Entrevista a Adriana Chein (Militante del PRT-ERP en los 70)

El 19 de julio de 1976, fue un día aciago para el pueblo y sus organizaciones revolucionarias. Ese día, una patrulla del ejército genocida irrumpió en un departamento de Villa Martelli, provincia de Buenos Aires, donde se alojaba la cúpula del PRT-ERP: Mario Roberto Santucho (Roby), Secretario General del PRT y Comandante del ERP; Liliana Delfino, militante histórica del partido y compañera del Roby; Benito Urteaga, miembro del Comité Ejecutivo (CE) y Ana María Lanzilotto. Ese mismo día, en distintos operativos cayó también Fernando Gértel, el «Barba», responsable de finanzas y enlace del Buró del partido. Y horas más tarde Domingo, el «Gringo», Menna, miembro del CE y compañero de Lanzillotto.

En el marco del 45 aniversario de la caída de la dirección del PRT-ERP, queremos recordar a lxs compañerxs desde el testimonio de Adriana Chein, militante del PRT-ERP en los 70. Compartimos la entrevista publicada en la revista del Bachillerato Popular Puños de Libertad. El Bachillerato es parte de nuestra construcción donde participan compañerxs orgánicxs e independientes, donde la misma Adriana Chein estuvo dando clases durante el 2019.

Este tercer número de la revista “Lxs escritorxs que no se ocultan” fue el resultado del trabajo de lxs estudiantes de tercer año en la materia Literatura III: Mabel Ebel, Celia Maciel, Daniel Alvarez, Lorena Guerra, Nahuel Orellana y Ana Laura Carrizo, junto al profesor Lucas Stratico. Queremos compartir las actividades y proyectos que tenemos desde el Bachillerato, dejamos la introducción de la entrevista y el acceso a la nota completa.

“Adriana Chein fue militante del PRT-ERP en los 70. Cayó presa en octubre de 1975 hasta su liberación con la vuelta de la democracia en 1983. Al poco tiempo de salir en libertad, se mudó al sur y vivió muchos años en Chubut, en una comunidad Mapuche. Allá nunca dejó de militar, siempre encontró nuevas formas de seguir con la lucha, enfrentando a los terratenientes en la comunidad Mapuche o con sus compañeras aportando al movimiento feminista, entre otras cosas. Actualmente vive en la Ciudad de Buenos Aires y continúa militando en memoria de sus compañerxs desaparecidxs y por lo que soñaron juntxs. Durante el 2019, dio clases en dos materias del Bachi, en Salud y en Desarrollo de las Comunidades. En esta oportunidad, la invitamos a la clase de Lengua y Literatura III para hacerle una entrevista y que nos cuente su experiencia de militancia y de vida en el PRT-ERP, durante la dictadura y en la cárcel.”

Ni olvido ni perdón. ¡Asesino inundador!

Murió Carlos Reutemann, alguna vez piloto de fórmula 1, dos veces gobernador de Santa Fe, Senador mudo y vitalicio desde el 2003. Ya salieron todos los dirigentes de la burguesía a llorar lágrimas de cocodrilo por el Lole. Parece que un manto de olvido se levanta sobre el responsable político de los crímenes del 19 y 20 en la provincia y de la peor inundación que haya sufrido la ciudad de Santa Fe, en 2003. Y no se fueron con chiquitas, el Presidente de la Nación, Alberto Fernández, coincidió con la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, al afirmar que fue “un gran gobernador de Santa Fe”. Anibal Fernández dijo “que era gran tipo”, mientras que Massa lo definió como un “Gran campeón de la vida, como deportista y como persona”. Por su parte, Mauricio Macri eligió recordar que afinidad del piloto menemista con Juntos por el Cambio y lo despidió afirmando que había tenido “la suerte de trabajar codo a codo con él por la Argentina que soñamos”.

Claro, a los acartonados poltrones de la dirigencia burguesa no llegan los gritos de nuestrxs caidxs, de nuestrxs muertxs por el gatillo, la desidia y la corrupción. Nosotrxs nos quedamos con la despedida de Celeste Lepratti, hermana del Pocho, que fuera asesinado por la policía reutemista. Escribe Celeste y suscribimos nosotrxs:

“Murió impune con la sangre de nuestrxs hermanxs en sus manos, hoy más que nunca: No olvidamos No perdonamos No nos reconciliamos! #LaLuchaSigue
Abrazo y respeto a quienes siguen sosteniendo la memoria y el reclamo de justicia #20AñosDeImpunidad #Diciembre2001 #Inundaciones2003”

A 52 años de StoneWall

No todas las efemérides son iguales, la revuelta de Stonewall cada 28 de junio, arde en el calendario recordándonos el valor de la rebeldía y pone sobre la mesa que estamos lejos de que el mundo sea un lugar libre y feliz mientras sigue habiendo personas para las cuales su deseo y su identidad de género pueden ser un peligro de muerte.

Stonewall Inn, era el nombre de un pub ubicado en el barrio neoyorquino de Greenwich Village y se convirtió en el ícono del orgullo gay luego de un conjunto de protestas contra las redadas policiales que comenzaron la noche del 28 de junio pero se sostuvieron por varias noches, con barricadas y movilizaciones. Oficialmente, Stonewall era un bar de botella, es decir, lxs clientes llevaba su bebida y completaba sus datos al entrar, emulando los clubes exclusivos. La gente ponía nombres falsos y llegaban con botellas que dejaban en los autos o en la vereda. El Stonewall era uno de los pocos bares donde lxs drag eran bienvenidxs, con precios accesibles y era el único bar gay donde se podía bailar. Aunque en general se piensa que en EEUU esta fue la primera manifestación LGBT+, durante las décadas de 1950 y 1960 hubo resistencias ante la hostilidad del sistema legal norteamericano, organizaciones fundadas en los 50´como Mattachine Society y Daughters of Bilitis se autodenominaron “homófilas”, escapando a la estigmatización de la palabra homosexual, estigmatizada tanto legal como médicamente y lucharon por desnaturalizar prejuicios en un clima adverso.

Sin embargo, aún en 1969, eran muy pocos los establecimientos que aceptaban a personas abiertamente homosexuales y seguían vigentes muchas de las penalizaciones sobre la comunidad LGBT: no podían acceder al empleo público y a muchos del sector privado por ser consideradxs pervertidxs e inestables, los bares tenían prohibido servirles alcohol y tenían prohibido mostrarse públicamente con una pareja leída con su misma identidad de género. Lo que había cambiado, sin embargo, era el contexto, ya que para entonces se venía de transitar una década plena de movilizaciones por la amplitud de derechos y había gran cantidad de movimientos sociales activos, tales como el movimiento afroamericano por los derechos civiles, el movimiento hippie y las manifestaciones contra la guerra de Vietnam.

La madrugada del 28 de junio de 1969 la policía fue a Stonewall sin previo aviso, como siempre, y empezó una razzia. Hubo golpes y detenciones, muchas personas eran obligadas a desvestirse en los baños para comprobar que su género coincidiera con su indumentaria. Muchxs comenzaron a resistirse y en un barrio lleno de activistas y universitarios, se corrió la voz y la redada se transformó en una intensa lucha de calles.

Fue central para el inicio de las protestas Marsha P. Johnson, mujer trans, negra y de los sectores bajos que vio la necesidad de ponerle un freno a la violencia policial, denunciar la discriminación racista y el odio hacia la comunidad LGBTIQ+. La mirada de clase, y la justa lucha contra la explotación apareció en los disturbios que originaron la revuelta de la mano de ella.

Un año después se realizó la primera marcha. Se le llamó “Día de la liberación de la calle Christopher” (era la calle del pub Stonewall). La consigna más importante fue “Gay es orgullo, dilo fuerte!”. Orgullo significaba entonces no dejarse humillar, pero también visibilizar que nadie debería ser oprimidx, discriminadx e incluso morir por no auto- percibirse del género asignado al nacer, o por vincularse sexo-afectivamente con personas de su misma identidad genérica.

Para las personas LGBTIQ+ el reconocimiento implica poder vivir en paz y en algunos casos: poder vivir. Este 28 de junio en Argentina aparece atravesado por la alegría del cupo laboral travesti-trans, que deberá ser cuidado por las organizaciones que, desde el campo popular hacen realidad estas gestas. Sin embargo, seguimos buscando a Tehuel y con los dientes y los puños apretados vemos que en lo que va de 2021 hubo ya 94 travesticidios.

No se trata sólo de libertad sexual, tampoco vivimos en una sociedad libre porque existan leyes que nos abran las puertas. Saludamos los avances y seguimos en las calles luchando por la autonomía de nuestros cuerpos con la irreverencia de Marsha P Johnson y Sylvia Rivera, con la determinación de Carlos Jáuregui y la fuerza de Diana Sacayan y Loana Berkins.

Hasta que todo sea como lo soñamos!
#DondeestaTehuel #Bastadetravesticidios#Autonomiadenuestroscuerpos #Autonomiasexual

A 19 años de la Masacre de Avellaneda

Pensar en Darío y en Maxi, para muchxs de nosotrxs, trae distintas cuestiones a nuestras cabezas. Hagamos el ejercicio: asociamos el término dignidad piquetera, juventud, masacre, lucha, yuta asesina, “La crisis causó dos nuevas muertes”, sangre, compañerxs, la impunidad. Lo mismo sucede con las imágenes: el puente Pueyrredón, la estación, un asesino de azul que sonríe, un Maxi herido, un Darío que intenta ayudarlo. Este ejercicio puede dar una amplia variedad de resultados para cada quién, pero hay uno asegurado: sus nombres perduran en la memoria de las luchas populares.

Maximiliano Kosteki era una joven de 22 años. Un artista, le gustaba pintar, dibujar, escribir, tocaba el bajo y la armónica. En mayo de 2002 empieza a militar en el Movimiento de Trabajadores Desocupados –MTD- de Guernica, sumándose primero a una manifestación a Plaza de Mayo y después a las reuniones, el trabajo en el comedor, la huerta, la biblioteca. Donó todos sus libros.

