente Black and Decker vuelve al paro en solidaridad y los compañeros de Tyrolit bloquean la entrada al Parque Industrial. Se desata la represión, pero más allá de esto, los compañeros logran la conciliación obligatoria y la reincorporación de todos los despedidos y, en aquel momento, una ruptura del techo salarial impuesto por el gobierno (27%) logrando un 37% en aquel 2014. Acá, mientras, hicimos reuniones para seguir visibilizando el conflicto. Después compañeros viajaron desde San Luis, se hizo un festival (entre otras cosas) en los talleres del ferrocarril en Haedo para juntar dinero en el medio del conflicto. En fin, este fue un conflicto que se ganó, uno de los que se ganó. Hubo varios también que se perdieron pero este se ganó y se logró una acción mancomunada de varios sectores. Luego del conflicto, nosotros viajamos a San Luis y tuvimos reuniones con delegados del Parque Industrial para seguir desarrollando la relación. Este es un ejemplo de uno de los trabajos en donde actúa la Red. Todos participamos dando ideas y poniendo todo lo que cada uno puede poner en solidaridad con cada lucha que se toma. Lo importante es tomar, sobre todo, cada conflicto como si fuera propio.

¿Hay ejemplos de este tipo de organización y/o coordinación en otras partes del mundo?

Sabemos de estos intentos en otros lugares, pero tenemos una información vaga. Sí estamos seguros que esta necesidad de unidad y coordinación ha de tener respuestas creativas de la clase… pero no tenemos precisiones. En ese sentido, tuvimos relación con compañeros de la CGT de Francia y, en algunas secciones de la misma, nos comentaron de experiencias similares

¿Qué otro tipo de actividades realizan en la actualidad?

Desde el nacimiento mismo de la Red vimos la necesidad de promover la formación. Otra cuestión es que, junto a la secretaría de extensión universitaria de la Facultad de Filosofía y Letras y a la Cátedra de estudios americanistas, desde la Red de trabajadores impulsamos el Archivo de Violencia Institucional contra los trabajadores.