Darío Santillán tenía 21 años. Mientras estaba en el secundario comienza a participar del centro de estudiantes, y para el año 2000 confluye en la fundación del MTD de Almirante Brown, que luego se integró a la Coordinadora de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón –nombrada en homenaje al piquetero asesinado en Salta durante el año 2000. Ayudó a construir viviendas, colaboró en la organización de bibliotecas populares y fue participante activo del movimiento piquetero de ese momento.

Ese día, 26 de junio de 2002, había varias movilizaciones planificadas. Las organizaciones de desocupadxs y movimientos piqueteros seguían luchando por respuestas estatales que no fueran, como hasta ese momento, la represión o el hambre. Querían condiciones de vida dignas. Así lo planeado era cortar varios accesos a la ciudad de Buenos Aires, y también la de Puente Pueyrredón. Allí, la policía empezó a reprimir a lxs manifestantxs a los tiros, y en la estación Avellaneda–que hoy lleva los nombres de Maxi y Darío-, abaten primero a Kosteki. Darío se queda a su lado junto a otro compañero tratando de asistirlo, pero a los minutos un cobarde balazo también acaba con su vida. Esa jornada terminó además con 80 heridos, todo debido a la feroz represión policial ordenada por el entonces presidente Eduardo Duhalde, el gobernador de la provincia de Buenos Aires Felipe Solá, y ejecutada entre otros por quien estaba a cargo de del cuerpo de Infantería, comisario Fanchiotti.

“Me metí en la estación y vi a Maximiliano rodeado de gente. En una de las fotos que saqué Santillán está arrodillado tomándole la mano mientras otro chico trata de hacerle algún tipo de asistencia médica. Salí a pedir una ambulancia y cuando volví a entrar escuché gritos que venían del patio. Fui y había una chica tirada en el piso con convulsiones. Cuando volvía hacia el hall vi un policía que tiraba hacia adentro de la estación. Ahí se desbandaron los que estaban atendiendo a los heridos. Mientras salía de nuevo al patio escuché más disparos, me di vuelta y vi a este chico Santillán como tratando de incorporarse. La siguiente imagen que tengo grabada en la memoria es el perfil del oficial, la gorra y la Itaka alineadas apuntando hacia la espalda de Santillán y en un segundo plano, hacia atrás, el otro oficial. Fue casi a quemarropa” en palabras de Sergio Kowalewski, fotógrafo cuyo material y testimonio fueron claves para la causa (Página 12 -28 de junio de 2002).

Si bien los responsables materiales del asesinato de los jóvenes militantes –Fanchiotti y Acosta- fueron condenados a perpetua, los responsables políticos siguen sin ser siquiera investigados. En este sentido seguimos exigiendo el enjuiciamiento por la participación intelectual de Felipe Solá, Eduardo Duhalde,  y los entonces funcionarios Aníbal Fernández, Alfredo Atanasof, Juan José Matzkin, Oscar Rodríguez, Carlos Ruckauf y Jorge Vanossi.

No olvidamos ni perdonamos. Recordamos a Maxi y a Darío y exigimos justicia por ellos. Los llevamos en los murales, en los carteles, en las pancartas, en la dignidad nuestra, en la memoria que nunca nos arrebatarán.

 “Yo tengo un nombre rojo de piquete

y un apellido muerto de veinte años,

y encima las miradas insolentes

de los perros oscuros del cadalso.

Yo no llevaba un arma entre las manos

sino en el franco pecho dolorido,

y el pecho es lo que me vieron armado

y en el corazón todos los peligros”.

A 25 años de la partida de Norma Plá

1994. Alrededor de una mesa, cinco varones y una sola mujer. Una pensionada, la gran Norma Plá. La mesa es la del programa televisivo “Polémica en el bar”, encarnación de lo más rancio de esos años de menemismo, conducido entre otros por el nefasto Gerardo Sofovich. Sin que le tiemble la voz Norma denuncia la difícil realidad de miles de jubiladxs y pensionadxs, quienes percibían haberes de miseria, la realidad de las pésimas prestaciones del PAMI y asimismo, todo el contexto social con un pueblo asfixiado por las políticas neoliberales, más la represión policial con la que debían lidiar quienes se levantaran a luchar. Pero, como siempre, los defensores de un modelo sólo acorde a sus bolsillos prefirieron quedarse con la crítica a la forma de protesta a la que, claro, consideraron violenta, que con la importante denuncia que estaba realizando Norma. Pero no pudieron callarla, esta mujer insumisa no se silenciaba ante nadie ni nada.

Eso era Norma. Una luchadora, una trabajadora que por falta de registración no pudo jubilarse a pesar de todos sus años de trabajo, aquella que al fallecimiento de su compañero sólo cobraba unos tristes 150 pesos, la misma que un día se cansó de contar monedas y del atropello a lxs jubiladxs y junto a un grupo de compañerxs acampó durante 80 días en Plaza Lavalle, frente al edificio de Tribunales de la Capital. Una vocera de la lucha por uno de los sectores más vulnerados y figura de un movimiento piquetero cada vez más incipiente. La de la recordada foto histórica agitando la gorra que le había sacado a un policía en medio de una marcha, puro coraje y convicción. Y hartazgo.

Su nieta Jesica dijo sobre ella: “Yo veo las fotos de mi abuela, veo videos de ella y en primer lugar pienso que parecía una mujer muy mayor y no llegaba a los 60 años. Eso es producto de haber laburado de tan piba, en trabajos tan sacrificados. Si me pongo a pensar ahora que mi abuela atendía un kiosko toda la noche en el baño de un boliche me parece tremendo. Y después creo que sin dudas parte de ridiculizarla en los medios tiene que ver con su condición de mujer, si el referente de los jubilados hubiera sido un varón no la hubieran pintado de esa manera. Creo que es importante hoy reivindicarla desde un lugar feminista porque sin saberlo, sin un marco teórico ni mucho menos, ella fue una pionera en ponerse al frente de una lucha por los más vulnerables. Incluso sin entender que ella nunca se pudo jubilar pese a que trabajó toda su vida. Yo creo que mi abuela estaría peleando por defender la moratoria de las amas de casa” (latfem.org – 22/07/2019).

Un 18 de junio de 1996, tras pelear contra un cáncer de mama, Norma Plá fallece en su casa. Su última voluntad es que sus cenizas sean esparcidas en Plaza Lavalle. 25 años después su reclamo por haberes dignos para jubiladxs y pensionadxs –y una vida mejor para lxs trabajadorxs- de todo el país sigue vigente, como también la llama de su lucha.#normapla #Jubilados #jubilación

Raymundo Gleyzer. El cineasta de la base, del combate

por Noe

El 27 de mayo de 1976 un grupo de tareas de la Dictadura cívico militar argentina secuestraba a Raymundo Gleyzer. Fue torturado y aún hoy permanece desaparecido. 

Raymundo era el cineasta guevarista, el militante revolucionario. Aquel recordado por muches como alguien tan vivo e indomable. 

Hijo de una familia judía argentina en cuya casa se fundó el célebre teatro IFT (ubicado en el popular barrio de Once de la ciudad de Buenos Aires), Raymundo recibió su nombre de un guerrillero francés -Raymond Guyot- asesinado por los nazis. Este joven rebelde trabajó desde muy chico y llegó a ser uno de los principales realizadores de cortos y largometrajes documentales, políticos y de ficción sobre Argentina y América latina. 

Raymundo inició su militancia en la juventud del Partido Comunista (PC), su primera experiencia política. Pero no lo conformó. Por ello, conmocionado íntimamente por la vida y el pensamiento del Che Guevara, Fidel y por toda la Revolución Cubana (visitó la isla y tomó contacto con el ICAIC por primera vez en 1969), Raymundo se identificó rápidamente con el guevarismo. Luego se integró al PRT-ERP (Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo). Desde esa experiencia política generó uno de los grupos más radicales e iconoclastas en el ámbito de la cultura crítica argentina: el Cine de la Base.

Además de ser un militante, en su primera juventud del PC y luego del guevarista PRT-ERP, Raymundo Gleyzer también fue un camarógrafo de Telenoche, de Canal 7 y un realizador de documentales para la TV alemana y varias secretarías de turismo argentinas. Incluso fue uno de los primeros argentinos en filmar en las Islas Malvinas en los ’60, dos décadas antes de la guerra con Gran Bretaña. Estos materiales fueron utilizados en los documentales Malvinas, historia de traiciones (1985) de Jorge Denti y Hundan al Belgrano (1986) de Federico Urioste. Asimismo, tuvo a su cargo una de las cuatro cámaras de “Adiós Sui Generis” (1975, de Bebe Kamín, film que retrata el último recital del mítico conjunto de rock nacional formado por Charly García y Nito Mestre).

La filmografía de Gleyzer abarca su producción militante -la más voluminosa y perdurable realizada para la insurgencia guevarista- y también la obra «alimenticia» que, si bien fue un medio de supervivencia, reviste un interés más que anecdótico o coyuntural. Algunos de sus films más renombrados son: El ciclo (1963); La tierra quema (1964); Ceramiqueros de Traslasierra (1965); Nuestras Islas Malvinas (1966); Ocurrido en Hualfín (1965); Pictografías de Cerro Colorado (1965); Quilino (1966); México, la revolución congelada (1971); Comunicado cinematográfico del ERP (1972); Ni olvido ni perdón (1972); Los traidores (1973); Me matan sino trabajo y si trabajo me matan (1974), entre otros.[1]

Con todo esto el Cine de la Base de Gleyzer significó una disputa política contra la imagen burguesa, contra el cine hollywoodense y mercantil. Su objetivo era llevar el cine a las fábricas y a los barrios populares para denunciar la opresión, avivar la indignación, realizar la crítica y despertar la lucha de clases. Si resumimos la propuesta de Gleyzer en una secuencia, quedaría algo así: imagen – indignación – crítica – lucha de clases. Un cine comprometido con la lucha y con la revolución. 

“Soy un cineasta argentino y hago films desde 1963.Todos tratan sobre la situación social y política de América Latina. Trato de demostrar que no hay más que un medio de realizar cambios estructurales en nuestro continente: la revolución socialista.” 

Algunos films imprescindibles de Raymundo

Ni olvido ni perdón, 1973

Los Traidores, 1973

Me matan si no trabajo y si trabajo me matan, 1974


[1] *datos y fragmentos de Nestor Kohan en Rebelión, año 2007.

A 46 años de la fuga de las 26 compañeras de la cárcel del Buen Pastor

La noche del sábado 24 de mayo del año 1975, compañerxs de organizaciones
revolucionarias pertenecientes al PRT, Montoneros y las FAL, daban inicio al operativo que
liberaría a las 26 compañeras que se encontraban en la cárcel de mujeres del Buen Pastor en
Córdoba.

Estas compañeras eran presas políticas de un gobierno que había sido elegido
democráticamente, pero que rápidamente impulsó medidas represivas contra quienes
buscaban una alternativa revolucionaria y proletaria, tras largos años de crisis económica de
un capitalismo cuyo modelo de acumulación había llegado a sus límites y sin poder encontrar
una salida política satisfactoria. Estas mujeres eran una parte fundamental de esos grupos que
militaban activamente por un mundo despojado de la opresión y la explotación.

En ese contexto, el mencionado día, habiendo planificado detalladamente la fuga, lxs
compañerxs —tanto dentro como fuera del penal— se alistaban generando distracciones a la
policía. A ellas, del otro lado, las esperaban autos para ser trasladadas hacia distintas casas de
militantes ubicadas en los barrios de la ciudad.

Así, en esa madrugada “fría pero linda”, las compañeras saltaron de una ventana hacia
la caja de un camión, que sería la plataforma de aterrizaje, para iniciar una carrera hacia los
autos que las llevarían a su libertad.

Agustín Tosco, «consecuente con la lucha». Trazos biográficos de un imprescindible

por María Eugenia

Con su distintivo mameluco azul, uniforme de trabajo y de lucha, se convirtió en un símbolo del sindicalismo combativo y protagonista de uno de los hitos de la historia obrera en el país: el Cordobazo.

                El “Gringo” nació un 22 de mayo de 1930 en Coronel Moldes, un pueblo de la provincia de Córdoba. Allí residió junto a sus padres y su hermana hasta el momento de comenzar los estudios secundarios, cuando se traslada a la capital provincial. Cursa en la Escuela de Artes y Oficios Presidente Roca, y allí también da sus primeros pasos en la política al participar en el centro de estudiantes, siendo elegido presidente de éste en el último año.

                A los 17 años termina sus estudios secundarios y decide no volver a su pueblo natal, permaneciendo en la ciudad de Córdoba. Pasó momentos difíciles al no conseguir trabajo y no tener un lugar para habitar, pero afortunadamente –para él y para la historia-, en 1949 ingresa como ayudante electricista del taller de electromecánica en la recientemente creada SPEC (Servicio Público de Electricidad de Córdoba). Al mismo tiempo, comienza el Ciclo Superior de Educación Técnica, de donde egresaría como técnico electromecánico.

                En la SPEC –posteriormente EPEC-, comienza su largo trayecto en el sindicalismo, en Luz y Fuerza. Al poco tiempo de ingresar en esta empresa, es elegido subdelegado de la Central Mendoza, y al año siguiente, en 1953, es electo prosecretario general del Consejo Directivo. Desde su incorporación al Consejo, él junto a un grupo de compañeros a los que denominaron “Generación del ‘53”, consiguieron conquistas como reducción horaria, creación de una bolsa de trabajo y bonificación por eficacia.

                Este joven comprometido ya se proyectaba como una figura de relevancia, con una voz cada vez de más peso entre sus compañeros, en asambleas y congresos.  Así fue que resulta elegido para ser representante de su provincia en el Secretariado de la Federación de Luz y Fuerza. Cuando se produce el golpe de estado del 55, encuentra  a Agustín, como lo haría para el resto de su vida, del lado de la resistencia. En 1956 vuelve a elegirse el Consejo Directivo y la lista que encabezaba Tosco gana, habiendo retornado ya a su provincia natal. Al año siguiente, y en representación de la Federación, asiste a brindar apoyo a compañerxs de la ciudad de Posadas, donde caería preso por primera vez. Ésta no sería la última, ya que fue encarcelado en siete oportunidades.

                Después de la dictadura llega la presidencia de Arturo Frondizi, y con ella, Alsogaray con su “pasar el invierno” y el Plan Conintes, pero también las huelgas y la resistencia popular a las medidas atroces. Aquí hay una anécdota que permite vislumbrar la rectitud del Gringo: cuenta su compañero Américo Melchor González que Alsogaray en persona quiso “comprar” a Tosco con un cheque en blanco para evitar la campaña contra la Ley de Energía[1]. Este lo destrozó en su cara, y mandó a Alsogaray a dedicarle un buen insulto a Frondizi. En 1964 ratifica su mandato gremial con un gran caudal de votos, en parte por su figura y en parte por todos los logros conseguidos para lxs afiliadxs: viviendas, turismo, créditos; además de los salarios dignos y la estabilidad laboral defendidos a capa y espada. En 1968, apoya la creación de la CGT de los Argentinos, encabezada por Raimundo Ongaro, que nucleaba a los sindicatos y federaciones más combativos, lo que le vale la expulsión de la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza, aunque esta decisión de apoyar fuera tomada en asamblea y con un amplio aval.

                Llega 1969 y “el 29 de mayo amanece tenso”, como escribiría en un ensayo para la revista Enfoques. El Cordobazo es realidad, y lo encuentra a Tosco como uno de los protagonistas de ese Pueblo que, en consonancia con otras ciudades del país, salieron a la calle a ponerle un fin a la dictadura de Onganía. Al respecto, relató la revista Siete Días: “El macizo rostro de Tosco se congestionó. Sin gesticular casi volvió a repetir “la gente salió por las suyas, ya nadie dirige”. Sus ojos se habían quedado detenidos allá, en el humo…”. Y más tarde él mismo escribirá: “es la toma de conciencia de todos evidenciándose en las calles. Nada de tutelas, ni de usurpadores del poder, ni de cómplices participacionistas. El saldo del Cordobazo es trágico. Decenas de muertos, cientos de heridos. Pero la dignidad y el coraje de un pueblo florecen y marcan una página en la historia argentina y latinoamericana que no se borrará jamás”.

                A raíz de ello fue detenido nuevamente, condenado a 8 años y 3 meses de cárcel, además de maltratado por sus captores, y llevado al penal de Rawson. Para el fin de 1969 Onganía decreta una amnistía y Tosco es liberado, junto a otros presxs políticxs. Para ello mediaron paros generales, y los fuegos del Cordobazo que ya se había llevado puestos a buena parte del gabinete nacional y a la intervención cordobesa. El pueblo los recibe –una multitud- al cántico de “muera la dictadura, la lucha continúa”.

                Tosco vuelve a su querido –esto será recíproco- sindicato, con la experiencia del Cordobazo y, para 1971, con el Viborazo, que como su predecesor hizo temblar el suelo de los usurpadores. Las lecciones que dejaban eran muchas, y Tosco era un ávido lector. Para abril, asume como secretario adjunto de la CGT cordobesa, con Atilio López, de UTA, a la cabeza. “Esta CGT no se entregará a la dictadura”. A los días, la dictadura encabezada por Lanusse lo manda a encarcelar, siendo trasladado al penal de Devoto. Allí pasó sus días entre escritos políticos y sindicales, libros, cartas, e incluso ganó las elecciones de Luz y Fuerza de 1971. En una de esas cartas, fechada el 26 de noviembre de 1971, escribió: “El rol de la clase obrera no es participar como socio menor y subalterno en las esferas del poder de la oligarquía y de la reacción, sino impulsar las transformaciones revolucionarias que cambien, en profundidad, este sistema de opresión, de explotación y miseria. El papel de la clase obrera es ser vanguardia, organizada y combativa, de los demás sectores populares para lograr la liberación social y nacional de los argentinos”[2].

                Lanusse decide trasladarlo al penal de Trelew, donde toma contacto con lxs máximxs dirigentes de las organizaciones revolucionarias que allí se encontraban detenidxs. Ante la fuga de lxs compañerxs, y sus posteriorxs fusilamientos a sangre fría, dice Vicente Zito Lema del recuerdo de un compañero: “Cada vez era más profundo el silencio en los calabozos… Nos fue ganando la tristeza más grande del mundo y, de pronto, de a poquito, alguien por la ventana comenzó: Compañeros… compañeros… compañeros… los quiero escuchar… compañeros no se caigan, porque si ustedes se caen ellos están muertos, pero está en ustedes que los hagan vivir… Y esa tonadita cordobesa fue la del Gringo Tosco, que estuvo más de veinte minutos arengándonos y diciéndonos que salgamos y ahí salimos todos de nuestro encierro y yo creo que fue por primera vez que se empezó a mencionar cada uno de los nombres de los caídos y todo el grupo gritaba bien fuerte ¡presente! El Gringo me enseñó algo muy grande, que la voz de los sin voz surge naturalmente”[3].

                El 23 de septiembre de 1972 recupera su libertad –por sexta vez-, y ante la proximidad de las elecciones de marzo de 1973, tuvo dos propuestas: la de la Alianza Popular Revolucionaria, del PC (Oscar Alende a presidente, el Gringo a vice) y la del Frente Antiimperialista y por el Socialismo (FAS, conformado por el PRT-ERP entre otros), a presidente. Para las segundas elecciones de 1973, y con la fórmula Perón-Perón como gran candidata, le fueron ofrecidas nuevamente las candidaturas, como la fórmula Tosco-Jaime que quería impulsar el FAS. Nuevamente, fueron rechazadas por el dirigente, pues consideró que resultaba inconveniente enfrentar al peronismo después de 18 años de proscripción, y con una gran masa de trabajadores que apoyaría esta fórmula. Aun así, el cántico “Tosco presidente del pueblo combatiente” lo acompañó infaltablemente en aquel tiempo, principalmente en el IV Congreso del FAS.

                Ya para 1974 los tiempos terribles se aproximaban: la provincia de Córdoba se encontraba con intervención federal mediante, la Triple A tenía en ese lugar a los Comandos Libertadores de América como sus representantes, y personajes muy cercanos al Gringo comenzaron a ser asesinados. En ese contexto se emite una orden de detención contra Tosco, quien debe pasar a la clandestinidad. “Estaba en un lugar al que sólo tenían acceso tres compañeros: uno por el sindicato, uno por el Partido Comunista y uno por el PRT”, según contaría uno de lxs más allegadxs al Gringo durante esos momentos, Roberto Habichayn, militante además de esta última organización. Habichayn además oficiaría como médico.

                Pese a ello, Tosco continúa escribiendo, redactando cartas y documentos, y participa de algunas reuniones. Pero es en este momento, y a raíz de una encefalitis, que comienza el tramo final de su entregada vida. La clandestinidad y la persecución son factores que juegan en contra de este problema de salud, y las fuerzas no ignoraban esto. Finalmente, se lo traslada a Buenos Aires, donde es tratado. Pero la enfermedad avanza y pese a todo, el 5 de noviembre fallece de una infección generalizada. Su círculo se arriesga y decide devolverlo a su provincia, donde una multitud de miles de personas lo despide. El dolor de ese momento, del arrebato de la vida de una persona que marcó otras cientos de vidas y todo un camino de lucha, se conjugó con el operativo dispuesto por las fuerzas armadas, que terminan desatando una balacera. Pero, como diría la dedicatoria del diario Los Principios: “vivió combatiendo por un poco más de luz, y cayó en la sombra, de pie y digno”. O como dijera él mismo, “yo no me planteo cómo tendré que morir, creo que mi fin será consecuente con mi lucha, no sé en qué circunstancia. Lo importante es morir con los ideales de uno. Ahora, no me gustaría morir habiendo traicionado a mi clase”. Y esa es una de las certezas que nos deja para siempre.




Notas

[1] Fundadores de la izquierda argentina. Dubkin, Claudia. 1° Ed. Capital Intelectual. Buenos Aires, 2008.

[2]La lucha debe continuar.Agustín Tosco. Buenos Aires, Rafael Cedeño editor, 1975.

[3]Agustín Tosco : un homenaje / Norberto Álvarez … [et al.] ; compilado por José Rigane. – 1a ed . – Ciudad Autónoma de Buenos Aires. CLACSO ; Mar del Plata : Sindicato de Luz y Fuerza -Mar del Plata; Buenos Aires : FETERA ; Buenos Aires : Fisyp ; Buenos Aires : CTA Autónoma. 2019

En memoria de Micaela Bastidas

Un 18 de mayo del año 1781 era asesinada Micaela Bastidas (1744-1781), esposa y compañera de Túpac Amaru II. Ella cumplió un rol de suma importancia en la lucha anticolonialista, con su participación en la rebelión contra la corona española, también junto a otras mujeres nativas; rebelión que sirvió de inspiración para los futuros movimientos independentistas hispanoamericanos.

Por esta resistencia y lucha, fue asesinada en la Plaza de Armas del Cusco junto a sus dos hijos, y luego también lo fue Túpac Amaru. Sus ideales y valores en torno a la justicia y la libertad deben ser recordados, así como también su reivindicación por el rol de las mujeres de pueblos originarios y la liberación de estas de su condición de doble opresión, en tanto mujeres y nativas; proclamando: “Por la libertad de mi pueblo he renunciado a todo”.

A 126 años del nacimiento de Augusto Cesar Sandino

Augusto Cesar Sandino nació un 18 de mayo de 1895 en Niquinohomo, Nicaragua. Fue un líder natural del pueblo que comandó la resistencia contra el ejército de ocupación estadounidense en su país. Comandante del “Pequeño Ejército Loco”, enfrentó con sus tácticas guerrilleras y maestría militar a una potencia mil veces más poderosa y logró la primera derrota del imperialismo norteamericano en Nuestra América. Sin embargo, los yanquis no se irían sin dejar su herencia: la Guardia Nacional, al mando de Anastasio Somoza (padre) que asesinaría a traición a Sandino e instauraría una sangrienta dictadura que se perpetuaría por cuatro décadas. En 1965, una nueva generación de revolucionarixs recuperaría el nombre prohibido de Sandino, su bandera Roja y Negra y encabezarían la revolución que en 1979 lograría derribar al somocismo e iniciar un camino de liberación nacional y social.

El legado de Sandino vive en todxs lxs revolucionarixs que saben que no hay ejército, ni potencia que pueda derrotar a un pueblo decidido a recuperar su soberanía e independencia. =========“Mi mayor honra es surgir del seno de los oprimidos, que son el alma y el nervio de la raza, los que hemos vivido postergados y a merced de los desvergonzados”, Augusto C. Sandino, 1927.

Al heroico pueblo de Viet Nam -DOSSIER

30 de abril de 1975 – 30 de abril de 2021

A 46 años del ingreso en Saigon del FLN como estocada final de la Campaña de Primavera, recordamos y recuperamos la experiencia extraordinaria del pueblo vietnamita, sus incontables sacrificios, y su victoria enfrentando al imperialismo norteamericano y su maquinaria de guerra sin igual, tras haber derrotado a las potencias invasoras japonesas y francesas décadas antes.

Tras más de tres décadas de ocupación imperialista en el sur de Viet Nam, el Frente de Liberación Nacional logró desalojar a la dictadura del ejército títere en el sur, liberando Saigón con la ofensiva “Ho Chi Minh”. Las tropas norteamericanas de ocupación se habían retirado dos años antes tras un fracaso sin antecedentes, con un proceso de rebelión social en su propio territorio y una descomposición de sus fuerzas armadas nunca vistas antes ni después en su historia. Pero en su retirada dejaron miles de asesores militares, mandos, agentes de inteligencia y muchísimos recursos materiales, dinero y armas, para intentar contener el avance revolucionario. La dictadura militar solo se sostuvo en pie esos dos años gracias al apoyo norteamericano. Ese apoyo no resultaría suficiente, y la guerra de liberación se haría incontenible.

La producción teórica, política y sobre todo la propaganda ideológica y el bombardeo cultural incesante del imperialismo respecto del desarrollo de la guerra,  su propia derrota, con sus versiones, justificaciones, y omisiones, son incontables.

La solidaridad de los pueblos con Viet Nam, las experiencias acumuladas para los pueblos del mundo, la importancia de la lucha anti racista en las propias filas norteamericanas, de la movilización social anti bélica y sus alcances en territorio estadounidense, la participación de la mujeres combatientes en el campo de la revolución, la descomposición de las propias fuerzas norteamericanas en territorio vietnamita como jamás había pasado, las concepciones ideológicas que guiaron a las fuerzas de liberación, su capacidad organizativa, sus proezas, y absoluta identificación e integración con el pueblo,  son mucho menos conocidas y difundidas. Con este pequeño homenaje nos interesa aportar solo algunos materiales y referencias que nos parecen significativas para quienes intenten bucear un poco más en esta historia, que la sentimos nuestra.

Algunos documentales:

“Hearts and Minds” – Corazones y Mentes (1974)

“Solidaridad Cuba y Vietnam”

“The U.S. vs. John Lennon”

Algunas películas de producción occidental, pero interesantes por su visión crítica:

“Pelotón”, película de Oliver Stone de 1986.

“Nacido el 4 de julio”, película de Oliver Stone de 1989.

“Heaven & Earth”, película de Oliver Stone de 1993.

“Apocalypse Now”, de Francis Ford Coppola de 1979.

Algunos textos y materiales que nos parecen sumamente valiosos:

“Las mujeres  del Vietcong” y “Crónicas bajo fuego”,  de los números 81 y 53 respectivamente de Revista Sudestada, realizadas por el entrañable e irremplazable Hugo Montero, que partió solo hace algunas semanas a ocupar su lugar junto a Osvaldo Bayer, Jorge Ricardo Masetti y Rodolfo Walsh. A sus amistades, compas y familia vaya nuestro inmenso cariño, otra vez.

Los libros “Guerra del pueblo ejército del pueblo” y “El hombre y el arma” del general Vo Nguyen Giap editados por editorial Cienflores recientemente. Algunos de los elementos centrales de los fundamentos ideológicos que orientaron a las fuerzas revolucionarias están en estos dos libros que creemos deberían estar en todas las bibliotecas de activistas de todas las corrientes.

El número especial de la revista “Cuba” de 1967 editada en la Habana. Un material producido con toda la seriedad de la Revolución Cubana y su compromiso de solidaridad con el pueblo vietnamita. [DESCARGA]

“La escalada como estrategia”, un texto del periodista austrliano Wilfred Burchett, corresponsal de guerra comprometido con los pueblos del mundo cubriendo y contando las aberraciones que el imperialismo cometía en su tiempo. Los textos de Burchett, si bien son famosos son muy difíciles de conseguir. En la década del  ´70 en nuestro país, según relatos de militantes revolucionarios de aquellos años, un libro titulado “Por qué triunfa el Vietcong” pasaba de mano en mano, pero no hemos dado con un ejemplar o una versión digitalizada aún.

“FLN. Dos meses con los patriotas de Viet Nam”. Este libro está formado por crónicas deMadeleine Riffaud. “Un día de julio de 1944, una muchacha, francesa mató de un tiro a un oficial alemán. En las jornadas de la liberación de París, sus compañeros del maquis la rescataron de las celdas de los condenados a muerte. Las torturas nazis no habían abatido su ánimo y prosiguió combatiendo hasta el fin de la guerra. Más tarde, con una granada en la mano detuvo un tren en el que trataban de huir muchos ocupantes hitlerianos. Esa muchacha era Madeleíne Riffaud que en la posguerra, continuó luchando contra el fascismo en todas sus formas en el ejercicio de un periodismo militante y revolucionario. La mejor prensa francesa la destacó en muchos puntos del mundo donde los pueblos peleaban por su liberación nacional y social. Estuvo en Argelia (y resultó herida antes de que los argelinos conquistaran la independencia), estuvo en Bizerta cuando el bombardeo. Algunas de sus mejores crónicas fueron escritas a fines de 1964, mientras se desempeñaba como enviada especial del diario “L´Humanite” y luego publicados en un libro editado con el título: “De nuestra enviada especial”. Volvió luego a Vietnam y pasó dos meses con los combatientes del Frente de Liberación Nacional.”

“Soldados de Primera, ciudadanos de segunda. La experiencia de los negros en el ejército norteamericano, de la Guerra Civil hasta la Guerra de Vietnam”. De Alejandro Marcelo Boyadjian.

“Viet Nam: la rebelión de los soldados negros”. De Joel Geier. Adjunto en el siguiente link: https://www.lahaine.org/mm_ss_mundo.php/vietnam_la_rebelion_de_los_soldados_por9

Estos últimos dos artículos aportan importantes elementos sobre el papel del racismo entre las tropas norteamericanas, tanto en la explicación de por qué las bajas eran desproporcionadamente más entre los soldados negros como la lucha política hacia adentro de las fuerzas de ocupación, la lucha antirracista y la solidaridad con el pueblo invadido, los motines y la descomposición de las fuerzas de ocupación al punto de ser incapaces de combatir. Un aspecto muy poco conocido de la guerra.

Inti Peredo

Guido Álvaro Peredo Leigue, “Inti”, fue un político, guerrillero, escritor, revolucionario boliviano que nació en Cochabamba el 30 de abril de 1937. Fue militante del partido comunista boliviano ocupando diversas responsabilidades Su carácter internacionalista lo demostró brindando ayuda al  periodista Jorge Ricardo Masetti en la organización del Ejército Guerrillero del Pueblo y también colaborando con  revolucionarios peruanos.

Luego de ser contactado por José María Martínez Tamayo, “Ricardo”, para iniciar los preparativos del foco guerrillero, llega a Cochabamba el 12 de noviembre y 15 días después se une en la selva a la guerrilla del Che. Cuando el 31 de diciembre Monje los visita en Ñacahuazú y les impele a abandonar la lucha, encuentra en Inti, su hermano y los cinco militantes del Partido que le acompañaron, la negativa a esa actitud traidora. Tras el combate de la Quebrada del Yuro, Inti se sobrepuso al dolor de la pérdida del extraordinario dirigente, del hermano y demás compañeros, desempeñando un importante papel en la salida del pequeño grupo de combatientes de la zona insurgente.

Cumpliendo con el juramento que realizó con el resto de los guerrilleros sobrevivientes de continuar la lucha, preparó la segunda guerrilla y decidió marchar a Cuba. Al regresar a Bolivia lanzó su Manifiesto en el que decía: Volveremos a las montañas. En donde anuncia el reinicio de la lucha. Inti murió cuando estaba preparando la segunda guerrilla en las selvas. Luego de resistir contra 150 policías que rodearon la casa donde estaba, alertados por algún delator. Resistió una hora pero fue gravemente herido por una granada. En la cárcel lo torturaron salvajemente pero se sobrepuso sin delatar a nadie hasta que le dieron muerte.

En 1968 escribió una carta a Fidel en la que en una parte decía “El triunfo de la revolución cubana ha señalado un nuevo camino a nuestros pueblos saqueados, humillados y asesinados por el imperialismo y sus peleles de cada país, el único posible, es de la lucha armada. Ha sepultado también las absurdas teorías de fatalismo geográfico que subordinaban el destino de nuestros pueblos a la amistad y “ayuda” de Estados Unidos. Y por encima de todo, esta revolución ha enseñado que la libertad, la independencia y la justicia para los pueblos oprimidos sólo se conquistan con los sacrificios más elevados del hombre. Lucha que, como la de Cuba, ofrecen a la historia el coraje de un Abel Santa María, José Echeverría, Frank País, Camilo Cienfuegos y tantos otros. Demuestran que tales bienes se arrancan luchando y no mendigándolos desde cómodas y tranquilas bancas parlamentarias.” El ejemplo cubano al que hace referencia en estas palabras, él lo llevo a cabo hasta las ultimas consecuencias y las cualidades de estos revolucionarios que con admiración nombraba, él las supo reunir .

Y como dijo en un entrevista su compañera de lucha  Anna Elena Recacoechea recordándolo “fue un hombre del Che, que no traicionó nunca a su jefe ni a su pueblo, y que cada vez que se diga Inti, como en quechua significa Sol, me parecerá que se dirá: el Sol sigue alumbrando la lucha”

¡LA GUERRA CONTINÚA!

¡VICTORIA O MUERTE!

A 32 años de la partida de Raúl Sendic

Un día como hoy de 1989, fallecía un destacado compañero revolucionario y ferviente
militante socialista, Raúl Sendic, conocido por sus seudónimos como “Bebe” o “Rufo”.
Nacido en Uruguay, desde muy jóven se definió ideológica y políticamente por el
socialismo para luego continuar su militancia, en dicho país, en el Movimiento de Liberación
Nacional- Tupamaros, habiendo sido uno de sus fundadores y dirigentes.

Un compañero suyo expresaba: “Una cosa grande que tiene Raúl es que sabe definir a
los hombres ‘al metro’ para lo que sirve cada uno. Es una persona que te da confianza. Esté
donde esté no te protege, en el sentido de una actitud paternalista, en el sentido de disimular
una situación grave, sino que aporta la serenidad necesaria para afrontarla y aprovechar las
posibilidades existentes”.

Actitudes a destacar tenía a montones. Así, en el momento de su detención, cuando se
les comunicó a él y a sus compañerxs su calidad de rehenes del régimen y que podrían ser
fusilados en cualquier momento, Raúl fue terminante “Podrán fusilarnos, pero no podrán
detener la lucha del pueblo”.

Sobre él, Mario Roberto Santucho recordaba y pronunciaba:
(Raúl mantenía) “La misma actitud de firmeza inquebrantable ante el enemigo, la
misma confianza que siempre mantuvo en las reservas del pueblo, la confianza
segura -y más aún el convencimiento- de que nada se opondrá a la marcha
victoriosa de los explotados, porque ese es el sentido en que camina la historia.
Desde la prisión, lo mismo que antes desde su puesto de combate, Raúl Sendic
encarna —junto a los miles de patriotas prisioneros— la voluntad de lucha del
pueblo oriental y su determinación de vencer”.

En recuerdo del compañero, una vida dedicada a la lucha por la liberación del pueblo
¡Hasta la victoria siempre!

¡Hasta Siempre Zurdo!

Ayer partió el Zurdo, tuvo Covid. Un imprescindible. Un compañerazo, militante hijo de este pueblo. Militó en el Comando Che Guevara, en el PRT-ERP, y toda la vida, hasta ayer. Era la imagen viva de eso que pensaban los milicos de los «Perros»: ¡un irrecuperable!

El tipo estuvo preso en el penal de Rawson, en el bien llamado «pabellón de la muerte», en la Unidad Nº9 de la Plata y en Sierra Chica. Durante el onganiato primero, y desde fines de 1973 hasta que cayó la dictadura genocida, después. Y no hubo jaula, tortura, ni tormento que pudiera quebrar la ternura militante del Zurdo.

El Zurdo, Rubén Suárez, rosarino, laburante, de origen humilde, inició su despertar político a fines de los ‘60. Participó en el rosariazo y en las primeras acciones armadas en su ciudad natal. Cuba, el Che, Massetti, Tosco y la CGT de los Argentinos se convierten en su faro, en las referencias que le darían carbón a su corazón revolucionario. Y, por supuesto, «La Flaca», Cristina, su compañera de toda la vida, «unos ojos azules que me encandecieron».

En sus primeras experiencias sindicales aprendió a odiar a la burocracia entreguista. Le tocó hacer la colimba y supo hacer lo mismo con los milicos. La idea que la dictadura duraría 20 años, como decía Onganía, incendió a él y toda su generación.

Cuando salió de la cárcel siguió militando, pensando siempre que no hay salida en los marcos del capitalismo. Apostando a las y los de abajo. A lxs laburantes. Fue uno de los pilares de la CTA-A de Santa Fe, un referente de esos que escasean, que viven como hablan.

Cuando cruzabas unas palabras con él o cuando tenías la oportunidad de escucharlo en alguna charla, arrancaba siempre por el amor. Era guevarista, perretiano, se le notaba mucho. Su partida deja un hueco enorme. Deja un legado, una invitación, un compromiso.

¡Hasta siempre Zurdo querido! Con tu ejemplo, seguiremos dando esta batalla por cambiar todo lo que deba ser cambiado.

¡AVOMPLA!

¡Hasta la Victoria Siempre!

«Todo el poder al pueblo». A 53 años de la primer publicación de The Black Panter Community News

Un repaso del movimiento de liberación antiimperialista de los Panteras Negras en EEUU

El 25 de abril de 1967 se publicaba por primera vez The Black Panter Community News, prensa del Partido por la autodefensa Pantera Negra, fundado en octubre de 1966. Ya en su primer tapa señalaba los claros objetivos políticos que traería la organización anticapitalista más emblemática de EEUU durante la guerra fría: la responsabilización policial de la persecución a la comunidad negra y la agitación por una autodefensa armada contra los intereses del liberalismo blanco norteamericano. 

Tomar las calles: contexto de surgimiento 

La primer célula del Partido Pantera Negra surge para la conformación de patrullas armadas de monitoreo civil contra la brutalidad policial, conformada por militantes armados según la ley norteamericana, con cámaras fotográficas, grabadoras y el mismo código legal para impedir a la policía cometer injusticias. Esto fue poco más de diez años después de que Rosa Parks volviera a darle vida al movimiento contra el segregacionismo negro a partir de su negativa a sentarse en la parte de atrás del transporte público, como estaba reglamentado en EEUU hasta 1955. 

A partir de allí múltiples figuras y sectores sociales comenzaron a organizar por distintos medios la visibilización del racismo en toda la estructura del país. Múltiples movilizaciones se extendieron a partir de entonces, con revueltas que fueron ascendiendo en conflictividad y llegaron a 200 manifestaciones por año que podían durar más de cinco días, como los Disturbios de Watts (Los Ángeles) contra el accionar policial y la propiedad privada, fortaleciendo el movimiento por los derechos civiles. 

Esto llevó en ascenso la voz de  personalidades como Malcolm X y Martin Luther King, quienes fogoneaban por la alianza del movimiento negro con las masas movilizadas contra la guerra de Vietnam, la clase obrera y los sectores estudiantiles. Las diferencias entre estos dos referentes (Malcolm X directamente se pronunciaba en la televisión blanca a favor de la revolución y emancipación vietnamita, mientras que Luther King hacía hincapié en repudiar la ofensiva represiva con métodos pacíficos y la política de “poner la otra mejilla”)  llevaba a la inexistencia de una dirección del movimiento que se gestaba en cada ciudad de norteamérica. 

Este fue el lugar que el PPN comenzó a ocupar luego de su fundación el 15 de octubre de 1966, desencadenada por dos hechos principales: el asesinato de Malcolm X en 1965 por las fuerzas de inteligencia estadounidenses, demostrando que tener un discurso anticapitalista y antiracista era declararse enemigo de norteamérica, y el anuncio de que para principios de 1966 el 23% de los yankis muertos en la guerra de Vietnam eran soldados negros, que representaban un 11% de la población total. Esta demostración del racismo en la conformación de las unidades militares intentó ser dispersada por la propaganda oficial a favor de la intervención en Vietnam con el eslogan “El único color que reconocemos es el verde oliva”. Sin embargo, la política de persecución policial y civil que pedía la sumisión negra en el país, demostraba que la democracia para la gente negra no existiría más que como promesa, en su propio territorio o en las trincheras. Los muertos negros del ejército y los de los ghetos expresaban la modernización de la política colonial blanca del primer mundo.

A partir de allí, la lucha por la búsqueda de una conciencia nueva de la colectividad llevará a que la constitución del PPN tuviera una fuerte impronta estética y cultural con la que acompañaron desde un primer momento las acciones callejeras (denominadas “patrullajes”) donde grupos de hombres y mujeres sorprendían a la policía en golpizas y la hacían retroceder. A su vez, tan sólo cinco meses después de su fundación, fueron invitadxs a Cuba en 1967 por el gobierno revolucionario castrista y utilizaron frases del Che como “Donde la muerte nos sorprenda, que sea bienvenida”, para hacer el trabajo de agitación desde su prensa. 

Esto llevó a que rápidamente el gobierno norteamericano lxs señalará como una de las principales organizaciones enemigas para la seguridad nacional e interna, y comenzará con reformas legales para controlar las tenencias de armas de las panteras. A pesar de las primeras acciones del gobierno estadounidense por debilitar la organización del PPN, el gran impacto generado por su política de agitación (400 mil ejemplares repartidos semanalmente de la tirada de su periódico) y por acciones que iban desde la intervención en ruedas de prensa de Ronald Reagan con banderas del partido y armas, hasta los relevamientos comunitarios de condiciones de vida de la comunidad negra llevó a que rápidamente creciera en número y diversificara su accionar social. 

EMORY PLACA 1

Reivindicaciones y acción política

Con aproximadamente cinco mil miembros activos y más de 50 bases operativas impulsada junto a simpatizantes y vecinxs, las panteras negras sostuvieron comedores donde alimentaban a más de 200 mil niñxs por día, una Escuela de Liberación para sus propios hijxs, que eran expulsadxs de la educación blanca por cuestionar la historia oficial, una Clínica Popular Gratuita de Investigación Médica que contaba con ambulancia, el Programa de Ropa Gratuita, y el Programa de Traslado Gratuito a prisiones para familiares de detenidxs y para lxs miembrxs de la comunidad negra que terminaran su condena.

A estas acciones ellxs las llamaban “Programa de Supervivencia en espera de la Revolución”, puesto que en su inauguración como partido del pueblo habían establecidos 10 puntos de reivindicaciones programáticas, por las cuales iban a luchar para instalar como demanda en el escenario público de la sociedad de los sesenta la necesidad de una revolución social. 

Estos diez puntos escritos por los fundadores del Partido, Huey P. Newton y Bobby Seale, incluían reclamos como pleno empleo, acceso a viviendas decentes, educación no colonialista, el cese del robo blanco y capitalista, libertad a los presos detenidos por la criminalización racista, el repudio al Ejército fascista y al aparato policial, libertad y autodeterminación internacionalista, para la comunidad negra en EEUU, en África y para los pueblos oprimidos en todo el mundo.

Esta fue la base de las acciones en conjunto con los Boinas Marrones, activistas del movimiento indígena americano, el apoyo al pueblo Palestino, la instalación de una sede en Argel, el ofrecimiento televisado de enviar hombres a luchar en favor de la revolución vietnamita y contra el ejército yanki, y demás acciones anticolonialistas. 

La influencia del Libro Rojo de Mao y de Los Condenados de la Tierra del filósofo francés Frantz Fanon llevaron al posicionamiento anticapitalista del movimiento y a la producción teórica de Stokely Carmichael y Charles Hamilton del término hoy conocido mundialmente Poder Negro (Black Power). Este  parte de comprender a la comunidad negra en eeuu como un pueblo subdesarrollado en el propio medio del Primer Mundo, haciendo indispensable el reconocimiento de toda la “gente negra” como parte del Tercer Mundo, y como tal en compromiso con las luchas revolucionarias de este contra la opresión estadounidense.

La concepción antiimperialista y contra el Poder Blanco de la sociedad capitalista y liberal parte de definir al racismo como aquellas decisiones políticas que favorecen el enriquecimiento de una clase social blanca en el mismo movimiento en que subordina un grupo racial y logra dominarlo. Así el poder blanco se tiende a partir de la relación colonial establecida por la expansión europea en las condiciones que dieron paso al surgimiento del capitalismo, y se mantiene vigente como parte estructural del modelo hegemónico de dominación a partir de la actual situación colonial en 3 campos: el político, el económico y el social. 

La naturalización de las ventajas de blancxs sobre la comunidad negra, el pensamiento conservador vigente de la república democrática estadounidense, la extensión de “recompensaciones” materiales individuales para negrxs “bien adaptadxs” que se insertan en la política bipartidista yanki haciendo política colonial, son parte de las fronteras políticas establecidas para la comunidad negra por el poder blanco. A partir de esto lxs panteras rechazaban la promesa democrática de la política estadounidense, y se enfrentaban al poder judicial y político de forma pública, planteando la necesidad de modificarlo de pies a cabeza.

En el plano económico, la desigualdad de acceso a los recursos a partir de la privación económica de lxs ciudadadnxs negrxs se mantiene como marca de la dependencia de las colonias con el colonizador. La construcción de ghetos en eeuu ha sido parte de la concepción racista de la estructura de opresión. Esto se vislumbra cuando en 1965 se publica la tasa de desempleo del país, evidenciando que lxs negrxs con secundario completo tenían menos oportunidades laborales que lxs blancxs sin estudios, a pesar de la fuerte campaña de “integración” iniciada por el reformismo norteamericano. Esto se evidencia a su vez a nivel salarial, con sueldos hasta un 10% por debajo de lxs blancxs. 

Esta situación de enajenación perpetuada por lo que llamaban el círculo de pobreza, deviene de la colonización social extendida desde la esclavitud y persistente luego de las proclamaciones de libertad y emancipación negra en toda América. Para las panteras negras la proclamación antiimperialista partía de una profunda identificación de su porvenir con la violencia sanguinaria que sufrieron los habitantes de África a partir de la colonización europea y su comercialización como esclavos en América. Mientras lxs indígenas del “Nuevo Mundo” eran objeto de la misión genocida y “civilizadora” del imperialismo, lxs negrxs eran vendidos como animales para el provecho de los amos blancos en plantaciones, siendo degradadxs moral y espiritualmente de innumerable cantidad de formas, con expectativas de vida que no superaban los treinta años. 

La esclavitud en el tercer mundo a la par del discurso democrático de libertad y fraternidad en los países colonizadores fue lo que fijo la posición superior de lxs blancxs en la sociedad americana, siendo la piel negra la condición de ser víctima de múltiples mutilaciones por ser objeto de propiedad legítima, a quienes no cubrían los derechos de la oligarquía blanca. Así, el amo colonial es quien construyó la idea de “comunidad negra”, y también quien construyó el nacionalismo norteamericano. Esta idea es central para el pensamiento de las panteras negras, pues desde su concepción ser norteamericano es ser blanco, y lxs ciudadanxs negrxs que formarán parte de la política de asimilación republicana y levantarán la bandera de EEUU pasaban a ser traidores, racistas blanqueados social y psicológicamente para la colaborar con el capitalismo y la colonización. Es por esto que destinaban grandes esfuerzos a que su prensa llegara a todos los rincones, incluyendo los soldados negros en Vietnam, convocándolos a bajar las armas y boicotear la empresa imperialista y racista, obteniendo el apoyo de un 76% de ellos en todas las ramas del ejército y en un gran sector de soldados blancos, debido a la extracción obrera de la mayoría de los miembros razos.

El Black Power se configura como un llamamiento a la unidad de toda esa comunidad negra, pero no con la retórica de “visibilización”, sino de partir de la historización y valorización de la necesidad de definirse a sí mismxs desde sus palabras para dar el salto de ser un grupo objeto a constituirse en pueblo sujeto participante en la creación de bases de poder y fuerza. Para lxs panteras la historia del “enegrecimiento” de lxs orpimidxs como grupo y no como individuxs debía concluir con la construcción de una sociedad democrática para las amplias mayorías, no aspirando a buscar los mismos fines de la sociedad blanca, sino una que partiera de la construcción de los movimientos de liberación.

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Reacción del gobierno yanki e impacto de las panteras 

El auge de las panteras y el largo alcance que tenían sus convocatorias desde The Black Panter Community News llevó al colapso más de una vez a grandes ciudades de Estados Unidos, con movilizaciones que eran reprimidas dejando saldos de miles de heridos y centenares de edificios del establishment destruidos. 

Con el éxito del Black Power en el escenario cultural, la alzada en conflictividad política, y los numerosos enfrentamientos entre sus miembrxs y las fuerzas policiales, el FBI incrementó su política de vigilancia y creó, con una partida de 22 millones de dólares, el programa COINTELPRO. A través de él monitoreaba las comunicaciones de lxs miembrxs del partido, haciendo que varixs tengan que pasar a la clandestinidad o al exilio en Cuba. 

Con el tiempo esta política de ofensiva del gobierno norteamericano adquirió dimensiones similares a las de persecución de los militantes políticxs en el tercer mundo durante las dictaduras genocidas: acribillando militantes en sus casas, reclutando más de 700 infiltradxs que llegaban a altos puestos dentro del partido, persiguiendo a simpatizantes y enviando cartas falsas para incentivar divisiones internas. 

Hacia fines de los ‘70 la organización se parte en dos, y comienza una etapa de larga descomposición hasta desaparecer por completo en 1982.

A pesar de esto mucho de la herencia política de las panteras siguió haciendo eco en las acciones colectivas de diferentes movimientos sociales estadounidenses.

El ejemplo más claro es el Manifiesto del Combahee River Colective de los años ‘70, donde muchas ex militantes panteras negras participaron exponiendo la trilogía de clase, raza y género como las opresiones que sufrían dentro de la sociedad capitalista norteamericana, el movimiento feminista liberal blanco, y el movimiento negro.  

Muchas de ellas habían tenido tareas de alto cargo al interior del Partido Pantera Negra, participando de las acciones callejeras y de la toma de decisión junto con sus compañeros varones, y habían establecido como una parte importante de la re-educación de lxs militantes que se incorporaran al partido la despatriarcalización, entendiendo que la conciencia colonial blanca se sostenía a su vez por las desigualdades de género en la órbita familiar, económica y social con las tareas que se asignaban a las mujeres.

Esta discusión fue llevada por muchas de ellas al interior del movimiento feminista de la segunda ola y en contraposición del feminismo negro burgués del National Black Feminist Organization, quien agitaba por la “guerra de los sexos”, estableciendo que el empoderamiento de las mujeres negras sería a partir de la asunción de cargos políticos en la estructura norteamericana. En contraposición de esto, las autoras del Manifiesto establecían la necesidad de que el movimiento negro feminista sea solidario con todas las luchas de trabajadores que se opusieran al imperialismo norteamericano en su avanzada neoliberal.

También incentivaron el crecimiento de organizaciones de la comunidad negra en todo el mundo y por la autodeterminación de los pueblos, como puede verse en la participación de figuras emblemáticas en las luchas de África, así como la adhesión de Emory Douglas al Ejército Zapatista de Liberación Nacional  en México.

Si bien el trabajo de exterminio de militantes y de las reivindicaciones e historia de lucha del PPN por parte del gobierno norteamericano ha sido minucioso y exitoso, la agitación de los sobrevivientes de los actuales ghetos neoyorkinos, tomando la calle en distintos momentos de los años posteriores, como en los “Disturbios de 1992” contra la justicia clasista, y 2014 contra la política racista de Obama, ha despertado en muchos sectores la necesidad de la recuperación de la tradición antirracista y antiimperialista que supieron marcar lxs miembrxs del Partido por la Autodefensa Black Phanter, en la construcción de una conciencia nueva y una sociedad viable para lxs oprimidxs de todo el mundo.

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Dossier Panteras Negras

Con el objetivo de recuperar estas discusiones y de profundizar en algunos aspectos que traemos y hacen a la vida política del Black Phanter Party y a la importancia de su lucha, acercamos estos documentos para que sean de libre acceso y nos permitan seguir construyendo una política de lucha anti-racista, antiimperialista y por el socialismo.

  1. Paratti- Sobre la fundación del partido y sus objetivos.
  2. Entrevista a Emory Douglas- Principios y legado del movimiento
  3. Boyadjian- Los soldados de la resistencia negra
  4. Martinez- Interseccionalidad en el movimiento de mujeres negras de EEUU
  5. Prensa OR- Recopilado, experiencias e impacto de la prensa del PPN en el ejército.

A 151 años del nacimiento de Lenin

A 151 años de su nacimiento de Lenin sigue vivo como maestro revolucionario, como vocero de la necesidad de una organización, de un partido con una estrategia para la lucha por el sueño de una sociedad sin clases, una sociedad comunista, ecologista y feminista.

Si Marx y Engels son considerados como los grandes teóricos de la crítica económico-política al capital, Lenin lo es en relación con lo estrictamente político. Su teoría y práctica siguen ofreciendo claves para la lucha por el poder, para la disputa por una nueva hegemonía social.

Nos lega una estrategia con especial énfasis en las formas organizativas del partido revolucionario, como centro de agrupamiento y de dirección de las luchas y de los movimientos emancipatorios, como operador estratégico. El partido es el arma y la herramienta de la clase trabajadora para desplegar su acción de agitación y propaganda, expandir su influencia y fortalecer la resistencia contra la explotación y el dominio del capital.

Lenin nos deja la rica experiencia de los primeros años de la revolución rusa, con su desarrollo de los soviets y la autogestión obrera de la producción, con la reforma agraria e innovaciones sociales tan revolucionarias como la aprobación del derecho al aborto o la facilitación de los divorcios. También, por supuesto, la creación y el impulso de la Tercera Internacional, como organización para extender la ola revolucionaria al resto del mundo.
Quienes somos de izquierda e integramos diversos movimientos populares de resistencia y lucha podemos seguir extrayendo de la acción y las prácticas de Lenin fuerzas y propuestas de organización que ayuden a potenciar el ímpetu subversivo de los sectores subalternos en resistencia.

Por eso hacemos nuestra la famosa frase del máximo referente soviético: “Es preciso soñar, pero con la condición de creer en nuestros sueños. De examinar con atención la vida real, de confrontar nuestra observación con nuestros sueños, y de realizar escrupulosamente nuestra fantasía”.

Feliz Cumple Roberto!

Por Euge L.

Roberto Jorge Santoro nació el 17 de abril de 1939 en la ciudad de Buenos Aires. Además de poeta, Santoro incursionó en varios oficios: vendedor en puestos de mercado, empleado en el Sindicato de Músicos, pintor y preceptor en un colegio secundario. 

Publicó su poesía en múltiples títulos, como “Oficio desesperado” (1962), De tango y lo demás” (1962), “El último tranvía” y “Nacimiento en la tierra” (1963), “Pedradas con mi patria” (1964), “Prontuario de mi corazón” (publicado como una serie de poemas en el diario La Capital de Mar del Plata, 1966), “En pocas palabras” (1967), “Literatura de la pelota” y “A ras del suelo” (1971), “Uno más uno humanidad” y “Desafío” (1972), “Las cosas claras “ y “Poesía en general” (1973) y “No negociable” (1975). Poseedor de una mirada casi como un lienzo en blanco para captar la esencia de lo popular, el poeta retrataba a la perfección los escenarios propios del tango, el fútbol, la nostalgia de la infancia, los amores, la militancia, el horizonte socialista, la esperanza o por, otro lado, el horror del terrorismo de Estado, destacando que con la misma facilidad podía hacerlo desde el humor o el más visceral de los dolores. 

Pero más allá de su prolífica obra, sus legados trascienden lo meramente literario y nos dejan entrever otras facetas del artista. Entre estas aristas nos encontramos con proyectos artísticos colectivos -no sólo de la palabra, sino de múltiples disciplinas artísticas como el dibujo, la música, etc.- como lo fueron Barrilete, Editorial Papeles de Buenos Aires o el grupo Gente de Buenos Aires. Con respecto al primero, no sólo era una revista de poesía, o un sello editorial, sino que al decir de Leopoldo Juan González (PRT-ERP): “era sacar la poesía a la calle (…), poner la poesía en la vereda, la poesía en el bolsillo del trabajador”. Es así que devino en distintos recitales, lecturas, “informes” -como llamaba Santoro a los cuadernillos de poesía que tenían una temática en particular por cada edición. Cabe señalar el editado por la Comisión Familiares de Presos Políticos Estudiantiles y Gremiales (CFPPEG), en conjunto con el grupo Barrilete y el Frente de Trabajadores de la Cultura (FATRAC), donde mediante fotos, consignas, testimonios y demás textos (entre los autores se encuentra Santoro), rinden homenaje a lxs caídxs en Trelew. Lo colectivo por sobre lo individual, autogestión, el arte del y para el pueblo, y a esto lo enseña para siempre y desde la experiencia. 

“y una sola bandera que nos guía: /la de la resistencia popular” 

“si mi poesía no ayuda a cambiar la sociedad / no sirve para nada / Roberto Santoro”

En estos dos pequeños extractos se puede vislumbrar su compromiso militante. En una primera instancia puede verse esto en su incursión sindical mediante la creación de la Agrupación Gremial de Escritores (AGE), como medio para presentarse a las elecciones de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE). Roberto también fue militante del PRT-ERP, del Frente Antiimperialista y por el Socialismo (FAS)  junto a Haroldo Conti y en el Frente de Trabajadores de la Cultura (FATRAC). En palabras de él mismo: “hay poetas y poetas. Hay compromisos y casamientos, reformas y revoluciones. (…) Hay también otros que conociendo la necesidad de profundizar en el nada fácil oficio de la palabra, comprometen su vida, tratando de sumar a las luchas del pueblo una palabra caliente, que se necesita, que sirva, que sea revolucionaria. (…) se hace necesario tomar definitiva conciencia de que: o todo para cambiar la sociedad, o todo para nada”.

El 3 de junio de 1976 denuncia, mediante una carta a la Confederación de Escritores Latinoamericanos, la persecución y desaparición de varios de sus compañeros, la cual finaliza finaliza: “Hermanos, discúlpenme la letra, no tengo máquina donde estoy. Compréndanme, compréndannos. De todas maneras somos optimistas. Esto recién ha comenzado. El presente de lucha, el futuro es nuestro”.

El 1° de junio de 1977, hombres de civil lo secuestran afuera de la escuela secundaria donde trabajaba como preceptor, en el barrio porteño de Once, encontrándose en la larga lista de desaparecidxs que la más sanguinaria y atroz dictadura contrarrevolucionaria dejó. Aún así, el “ escritor surrealista, es decir, realista del sur”, como él mismo se definía, perdura en un legado de lucha, palabras y consignas grabadas a fuego en la memoria militante y popular.

Vilma Espín, sin las mujeres no hay revolución

Dirigente de la Revolución Cubana, Vilma participó activamente en el Movimiento 26 de Julio y dirigió la coordinación clandestina en la provincia de Oriente. Más tarde, se sumaría a la guerrilla en el Segundo Frente Oriental Frank País, hasta el triunfo de la Revolución en 1959.

Después, su papel fundamental fue el de impulsar el movimiento de mujeres. Es en este sentido que desde 1965 se encargó de la organización de la Federación de Mujeres Cubanas, y encabezó la delegación cubana al Primer Congreso Latinoamericano sobre Mujer y Niños que se realizó en Chile en 1959. También estuvo a la cabeza de las delegaciones cubanas a las Conferencias de la Mujer realizadas en distintos países.
Asimismo, fue miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y del Buró Político, así como de la Asamblea Nacional y el Consejo de Estado, ocupando diferentes cargos en el estado.

LA DULCE VOZ

Dicen que ella
delgada y frágil llegó a la Sierra
con cantos de esperanzas y una mochila de velas.
Dicen que delgada y frágil
llegó a la Sierra con noticias nuevas,
con besos de encomienda
con abrazos de amores
y con balas
con pertrechos
con sonrisas guardadas
al fondo de una queja.

Niña bonita guardada de sus padres
se fue a la Sierra para ser el canto
que todos oyeran.

Aquí: Radio Rebelde
decía la voz más dulce de la tierra
y la dulce tierra se volvió Rebelde.

La Rebelde se hizo Revolución,
la Revolución se hizo Cuba
y la delgada y frágil cambió su voz
por miles de voces tan dulces
que ni la caña de azúcar
ni la guayaba madura
pudieron aplacarlas.

Se llamaba Vilma Espín
La de la voz más dulce de la tierra
hoy canta en una estrella.

Tania Roura

A 45 años del Golpe Las deudas son con el pueblo y las reclamamos en las calles

Este 24 de marzo -un histórico compromiso de movilización, lucha y memoria- no es una fecha más. No sólo porque se trata del 45 aniversario del golpe de Estado que abrió paso a la dictadura más sangrienta de nuestra historia sino también porque para muchxs va a implicar una vuelta a las movilizaciones callejeras después de un año de restricciones por la epidemia de coronavirus. Y en este contexto de grave empeoramiento de las condiciones de vida y de preocupantes señales políticas del Gobierno del Frente de Todos, la recuperación de la calle es más importante que nunca.

En una simultaneidad significativa, mientras estemos marchando con el Encuentro Memoria Verdad y Justicia (con consignas históricas como Cárcel común a los genocidas, Apertura de los archivos de la dictadura, Libertad a lxs presxs políticxs o Restitución de lxs hijxs apropiadxs, sumadas a otras de actualidad como Salud y vacunas para todxs, Basta de femicidios, Contra la impunidad, el ajuste y la represión de ayer y de hoy, No al pago de la deuda, Fuera el FMI, Por el triunfo de las luchas obreras y populares, No a la megaminería) el ministro de Economía Martín Guzmán se reunirá en Washington con los representantes del Fondo para negociar las condiciones de pago de una deuda tan multimillonaria como ilegítima.

Esta claudicación que carga al pueblo argentino con el compromiso de pagar los millones de dólares que fugaron las huestes macristas no es la única del gobierno de Alberto Fernández tanto en términos económicos (la vergonzosa retirada luego del amague de estatización de Vicentin, la suspensión del pago del IFE, el descongelamiento de tarifas y alquileres, los constantes subsidios y beneficios a las grandes empresas mientras los salarios siguen perdiendo ante la inflación, el pago en cuotas para el postergadísimo aporte único de las grandes fortunas, etc.) como en cuestiones sociales y de derechos humanos (el desalojo de Guernica, el apoyo al impresentable de Sergio Berni, las decenas de casos de gatillo fácil o de violencia policial como el de Facundo Castro, el anuncio de creación de nuevas cárceles por parte de Kicillof tras las muertes en motines por las malas condiciones de detención y la quita del derecho a las visitas, las represiones en Formosa, Jujuy, Chubut y otras provincias, la falta de respuesta ante los femicidios y travesticidios o ante las consecuencias de la pandemia en sectores pobres expresadas por falta de acceso a servicios mínimos como en el caso emblemático de Ramona, la criminalización de la lucha ambientalista, la pobre reacción ante el ecocidio que implican los cientos de incendios por intereses inmobiliarios y extractivistas, entre muchas otra noticias que jalonaron esta etapa).

Sin caer en la inútil y equivocada consigna de “son lo mismo”, porque claramente este Gobierno representa a una coalición de sectores políticos y empresariales distinta de la runfla macrista, es innegable que en muchos aspectos clave hay continuidades y no rupturas. No se ha multiplicado el endeudamiento internacional pero se ha decidido honrar la deuda, se sostiene la apuesta al extractivismo ecocida (especialmente agropecuario y megaminero) como apuesta para la generación de divisas, se busca un “pacto social” entre los gremios y las empresas que sostuvieron a Cambiemos del que no puede salir nada más que un nuevo ataque a los salarios, se sostiene políticamente a los más impresentables representantes del poder feudal de las provincias, se insiste con el discurso de priorizar la vida mientras que hace meses se optó por poner en marcha de la economía a cualquier costo.
En ese escenario, es lógico que la apuesta oficial para este 24 de marzo sea la desmovilización. No por cuidar la vida, como afirman, porque distintas organizaciones y movimientos sociales afines al oficialismo que no nos acompañarán en las calles este 24 vienen de organizar diversos actos masivos sin reparo alguno (el último para festejar al Papa Francisco en Luján), sino para evitar que los reclamos
populares tomen las calles. Pero si hay algo que hemos aprendido de nuestra historia es que las conquistas a favor de los de abajo no surgen de las negociaciones de escritorio o de las roscas parlamentarias sino de la movilización y el compromiso combativo.

Sin que sirva de justificación para la tibieza alfonsinista del Gobierno, sabemos que la ofensiva neoliberal es global. En la pandemia no sólo las grandes empresas multinacionales y los millonarios multiplicaron sus capitales sino que además se multiplicaron los discursos de odio y los ataques xenófobos y patriarcales de las nuevas derechas. Sin descartar la acción institucional de los organismos de derechos humanos, a nivel nacional e internacional, sabemos que la única opción estratégica para contrarrestar estas ideologías reaccionarias y los grupos de choque que las llevan al acto (especialmente contra lxs militantes populares de todo nuestro continente), pasa por la organización y la movilización popular, por el fortalecimiento de las estrategias de autodefensa y cuidado desde abajo y por repudio activo y constante a cualquier tipo de práctica que remita al terrorismo de Estado.

Sabemos que hay miles de compañerxs que ya se han cansado de esperar el cumplimiento de las promesas de campaña, para quienes la insistente amenaza del retorno del macrismo ya no basta para como barrera de contención para manifestar la bronca. A quienes confiaron en el Gobierno pero no creen que la renuncia a la movilización en este día histórico tenga justificación alguna, así como a aquellxs que están cansados del sectarismo de una cierta izquierda tradicional, lxs invitamos a marchar juntxs para comenzar a discutir alternativas que vayan más allá de la triste resignación del posibilismo. Las deudas económicas, políticas y sociales que siguen vigentes son con el pueblo y no con las grandes empresas. A las derechas no se las enfrenta agudizando la concentración de la riqueza y rifando los bienes comunes.

Por eso, este 24 de marzo convocamos a movilizarnos en todas las plazas del país, reivindicando la lucha y la memoria de nuestrxs 30.400 mil compañerxs desaparecidxs (porque tampoco nos olvidamos de lxs perseguidxs y asesinadxs por sus disidencias sexuales), al tiempo que peleamos contra todas las injusticias de nuestro presente, construyendo juntxs una vida digna de ser vivida.

LA MADRE DE TODAS LAS BATALLAS

Hoy es el cumpleaños de Norita, la madre de todas las luchas. La del compromiso enorme con todas las causas del pueblo, la de la voz resonante en los corazones y en la conciencia de todxs quienes militamos, la que con su ejemplo nos guía aún en la mayor oscuridad. La que aprende y enseña a cada pasito que en realidad es enorme. La Madre de Gustavo y la Madre de generaciones que nos seguimos proponiendo no contentarnos con lo que vemos. Tal vez la persona más querida en la militancia popular de nuestro país. Una compañera inclaudicable, presente en todas y cada una de las luchas de nuestro pueblo. Desde aquellas Rondas en la Plaza de Mayo exigiendo justicia por su hijo y todxs sus compañerxs, hasta verla envuelta de verde en el Congreso, exigiendo la legalización del aborto, Norita ya es parte de la historia grande de Argentina.En este cumpleaños, queremos saludarla y agradecerle por hacernos siempre más fácil esta tarea interminable de militar para cambiar la realidad: si Norita está en una lucha, hay que ir ahí. Nunca te vas a equivocar. Tu legado será un camino trazado y caminado a pulmón, el que honraremos siempre.